Bosnia conmemora la masacre de Srebrenica 20 años después

Miles de personas empezaron a congregarse este sábado en la localidad bosnia de Srebrenica para conmemorar el 20º aniversario de la masacre de 8.000 musulmanes varones, calificada de genocidio por la justicia internacional.

Los restos de 136 víctimas identificadas de la masacre del 11 de julio de 1995 serán enterrados en el cementerio memorial de Srebrenica, en Bosnia oriental. Se espera a unas 50.000 personas, entre ellas allegados de las víctimas y supervivientes, durante la jornada.

Un total de 6.241 cuerpos identificados están enterrados en este lugar y otros 230, en otros cementerios.

"Aquí perdí a mi padre. Imagino su sufrimiento", suspiró Emina Malic, de 20 años, recién nacida cuanto tuvo lugar la masacre. "Semejantes dramas no deben volver a repetirse", afirmó entre lágrimas esta joven, que vive actualmente en Estados Unidos.

Begajeta Salihovic, de 51 años, enterrará a su padre. "Cuando me enteré de que habían hallado sus restos, tuve la impresión de que acababa de morir", dijo esta mujer, que también perdió a un hermano en la masacre, mientras que otros dos, muertos al inicio del conflicto bosnio, nunca fueron hallados.

El primer ministro serbio, Aleksandar Vucic, publicó este sábado una carta abierta en la que definió la matanza como un "crimen monstruoso". "No hay palabras para expresar la tristeza y el dolor por las víctimas, ni la ira contra los que cometieron este crimen monstruoso", dijo Vucic sin emplear la palabra "genocidio". Serbia rechaza haber cometido un genocidio hace 20 años.

Vucic, un antiguo ultranacionalista convertido en proeuropeo convencido, llegó este sábado a Srebrenica y lo primero que hizo fue firmar en el libro de condolencias y hablar con las madres de algunas víctimas, una de las cuales le dio un abrazo.

Hace 20 años, unos 8.000 adolescentes y hombres musulmanes fueron asesinados por las fuerzas serbobosnias en Srebrenica, en la peor matanza en Europa desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La guerra entre comunidades de Bosnia (1992-1995) dejó 100.000 muertos y dos millones de refugiados, es decir, casi la mitad de la población de entonces.

Bosnia observa este sábado un duelo nacional en todo su territorio, dividido tras el conflicto en dos entidades: una serbia -la Republika Srpska (RS)- y la otra croata-musulmana, unidas por frágiles instituciones centrales.

Numerosos responsables internacionales estarán presentes en Srebrenica, entre ellos el presidente estadounidense de entonces, Bill Clinton, cuya administración fue la artífice de los acuerdos de paz de Dayton, que pusieron fin al conflicto. El presidente serbio de la época, el proeuropeo Boris Tadic, también asistirá a la ceremonia.

- Veto ruso en la ONU -

La matanza sigue suscitando debate en la escena política internacional y envenenando las relaciones entre Serbia y Bosnia. El miércoles, Rusia vetó un proyecto de resolución de la ONU sobre Srebrenica, una decisión de la que Belgrado se felicitó y que las familias de las víctimas deploraron, estimando que "imposibilitaba la reconciliación".

Los líderes político y militar de los serbios en Bosnia, Radovan Karadzic y Ratko Mladic, respectivamente, fueron acusados de haber orquestado la masacre y son juzgados actualmente por genocidio ante el Tribunal Penal Internacional para la exYugoslavia. En 2001, un comandante serbobosnio, Radislav Krstic, fue el primer condenado por un genocidio en Europa. Le siguieron otras cuatro condenas.

Veinte años después de la masacre, Bosnia, uno de los países más pobres de Europa, con 3,8 millones de habitantes, sigue dividida entre comunidades y se mantiene a la zaga de los países candidatos a adherirse a la Unión Europea. Las principales comunidades, musulmanes (40%), serbios (30%, cristianos ortodoxos) y croatas (10%, cristianos católicos), siguen mirándose con hostilidad.

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin