Música

Guillamino: "Soy una persona espiritual, no religiosa"

Barcelona, 9 dic (EFE).- El músico barcelonés Guillamino, que ha grabado su nuevo disco, "Fra Júpiter", en el Monasterio de Poblet porque buscaba "recogimiento interior", ha confesado a Efe que es "una persona espiritual, pero no religiosa", y aunque no está bautizado, la liturgia le "encanta".

Pau Guillamet (Barcelona, 1976), más conocido como Guillamino, es un músico de pop y música electrónica que bebe del dub, el hip hop, el house y el minimal, con incursiones en el soul.

Además de su carrera, el del Carmel, ahora instalado en La Floresta (Sant Cugat del Vallès), se ha involucrado en múltiples aventuras musicales como el proyecto de revisión de sardanas "Música de ball", el librodisco "En/doll" junto al polipoeta Josep Pedrals, ha trabajado con la innovadora interfaz musical reacTable y creó el espectáculo "eXile" con el cantautor chileno Manuel García.

También impulsó dos espectáculos sobre la creación de música en tiempo real -"Guillamino 0é100" y "Guillamino a la classe de les girafes" y ha compuesto sintonías para programas de televisión, radio y publicidad como "Hipermembrana", de Marcel·lí Antúnez.

Asimismo, puso música a las campanadas de fin de año 2007-08 de TV3 utilizando el reacTable, y en esta cadena su tema "Perquè tu, perquè jo" fue la canción del verano en 2017, mientras que el MACBA estrenó hace casi 5 años un cortometraje sobre él, "Vaig tocar amb les mans", de Frédéric Beaumont y David Gutiérrez Camps.

Guillamino se encerró cinco días en la Hostatgeria del monasterio cisterciense de Poblet, en la Conca de Barberà, y allí parió un disco con mucho 'groove' que incluye versos del Antiguo Testamento, un poema musicado de Màrius Torres -"Cançó"-, una versión de Sangtraït -"Els senyors de les pedres"-, y cuenta con un coro de pequeños cantores de Granollers.

"Me habían hablado de la Hostatgeria interna, donde te acogen porque es su deber, pagas la voluntad y estás como máximo una semana y haces su vida: tres plegarias de canto modal, por lo que cantaba todo el día, me inspiraba e incluso he cogido prestado algunos textos rotundos, que he hecho míos; tres comidas y el voto de silencio", afirma Guillamino, al que sus hijos le hicieron dibujos alusivos.

"Vuelves tocado de un sitio como Poblet, es muy duro para alguien terrenal. Pasé frío, no tenía luz y solo contaba con un atril, una mesa, una silla y un tapiz", explica.

Y eso que admite ser una persona "espiritual, pero no religiosa". "No estoy bautizado, pero la liturgia me encanta y allí buscaba recogimiento interior", argumenta Guillamino.

Pau Guillamet agrega que buscaba un espacio donde trabajar "con un límite temporal cerrado", pues en su casa le cuesta más, y "los temas salieron por esa misma presión, que me gusta".

Cantado íntegramente en falsete, "Fra Júpiter" (BankRobber) contiene piezas de trip-soul gótico, como el propio Guillamino define con humor esta obra, como "Perdura eternament el teu amor", "Un tros de pa" o "Mare", producidas por Joan Pons (El Petit de Cal Eril) en Guissona (Lleida).

"Me encontré muy cómodo cantando en falsete y era la única manera de que el micro del ordenador -el que usó- recogiera bien la voz. Y también quería confundir a la gente y que pensaran que era un artista nuevo, Júpiter -en el disco el nombre de Guillamino no aparece por ninguna parte-", señala.

"Fra Júpiter tenía que ser otro 'alter ego' mío, pero no hacía falta porque éste es un disco de folk y no electrónico. Y se llama así porque fra es fraile, Júpiter es un dios pagano y también se parece a Juníper", explica Guillamino al respecto del monje mallorquín que evangelizó California.

Y si su anterior disco, "Un altre jo", lo hizo con un sexteto de soul y lo grabó en cinta analógica aprovechando dos bolos en un día, ahora la idea era que, después de componer y grabar en Poblet (en marzo pasado), ir en mayo al teatro-estudio de Pons en Guissona y registrarlo en directo con un trío.

"Pero el bajista fue padre y lo tuvimos que cancelar, por lo que grabé en las salas góticas de Poblet, con muy buena reverberación, y el proyecto se alargó un año y medio", apunta ante la pregunta de por qué ha tardado cinco años en publicar nuevo material.

Y pese a que intentaba hacer "un disco de folk a guitarra y voz", al final añadió órgano y batería "y camina", apunta sobre un álbum de "folk y Torres (Màrius)" que presentará el 3 de febrero en el Auditori Barrades de l'Hospitalet de Llobregat, dentro de la programación del festival BarnaSants. EFE

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