Todos

Lecturas sobre la toalla

La toalla, el bañador, el protector solar... y, por supuesto, el libro. O diez libros. Novedades o no -quien de nosotros no ha dejado guardado un libro pensando en la playa-. Las estadísticas dicen que en julio, agosto y septiembre se producen el 31,8% de las ventas totales de libros del año, según la Federación de Gremios de Editores de España, aunque paradójicamente son meses en los que apenas hay novedades. Ahí van. Diez para llenar un mes de sol, playa y letras.

1. Richard Ford: ''Acción de gracias'' (Anagrama)

Habría bastado con ''El periodista deportivo''(1986) para que a Richard Ford lo leyéramos como una de los observadores más extraordinarios de la literatura norteamericana. Pero después se superó dándole cuerda de nuevo a su personaje Frank Bascombe -un hombre esencialmente feliz que mira con perplejidad el país que le rodea- con ''El día de la independencia'' (1995), así que apenas nos hemos quedado con adjetivos para definir ''Acción de gracias'' (Anagrama), la novela con la que cierra la trilogía de Bascombe y con la que, ya sí, deja demostrado que es uno de los grandes maestros de la literatura contemporánea.

Frank Bascombe tiene ahora 55 años, un cáncer de próstata y es un agente inmobiliario que mira con resignación como Bush se impone a Al Gore en contra del dictado de las urnas y gracias al Tribunal Supremo. Es el año 2000 y Bascombe -que nunca ha dejado de ser un trasunto del propio Ford con los ropajes propios de la ficción- se pregunta alarmado por la salud colectiva de los EE UU, mientras que Ford se preocupa por despertar la conciencia ciudadana y política de los lectores.

No, no nos confundamos. He aquí una novela política y comprometida, pero básicamente con eso tan americano que es el concepto de 'ciudadanía', de participación y reivindicación de la vida pública. Pero es mucho más: es una novela de este tiempo, que habla del dinero, de la enfermedad, de la soledad, de la incomunicación, de la felicidad, de la verdad de nuestras vidas. Quizás nos es mala idea dedicar las vacaciones a leer las tres de un tirón.

2. Alan Bennett: ''Una lectora nada común'' (Anagrama)

Tan sólo con ''La ceremonia del masaje'' logró el cáustico Alan Bennett (Leeds, Yorkshire, 1934) hacer mella en el lector español, reconocimiento que ahora se multiplica con la impecable, implacable y emocionante ''Una lectora nada común'', una irónica novela que cumple con la tarea intrépida de fomentar el noble arte de la lectura. Noble y real, por supuesto, porque Bennett se atreve a erigir una novela que centra su argumento en qué sería de Isabel II si, como sucede en la novela, descubre la pasión, la angustia, la ansiedad, la irrefrenable necesidad de leer, por supuesto, novelas. Y, como muchos, en una biblioteca pública, en este caso una biblioteca móvil municipal aparcada junto a las cocinas de Buckingham: pasarán, así por sus manos, la inescrutable Ivy Compton-Burnett, pero ella le dará pie a seguir con Proust, Eliot, Genet...

Vértigo, sed, placer, en forma de libros. Y sus consecuencias. Su Majestad se transforma en una lectora compulsiva asesorada por Norman, un pinche de cocina que se transformar en su asesor literario, y eso, irremediable, provoca un conflicto de Estado. Eso es: la Reina se vuelve impuntual incapaz de aplazar la lectura, viaja a todas partes con libros, lee en tanto saluda con la mano al pueblo en el trayecto en carroza, se transforma hablando de la gran literatura universal. Algo intolerable, por supuesto, porque la lectura, ya se sabe, es pura subversión, ansias de libertad...

Una caricatura, ligera, de salón de dentista y viaje en tren, sí; pero aguda y sutil porque en el fondo más que ridiculizar la figura de la Reina -que, en cierto modo, algo hay: aunque la capacidad metafórica de Bennett hace que donde Isabel II, se pueda poner realmente a cualquiera- pretende trasladar a la novela los poderes benéficos que nos da la lectura. Que no es, ni mucho menos, poco.

3. Gonzalo Hidalgo Bayal: ''Campo de amapolas blancas'' (Tusquets)

Hay en la literatura española cierta tendencia a no ver, por ejemplo: a no saber apreciar a autores que, ocultos en pequeñas editoriales regionales, han desarrollado una obra realmente sugerente y atractiva. Y cuando por alguna u otra razón -normalmente, alguna editorial de las de primera división, forzada por el mercado- alguien los ''redescubre'', suele acompañar un endiosamiento colectivo. Ha ocurrido recientemente con Ricardo Menéndez Salmón y ahora con Gonzalo Hidalgo Bayal, 57 años, profesor de instituto en Plasencia.

