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Puigdemont prolonga el desgobierno para no aceptar el fracaso de la ruptura

  • Hasta septiembre no habrá moción de confianza en el Parlament
Viñeta: Napi

El rechazo de todos los grupos parlamentarios catalanes al Anteproyecto de Ley de Presupuestos para 2016 no ha sido suficiente para que Carles Puigdemont adelante elecciones. Se someterá a una moción de confianza, pero no lo hará hasta septiembre. Entonces, si no cuenta con suficientes apoyos, los catalanes volverán a votar.

Puigdemont anunció este miércoles esta decisión, después de que, al menos en apariencia, las relaciones con la CUP se hayan enrarecido de forma muy significativa. La CUP, con cuyos votos se convirtió en presidente tras un pacto in extremis que obligó a Artur Mas a renunciar a su candidatura, ha bloqueado la tramitación de los Presupuestos.

Los antisistema exigían una serie de cambios (por ejemplo, incrementos en ciertos impuestos, como Sucesiones o IRPF para las rentas altas o ciertos gestos de desobediencia) y el Govern se ha negado a aceptarlos. Muchas de las peticiones de la CUP chocaban directamente con la ideología convergente.

Puigdemont podría haber optado por presentar otra propuesta de Presupuestos, pero parece que descarta esta posibilidad. Aunque ha dado por roto el acuerdo de JxSí con la CUP, no se someterá de forma inmediata a una prueba de confianza en la cámara catalana. Lo hará en septiembre, tras reflexionar.

Este retraso se puede interpretar como una forma de ganar tiempo hasta conocer el resultado de las elecciones generales del 26 de junio. Un nuevo escenario podría llevarle a replantearse posiciones y alianzas. A pesar de que Puigdemont defendió ayer el proceso independentista, en septiembre tendrá una visión más clara de si realmente debe realizar más cesiones a los cuperos, buscar otras alianzas, o dejar a los catalanes que vuelvan a votar. El president necesita apoyos para pasar la votación y, aunque reconoce que la ruptura de la alianza con la CUP le impide gobernar, prefiere mantener a Cataluña paralizada antes que asumir que la ruptura y la hoja de ruta han fracasado. Al fin y al cabo, JxSí y la CUP sellaron su alianza en enero con el objetivo de llevar a Cataluña a las puertas de la independencia en 18 meses.

Un mayoría pactada

Para que Puigdemont pase la moción de confianza, necesita obtener mayoría simple; es decir conseguir más votos a favor que en contra. Como JxSí controla 62 escaños, no le valdría con que la CUP, en un gesto de ?responsabilidad?, se abstuviera. Según el reglamento del Parlamento catalán, si Puigdemont no pasa la moción, antes de llegar a unos nuevos comicios, existe la posibilidad de investir a un nuevo presidente.

Esta parálisis también tiene otras consecuencias. Sin unos nuevos Presupuestos, Cataluña no puede aumentar el gasto, que en la propuesta se estimaba en 1.113 millones. De estos, 874 millones se querían destinar a impulsar el gasto social, eje, junto a la independencia, del programa de gobierno de Puigdemont.

La consellería más afectada por la parálisis será la de Salud. Sin el aumento en 316 millones en su presupuesto, no podrá reabrir los Centros de Atención Primaria (CAP) ni reducir las listas de espera al 50%. De igual forma, queda tocada la de Educación, que preveía contratar 700 profesores.

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Comentarios 1

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Y ¿ DE DÓNDE LES LLEGA EL DINERO........?

MIENTRAS LOS IMPUESTOS......

"LES VAMOS A BAJAR"....

JAJAJAJA....

SI NO FUERA PARA LLORAR A TINELADAS.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡ CANALLAS !!!!!!!!

ENTREGANDO A ESPAÑA EN MANOS DE RADICALES COMUNISTAS.....MUCHO PEORES AÚN.

Puntuación 5
#1