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La extrema derecha se aúpa al tercer lugar en las encuestas de Alemania

Angela Merkel. Imagen: EFE

La campaña electoral ya ha empezado en las regiones de Sajonia-Anhalt, Baden-Württemberg y Renania Palatinado, estados alemanes que celebran sus elecciones el próximo 13 de marzo. La particularidad de la cita de este año es la amenaza de que el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) consiga ser tercera fuerza política y gane enteros en su papel de oposición.

Este partido, que ha ido escalando en popularidad en los últimos meses, ayudado por la crisis de refugiados que azota a Angela Merkel, tuvo gran repercusión mediática hace escasas semanas cuando su líder, Frauke Petry, declaró que "si es necesario habrá que disparar a los refugiados para que no crucen nuestra frontera". Su tinte claramente xenófobo no es una sorpresa, puesto que sus eslóganes están llenos de frases hostiles dedicadas a los inmigrantes, especialmente refugiados.

La popularidad de Merkel ha caído un 40% desde el inicio de la crisis migratoria y muchos alemanes se han decidido a seguir la política radical y extremista de AfD, que en algunas encuestas ha llegado a obtener un 13% de perspectiva de voto, sólo por detrás del partido Democristiano de Merkel (CDU) o el SPD (el partido socialdemócrata, su socio de gobierno en la Gran Coalición).

Peligro en el Este

Es especialmente notorio el crecimiento de los extremistas de AfD en la región de Sajonia-Anhalt, situada al este del país, donde tradicionalmente Die Linke (la izquierda) llega a superar a partidos como el socialdemócrata debido en parte a que el voto en el este de Alemania suele ser más izquierdista desde que se produjo la reunificación en 1990, pues esa parte constituía la República Democrática de Alemania (RDA), donde se vivió una dictadura durante 40 años. Las últimas encuestas en este estado federal hablan de que se podría producir un sorpasso de los extremistas de derechas con respecto a los socios de Angela Merkel, lo que pondría en una situación complicada al este del país, si se sigue extendiendo esta ola racista.

Esta misma semana un autobús lleno de refugiados fue paralizado e increpado por un grupo ultra en Clausnitz, Sachsen, región limítrofe a Sachsen-Anhalt. Se estima que este año se han quintuplicado los ataques a centros de refugiados de todo el país, con respecto a otros años. Las manifestaciones semanales que organiza el Movimiento contra la Islamización de Occidente (Pegida) en las ciudades más importantes de Alemania han contribuído a que el caldo de cultivo de la xenofobia se geste.

De momento, el partido de Merkel sigue primero en todas las encuestas regionales, por lo que tiene opciones a formar Gobierno en varios estados federales, especialmente en los sureños Renania Palatinado o Baden-Württemberg (una de las regiones más ricas), aunque en este último gobierna su socio, el SPD, junto con Die Grüne (Los verdes) y es uno de los Estados en los que se han empezado a requisar bienes a los refugiados si éstos superan los 350 euros. Esta medida también se ha comenzado a aplicar en Baviera, centro neurálgico de la llegada de refugiados, por encontrarse allí la frontera con Austria.

Merkel aprieta a la UE

Mientras esta caótica situación se va desbordando día tras día, Merkel ha instado a sus socios europeos a que se reunan urgentemente con Turquía antes de las elecciones del 13 de marzo para definir la política de refugiados. Tras el fracaso de su propuesta de que cada país de la UE albergase una cuota de refugiados para hacer un reparto equitativo, ahora sólo le queda jugar bien sus cartas y afianzar su estrategia de relaciones internacionales. Otro de los países a los que más refugiados llegan es Grecia, cuya situación financiera le hace incapaz de soportar ese ritmo migratorio.

Mientras tanto, la Gran Coalición sigue endureciendo las condiciones de asilo. En su nuevo paquete de acogida, prohibirán la reunificación familiar durante dos años de los refugiados que no estén directamente amenazados de muerte en sus países, el 20% del total.


Comentarios 1

#1
22-02-2016 / 11:55
Harto de piji-progres
Puntuación 5

No me extraña que estén hasta las narices de extranjeros sobretodo a tenor de los últimops casos de delincuencia perpetrados por refugiados. En España, somos muchos los que estamos hasta los mismísimos de gente que viene a cometer delitos y aprovecharse de nuestro sistema sin aportar nada.

Si hubiera un partido que, salvaguardando capaz de sacarnos de la crisis los derechos de los nacionales y como primera medida expulsase a extranjeros delincuentes o hiciera como en UK que limite el acceso a los beneficios sociales exclusivamente a los españoles, tendrían mi voto y el de miles de españoles hartos.