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Crisis en Kosovo tras dimisión de Haradinaj por sospechas de crimen de guerra

EFE
19/07/2019 - 20:36

Belgrado/Pristina, 19 jul (EFE).- La inesperada dimisión este viernes del primer ministro de Kosovo, Ramush Haradinaj, por haber sido citado como sospechoso ante un Tribunal con sede en La Haya y especializado en crímenes de guerra, pone al pequeño país balcánico al borde de una crisis política.

Haradinaj, de 51 años, líder de la nacionalista Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK) y antiguo comandante guerrillero, encabezaba el Gobierno de coalición desde septiembre de 2017.

Es uno de los políticos más populares e influyentes de Kosovo, considerado un héroe por muchos albanokosovares.

En rueda de prensa en Pristina, aseguró que su dimisión es "irrevocable" y admitió que se debe a la citación por parte del Tribunal especial para los crímenes cometidos en Kosovo, una nueva corte con sede en La Haya pero que se rige por las leyes kosovares.

En este contexto, avanzó que tiene previsto viajar la próxima semana a Holanda para declarar ante los jueces.

La citada corte, establecida en 2015 pero que aún no ha emitido sus primeras acusaciones, juzgará los crímenes cometidos entre el 1 de enero de 1998 y el 31 de diciembre de 2000, durante, y poco después, de la guerra entre el separatista Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) y las fuerzas serbias.

Haradinaj ya había liderado un Gobierno kosovar, aunque solo durante cien días entre 2004 y 2005, pues también en esa ocasión tuvo que dimitir ante la acusación de crímenes de guerra formulada entonces contra él por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY).

Si bien esa Corte lo absolvió en 2008 y, de nuevo, en 2012, Belgrado ha continuado exigiendo su procesamiento pues lo acusa de crímenes contra la población serbia durante el conflicto, que no se tuvieron en cuenta en el juicio del TPIY.

El nuevo tribunal es un asunto delicado en Kosovo ya que se prevé que la mayoría de los inculpados serán antiguos miembros del UCK, cuyas víctimas fueron serbios y opositores albanokosovares, y se especula que en el banquillo de los acusados podrán tener que sentarse algunos altos dirigentes kosovares que son tenidos por sus compatriotas como "héroes nacionales".

Las tres principales formaciones que integran la actual coalición de Gobierno (el AAK, el Partido Democrático de Kosovo (PDK) -la mayor formación del país- y Nisma), están lideradas por ex comandantes del UCK.

Ante esta situación, que se produce en un momento de tensión con Serbia, Haradinaj abogó hoy por la celebración de elecciones anticipadas, en las que volvería a presentarse su partido.

No obstante, el presidente del país, Hashim Thaci, podría optar por encomendar a otro político la formación del nuevo Gobierno y evitar así la convocatoria a las urnas.

Tras conocer la dimisión del primer ministro, Thaci, que fue uno de los fundadores y principales líderes del Ejército de Liberación, resaltó que "nadie podrá poner en peligro los valores de la libertad ni de la lucha del UCK".

Al anunciar su dimisión, Haradinaj reiteró su postura firme frente a Belgrado, que no reconoce la independencia de Kosovo, al aseguró que el arancel del 100 % a los productos importados de Serbia, impuesto en noviembre pasado por su Gobierno, quedará en vigor a pesar de su cese en el cargo.

El levantamiento del arancel es la condición que exige Belgrado para reiniciar el diálogo de normalización entre las dos partes que se lleva a cabo desde 2011 amparado por la Unión Europea (UE), pero Kosovo ha rechazado hasta ahora las peticiones de la UE y de EEUU de retirar esas medidas.

Haradinaj insistió en que no se levantará el arancel hasta que Serbia reconozca la independencia de Kosovo.

El objetivo de las difíciles negociaciones es alcanzar un acuerdo jurídicamente vinculante entre Pristina y Belgrado, una condición crucial para el acercamiento de ambos países a la UE.

Kosovo, poblado por una gran mayoría de albaneses étnicos, proclamó en 2008 la independencia, reconocida hasta ahora por un centenar de pases, entre ellos Estados Unidos y la mayoría de los socios de la UE, pero no por Rusia, China, España, la India y Brasil, entre otros.