Sin embargo, alejándose de cualquier intento de sublimar la genialidad, habría que, al menos, reconocer que la trayectoria y la prosa de Hidalgo Bayal -Tusquets ha rescatado, primero, la excelente ''Paradoja del interventor'' y, ahora, ''Campo de amapolas blancas''- es, como la de Menéndez Salmón, coherente, luminosa a veces, siempre trabajada, redonda en el sesgo teórico.

En este deslumbrante ''Campo de amapolas blancas'' reescribe lo que han hecho tantos contemporáneos suyos -comenzando por Luis Landero, mentor de su aparición en Tusquets-, al fin y al cabo, el cobro de una deuda con el tiempo y la vida: aquellos chicos que abandonaron su pueblo dispuestos a comerse el mundo y se perdieron. Y en el desenlace- que aún hoy se está viviendo- unos regresaron, otros se escondieron, pero ninguno ha visto sus sueños corretear en la palma de su mano.

4. Junot Díaz: ''La maravillosa vida breve de Oscar Wao''(Mondadori)

Dar el salto a la primera fila de la narrativa contemporánea no es fácil, habría que dar con una novela en cierto modo perfecta. Ésta lo es: de ahí, la ascensión de Junot Díaz (Santo Domingo, 1968), premio Pulitzer nada más y nada menos por esta novela reconfortante, de lenguaje magistral, originalísima, impactante, hilarante y conmovedora. Un soplo de aire nuevo, e hispano, para renovar el galimatías de la novela contemporánea, que adolece de las misma figura que Oscar Wao: obeso, amable y desastroso. El protagonista de Junot Díaz, un dominicano sin escapatoria del gueto hispano de Nueva Jesey, sueña con convertirse en el mismísimo J.R.R. Tolkien, por lo que la comparación es aún más evidente. Aunque se queda en un nuevo Ignatius T. Reilly que en su día John Kennedy Toole crease en ''La conjura de los necios'', lo cual no es poco y, acaso, la única pega a esta novela: que si bien no tiene nada que ver con la obra de Toyle, los protagonistas sí andan emparentados por su inmersión en los mares del fracaso. Wao, sin embargo, no se ahoga.

Tres apuntes rápidos. Uno: Junot Díaz demuestra que es posible acercarse, con una visión original y atrevida, de nuevo a la República Dominicana de Trujillo, recrearla y renombrala. Dos: la traducción ha preservado la lucidez original de la novela, que en determinados momentos podría parecer que abusa del 'spanglish' y de cierto vocabulario propio de los guetos hispanos, pero en ello radica parte del éxito de su extraordinaria narración aparentemente oral. Y tres, el tiempo dirá, que estamos ante una obra maestra, en la que se plasma una pasión despiadada casi por el cómic y la ciencia ficción contemporánea.

5. Agustín Fernández Mallo: ''Nocilla Experience'' (Alfagurara)

El científico Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) se convirtió en uno de los autores revelación de 2006. Y lo hizo con una novela, ''Nocilla Dream'', en la que establecía un diálogo entre ciencia y literatura, avanzaba una estética indie y reinvindicaba una narración fragmentaria que dejaba entrever que el autor había cultivado la poesía posmoderna. Ahora, en ''Nocilla Experience'', sigue cultivando los 'artefactos híbridos' que llamaron la atención de la novela anterior, pero el autor ha estilizado su narrativa, aumentando la interconexión entre los distintos textos brevísimos que constituyen su obra. He contado 112, algunos son una simple cita literaria, otros una escena de una película, crónicas periodísticas o presumibles arranques de distintas novelas... Al fin y al cabo, Fernández Mallo tan sólo busca trasplantar a la narrativa el objeto de la ciencia: preguntarse por lo que nos rodea. ¿Y qué es lo que ve? Ante todo, soledad y abismo. Para leer, las dos novelas, de un tirón.

6. Giani Stuparich: ''La isla'' (Minúscula)

El fenómeno Stuparich remite al de Sándor Marai. Ambos autores, tienen mucho en común, básicamente en lo que les une de rescate por parte de los lectores. Un hombre al borde de la muerte le pide a su hijo que le acompañe a pasar unos días en la isla del Adriático donde nació. A partir de este momento, el autor construye un relato conmovedor acerca de ese fragmento de vida y de tiempo en el que ambos, padre e hijo, se enfrentan al final. Incertidumbre, miedo, amor, generosidad, ternura van desplegándose en el propio corazón del lector. Un texto sorprendente, inesperado, inaplazable. Para Claudio Magris, que evoca al autor en un breve epílogo, es «un relato admirable de vida y de muerte, no conjurada sino mirada sin piedad cara a cara».

