Política

Instalan la Comisión de Verificación en Honduras pero aún no convocan al Congreso

Tegucigalpa, 3 nov (EFE).- La Comisión de Verificación del Acuerdo Tegucigalpa-San José quedó instalada hoy en Honduras con la presencia de la secretaria de Trabajo de EE.UU., Hilda Solís, y el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, aunque el Congreso, que debe decidir sobre la restitución de Zelaya, sigue sin convocar al pleno.

La Comisión de Verificación "tendrá como objetivo verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos en el Acuerdo y los que de él deriven" y "estará coordinada por la Organización de Estados Americanos (OEA)", dijo el enviado de este organismo, Víctor Rico, en el acto de entrada en funciones de la comisión.

La tarea no se presenta fácil ya que las dos partes firmantes, el presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y el de facto, Roberto Micheletti, ya discrepan sobre la interpretación del mismo.

El primero, derrocado por los militares y destituido por el Parlamento el pasado 28 de junio, asegura que el pacto sólo se cumple si es restituido en el poder y que esta condición debe darse antes del próximo jueves, cuando debe entrar en funciones un Gobierno de unidad.

Mientras, el segundo considera que el Congreso puede votar contra la vuelta al poder del mandatario derrocado y que el Legislativo no tiene fecha para decidir sobre esa cuestión.

Sin embargo, el ex presidente Lagos aseguró a los periodistas después de la instalación de la Comisión de Verificación que la misión de esta es "verificar que estos puntos (del acuerdo) van a ser implementados para crear un Gobierno de unidad nacional y al mismo tiempo, como dice el acuerdo, restaurar las instituciones democráticas al estado en que estaban el 28 de junio".

Hilda Solís, por su parte, expresó que el Gobierno de Barack Obama está dispuesto a "proporcionar cualquier ayuda" que pueda prestar a Honduras.

"El presidente, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y muchos de nosotros en la Administración de Obama vemos esto como una prioridad", agregó.

Además de Lagos y Solís, la comisión cuenta con un representante de Zelaya: el embajador de su Gobierno en Naciones Unidas, Jorge Reina, y otro de Micheletti: el miembro de su comisión de diálogo, Arturo Corrales.

Rico explicó que el ex presidente chileno y la ministra estadounidense se quedarán en Honduras "en principio dos días, pero está previsto que retornen conforme vaya evolucionando el cumplimiento del acuerdo".

No obstante, añadió que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, "va a nombrar un representante que se encargue de dar este seguimiento y apoyar efectivamente la comisión".

Cuestionado sobre si el organismo regional respetará lo que decida el Congreso, aunque sea en contra de la restitución de Zelaya, como exigió su Asamblea General en una resolución el pasado 4 de julio, Rico respondió: "Lo que dice el acuerdo es que las partes respetarán lo que establezca el Congreso".

"Lo que la OEA decida lo discutirá en Asamblea General cuando se decida el levantamiento o no de la suspensión de Honduras en su participación en la OEA que se adoptó el 4 de julio", agregó.

Mientras tanto, la junta directiva del Congreso se reunió hoy, cuatro días después de haber recibido el documento suscrito el viernes por las comisiones de Zelaya y Micheletti, para que, conforme a lo establecido en el Acuerdo Tegucigalpa-San José, resolviera sobre el regreso de aquél al poder.

Tras más de dos horas de reunión y en medio de un gran secretismo, ese órgano del Legislativo decidió no convocar al pleno y, en vez de ello, "consultar a la Corte Suprema de Justicia, Ministerio Público, Procuraduría General de la República y Comisionado Nacional de los Derechos Humanos" sobre el asunto, según un comunicado.

De acuerdo con este documento, "las instituciones consultadas deberán remitir sus informes en los tiempos que determinen sus marcos legales internos tomando en consideración, además la importancia y el interés nacional del asunto".

Tres miembros del Partido Liberal (al que pertenecen tanto Zelaya como Micheletti) en esa junta, seguidores del presidente depuesto, lamentaron que no fuera aceptada su propuesta de dar un plazo de uno o dos días a dichas instituciones para que den su respuesta.

"Al pedir una opinión y no señalar un término claro para esa opinión, la urgencia puede ser un día, dos días, tres días o una semana", indicó el presidente alterno del Congreso, Erick Rodríguez.

"Son maniobras dilatorias, no les queda mucho tiempo para seguir haciendo esas maniobras", declaró Víctor Meza, jefe de la comisión de Zelaya en el diálogo que desembocó en el Acuerdo Tegucigalpa-San José.

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