Opinión

Una Rita Barberá atrincherada perjudica al PP

  • El calvario de Rita Barberá en su escaño del Senado va a ser doble
La exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Imagen: archivo

La decisión de la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá de continuar en el Senado es un golpe para el Partido Popular. Durante varios meses, aunque de forma más intensa en estas últimas horas desde que se conoció la investigación para la que el Tribunal Supremo se ha declarado competente por blanqueo de capitales, la dirección del partido ha estado negociando con la senadora la forma y manera en que daría un paso atrás.

No hubo amenazas hacia ella, ni con la expulsión ni con decisiones drásticas similares. En todo momento han intentado dar un trato humano y delicado a alguien que estuvo en la fundación del PP y ha recorrido décadas enarbolando esas siglas en la Comunidad Valenciana.

La situación del candidato Mariano Rajoy ha pesado mucho en la decisión personal de Barberá. Pero los dirigentes populares no han terminado de quedar convencidos de esa decisión, limitada a permanecer aforada en la Cámara Alta y pedir la baja en el partido como supuesto medio para aislarle de las consecuencias negativas que su proceso judicial pueda provocar. El PP considera que debía haber entregado su acta como primera medida, quedando en plano secundario su baja de militancia.

En el momento en que se encuentra la vida pública en España no valen los paños calientes. El delito de blanqueo de capitales no es menos grave por pequeñas que sean las cantidades blanqueadas. No existe un mini blanqueo en el ordenamiento jurídico. O lo es, o no lo es. Y Barberá está en el Supremo por las sospechas de un juzgado de instrucción y la admisión de su causa por el mismo Tribunal.

El calvario de Rita Barberá en su escaño del Senado va a ser doble: para ella y para el partido en el que militó durante 40 años. Cuando asista a un pleno, camino de los escaños del grupo mixto, la senadora tendrá que sortear decenas de cámaras y micrófonos que apuntarán hacia su figura para sacar una frase de sus labios. "¿Dimitirá hoy, senadora?". Y ese coste lo llevarán ella y su familia, tanto como el PP y sus aspiraciones de poder investir a Rajoy como presidente en este impasse lamentable en el que se encuentra la política española.

Rita Barberá ha sido todo en la política valenciana. Y ahora tiene derecho a defenderse de las acusaciones que pesan sobre ella, que no son formuladas por jueces partidistas ni vengadores de izquierdas. Son realizadas por tribunales de justicia independientes en los que los ciudadanos confían para perseguir y castigar los delitos cometidos en el ejercicio del poder.

Muchos aún esperan un segundo comunicado que complete al que anunciaba que NO DIMITIRÁ, en mayúsculas, como senadora. Y entre ellos están los parlamentarios valencianos que la designaron para representar a la Comunidad en la Cámara Alta, que deberían tener la opción de retirarle esa designación.

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forum Comentarios 3

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Sorp
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¿quien la metio en el Senado para protegerla?, son todos iguales de CERDOS

Puntuación 5
#1
Vacilón
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Imposible...Rita es el PP y el PP no existe sin Rita. Es la mejor y Mariano quiere gobernar como ella. La numero "3" debería cambiar su numero por "la única"

Puntuación 1
#2
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Si se prohibiera la querella de un partido contra otro y se obligase por norma a que un político volviese a su anterior cargo si sale inocente, se terminaría con mucha pachanga. ¿Los jueces son independientes? Yo creo que lo son cuando van a dictar sentencia pero en absoluto en las fases anteriores y como la gente no tiene paciencia para esperar a la sentencia pues es de esperar que el voto de los españoles dirigido en su día a personas después inocentes como Camps y Sonia Castedo no tengan valor alguno. El voto democrático pasa a un segundo plano.

Puntuación -2
#3