7. Rafik Schami: ''El lado oscuro del amor'' (Salamandra)

Esta epopeya sobre un amor prohibido es, sin duda, el gran bestseller del año, por múltiples razones, entre otras, que contiene todos los elementos de lo que siempre han sido las grandes novelas de una vida. ''El lado oscuro del amor'' es la obra maestra del atípico Rafik Schami, un autor sirio desconocido entre sus compatriotas y todo un éxito en su país de adopción, Alemania, en cuyo idioma escribe. Un libro que, más allá de la historia de amor de Farid y Rana, epílogo árabe al mito de Romeo y Julieta, recrea un mundo de dualidades: amistad y la traición; política y escepticismo; censura y derechos humanos, valor y miedo; linaje y odio; todo ello, aderezado en una sucesión de estilos sorprendentes, diversos, que conforman un mosaico increíble que se prolonga por, aproximadamente, 300 relatos. Nada complaciente, nada sutil. Un auténtico gozo para los sentidos.

8. Stieg Larsson: ''Los hombres que no amaban a las mujeres'' (Destino)

Retengan este nombre. Ha tomado el relevo de Henning Mankell. La corrupción política, los financieros sin escrúpulos, los hackers capaces de hacer saltar todas las protecciones, los personajes inquietantes, el trasfondo nazi y... afloran en esta trilogía que está sorprendiendo en Europa. No se la pierdan. Es la primera de una trilogía, Millenium, que sale en España ya con la estela de póstuma, tras el fallecimiento del autor al entregar el manuscrito de la tercera. Larsson demuestra que un autor fiel al éxito de la novela negra escandinava: la falsa sociedad del bienestar, el estudio psicológico de personalidades, el monstruo dormido que habita en nosotros. Ambicioso y efectivo, Larsson abarca mucho, pero consigue apretarlo bien casi todo, especialmente allá donde se depositan las mayores expectativas: en el meollo criminal.

9. Gonzalo Giner: ''El sanador de caballos'' (Temas de Hoy)

Si en El Médico Noah Gordon contó cómo era la profesión médica en la Edad Media, ahora el veterinario Gonzalo Giner sorprende narrando por primera vez cómo era su oficio en el siglo XIII. ''Es un homenaje a una hermosa profesión ligada al caballo, el más noble entre los animales que ha domesticado el hombre'', explica el autor, quien ha recreado la vida y aventuras de un albéitar, Diego de Malagón, que recorre Toledo, Albarracín, Sevilla entre la derrota de Alarcos y la batalla de las Navas de Tolosa. ''El sanador de caballos refleja mi pasión por el caballo, por mi profesión, por una época histórica excitante'', añade Giner, que ha construido una novela histórica que reúne pasión, amor, política, aventura y pedagogía, una obra que promete erigirse entre las clásicas de un género que no ha dicho aún la última palabra. Su elección aquí representa el auge de un género, la novela histórica, que está cruzando una nueva época dorada en España, como autores como Emilio Calderón, Antonio Cabanas, Antonio Garrido, y otros tantos.

10. Harlan Coben: ''El bosque'' (RBA)

Todo sea dicho: Harlan Coben es uno de los grandes autores contemporáneos del género negro, ¿pero es el mejor? ¿El que con más talento construye tramas que nos dejan sin dormir una novela tras otra? Después de leer ''El bosque'', seguramente, contestarán con un sí. Sea como sea, Coben es el maestro indiscutible del thriller policíaco. ''El bosque'' es una obra extraordinaria, tensa, vibrante, inaplazable. Una de las mejores novelas de un autor que se agiganta aún más allá del lugar de privilegio- desde ''No se lo digas a nadie'' a ''El inocente'', incluida su fantástica serie de ocho novelas de Myron Bolitar- que sus novelas ya ocupan en la biblioteca y en la memoria de los lectores. De nuevo, Harlan Coben acierta con su poderosa mezcla de personajes, intensa acción y un argumento que no permite ni un suspiro, ni flaquea en ningún instante. Hace veinte años, cuatro jóvenes fueron asesinados en un bosque. Tan sólo se encontró los restos de dos. ¿Por qué no aparecieron los otros dos?

comentarios2WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin

Comentarios 2

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

Arantxa
A Favor
En Contra

De todos los libros que nos está recomendando ya he podido disfrutar de uno de ellos. Se trata de "El sanador de caballos". Me ha dejado muy gratamente impresionado. Hay pocas novelas que provoquen en el lector un conjunto tan rico de emociones, dolor, pena, alegría, intriga. Es muy buena. Voy a comprar alguna otra de las que propones

Puntuación 2
#1
Wikiku
A Favor
En Contra

Me gustan las críticas, pero se agradecería que nos suministrase algunos datos externos de los libros: Género, (novela, recopilación de relatos, ensayo . . .), número de páginas, tamaño, encuadernacón y precio. Ya que algunos de los libros que nos menciona no son fáciles de encontrar en amazon, etc...

Puntuación 0
#2