Política

El Gobierno espera que las familias ahorren menos para que crezca la economía

Madrid, 1 mar (EFE).- El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, calcula que bastaría con una reducción de dos puntos en la tasa de ahorro de las familias -próxima al 18 por ciento- para que el PIB pudiera crecer un punto más, ya que la mitad del crecimiento económico en España responde al consumo familiar.

Ahorrar es "un arma de doble filo", ha dicho Campa en la clausura de la presentación de un estudio sobre el ahorro en España, presentado por la Fundación de Estudios Financieros (FEF), ya que ha explicado que ese ahorro implica recortar una parte de lo que se destina a consumo.

Por eso, si se tiene en cuenta que en España el consumo de las familias aporta la mitad del PIB, Campa explicó que reducir el ahorro en dos puntos, dejándolo en tasas próximas a las de Alemania (en el entorno del 16 % de la renta disponible) contribuiría directamente al avance de la economía.

En el corto plazo, Campa dijo que la "estabilización" del ahorro privado -entendido como una moderación del mismo, aclararon a Efe fuentes de Economía- ayudaría a que la economía crezca, junto con los efectos de las inversiones realizadas.

En cualquier caso, el secretario de Estado admitió que es difícil prever cómo evolucionará el ahorro, pero aprovechó para rebatir las afirmaciones de que la economía española sólo invirtió en viviendas durante la fase de expansión.

De la inversión realizada en esos años, que superaba con creces a lo que se ahorraba, sólo una tercera parte iba a parar al sector inmobiliario, mientras que los dos otros tercios eran obra pública e infraestructuras, junto con inversiones de las propias empresas.

Por tanto, la economía española invertía cerca de un 20 % en actividades productivas, en línea con el resto de Europa, resumió.

Pero centrado en el ahorro, Campa destacó el cambio de comportamiento de las familias, que hizo más que duplicar las tasas hasta rozar el 20 % de la renta disponible en 2009, para bajar ligeramente en 2010.

A pesar de que esto, en muchos casos puede ser consecuencia de la incertidumbre de las familias sobre el futuro, Campa justificó que parte de el aumento del ahorro se produjo por el freno de la inversión en vivienda.

De hecho, insistió en que los incentivos fiscales a la compra de la primera residencia, hicieron que las familias llegaran a concentrar el 77 % de sus ahorros en inmuebles y sólo un 23 % en activos financieros.

En la propia presentación del estudio, el director del servicio de estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME), Domingo García, insistió en la necesidad de un mejor trato fiscal del ahorro.

"La fiscalidad debería ser un compañero de viaje, un aliado del ahorro" porque, en su opinión, la presión fiscal en España ha tenido un efecto "depresor" sobre el ahorro en los últimos treinta años.

Por eso, el experto abogó por revisar los impuestos que gravan el ahorro con una perspectiva conjunta.

García reconoció una parte de responsabilidad de todos porque se cayó en el error de pensar que los activos inmobiliarios nunca perdían valor, lo que fomentaba la inversión en los mismos.

Ahora, una vez superado el error y con tasas históricamente altas de ahorro en las familias española, ve grandes oportunidades para invertir en otros activos.

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