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La muerte por ahogamiento es la tercera causa mundial de mortalidad infantil

  • La mitad de los ahogados en el mundo son menores de 25 años
  • En España mueren más niños ahogados que en accidentes de tráfico
  • La supervisión adulta es la mejor prevención
El ahogamiento es la primera causa de muerte en Australia. Foto: Dreamstime

En 2015 se ahogaron 372.00 personas en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud. La muerte por ahogamiento está entre las 10 causas de fallecimiento más habituales en el mundo. Factores como la edad o el sexo son determinantes a la hora de perder la vida por este motivo.

Los menores de 25 años representan la mitad de los ahogados del mundo. Por sexos, los hombres tienen el doble de posibilidades de morir en el agua que las mujeres, debido a la manera en la que nos acercamos al agua. Ellos son más propensos a tomar riesgos y practicar deportes acuáticos que ellas.

Detalle de la infografía "El ahogamiento en cifras" de la OMS

Volviendo a la edad, parece que es el factor más determinante, el grupo más propenso a perder la vida es el de los menores de 4 años, por ausencia de la supervisión adulta o no ser capaces de medir los riesgos y sus fuerzas. De hecho, el ahogamiento la tercera causa de muerte de niños menores de 4 años en todo el mundo, sólo por detrás de la tuberculosis y el sarampión, y la primera en países como Australia.

La cercanía a grandes balsas de agua o el mar, es también un factor de riesgo, obviamente, los que están cerca del agua tienen más riesgo de morir ahogados que los que viven en zonas de interior con ausencia de ríos, embalses…

Además, aquellas personas que utilizan transportes marítimos o fluviales de manera más o menos asidua también tienen más papeletas para perecer ahogados. Según datos de la OMS las grandes catástrofes naturales como inundaciones y los accidentes son las responsables del casi 75% de las muertes por ahogamiento.

Mueren más niños ahogados que en accidentes de tráfico

En España, durante 2016 murieron 439 personas, según fuentes oficiales –que no sacan datos de un año para otro- siendo los menores de 20 años que perdieron la vida en el agua 24, 19 menos que en 2015. Para obtener datos de 2017 tenemos que recurrir a las estadísticas de la Real Federación de Socorrismo que cifra los menores de 14 años fallecidos ahogados durante 2017 en 24, superando esta cifra a los 21 niños de menos de 14 años que perdieron la vida en accidentes de tráfico.

Los datos de la Real Federación de Socorristas de España, no hacen distinción entre muertes por el propio agua y otros tipos de muerte, como un paro cardíaco o un corte de digestión, si son el agua se cataloga de ahogamiento. Con indiferencia del país, la principal causa por el que los niños menores de 14 años pierden la vida es la falta de supervisión adulta. Los menores, especialmente si se trata de menores de 8 años deben estar en constante vigilancia.

La mayor parte de las personas adultas que perdieron la vida ahogadas en 2016 fue en aguas naturales como playas, ríos, embalses, según fuentes del Estado. Este tipo de zonas, en algunas ocasiones no son aptas para el baño y en muchas otras no cuentan con servicio de socorrista, más si cabe desde la crisis que trajo consigo una disminución de estos servicios que no se han restituido cuando ha comenzado a recuperarse la economía.

Respeto y vigilancia para evitar accidentes

Las principales causas para que un niño pierda la vida en el agua es que no se realice una supervisión adulta constante y correcta. Ni los flotadores, ni los manguitos y por supuesto tampoco la escasa profundidad suplen a la vigilancia de sus responsables, ni siquiera la presencia de socorristas es comparable a que una persona adulta se haga cargo de los más pequeños durante los baños.

Los propios profesionales indican que la mejor manera de prevenir los ahogamientos en los más pequeños es que aprendan lo antes posible a defenderse en medio acuático y nunca perderles de vista, aunque ya sepan nadar. Los chalecos salvavidas son también una herramienta recomendable pero nunca deben servir de excusa para que los adultos se relajen y jamás confiar en los flotadores como método salvavidas. Otra medida de prevención es poner barreras para que los pequeños puedan acceder al agua en un despiste de los adulto.

Pese a todo, saber nadar, utilizar chalecos y la vigilancia no son suficientes en las playas donde olas y corrientes pueden jugar una mala pasada a cualquiera, en estos casos hay que extremar las precauciones y tener en cuenta siempre las indicaciones de los socorristas. El respeto al agua es, sin duda alguna, otra herramienta para prevenir la muerte en el agua.

El respeto es vital, ya sea en playas con vigilancia o sin ella. Conocer el significado de las banderas y seguir las indicaciones de los socorristas en todo momento, además no de tener la precaución de no adentrarnos hasta perder de vista la orilla y tener en cuenta factores como las corrientes y resacas que pueden causarnos mayor esfuerzo y desorientación.

La OMS da algunas pautas de prevención para niños y adultos

No delegar la seguridad de los pequeños en niños algo mayores, ni en el socorrista, además de tomar las debidas precauciones puede salvarnos de tener un susto este verano.

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QUE HACER EN ZONAS DE AGUAS CON NIÑOS:

1. Vigilancia continua: No existe sustituto de la supervisión adulta. Nombra a un responsable de la vigilancia y establece turnos.

2. La norma 10/20: Mira a la piscina mínimo cada 10 segundos y comprueba que puedes llegar hasta donde está el menor con el brazo y sacarlo del agua en menos de 20 segundos.

3. Evaluar los riesgos: Detecta si el niño puede llegar solo a la piscina en un descuido.

4. Niveles de protección: Incorpora dispositivos de seguridad que impidan que el niño pueda llegar solo a la piscina en un descuido.

5. Aprendizaje y educación: enseña al menor a flotar, a salir a la superficie impulsándose desde el fondo, a nadar y a actuar con prevención.

6. Dispositivos de rescate: Dispón en la piscina de pértiga, aro salvavidas y teléfono.

7. Orden: Aleja los juguetes y los elementos llamativos de la piscina y sus alrededores cuando no se usen.

8. Drenajes: Revisa y cuida el mantenimiento de la piscina. Además, procura que los niños estén alejados de estos elementos. Conoce su funcionamiento y cómo se desconectan.

9. Elementos de seguridad: Incluye vallas de piscina en todo su perímetro que impidan ser escaladas, cobertores (cumpliendo Normas AFNOR) y alarmas de piscina. Desconfía de flotadores y manguitos hinchables o no.

10. Emergencias: adultos y niños deben conocer la conducta PAS (Proteger; Avisar; Socorrer), así como maniobras de reanimación y el número de emergencias al que llamar, el 112.

-Sólo se precisan 27 segundos para que un menor que no sabe nadar fallezca por ahogamiento.

-Aunque sepan nadar es «imprescindible» no quitarles los ojos de encima

-Si usas manguitos que sean del tipo "Puddle Jumper", no hinchables y con cierre de seguridad en la espalda, (https://www.carrefour.es/puddle-jumper-sevylor-con-diseno-de-barco-pirata-rojo/VC4A-2191374/p) pero siempre sin perder la vigilancia del menos.

Puntuación 3
#1