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Hirsi Ali afirma que "la 'sharia' musulmana es una amenaza para los Derechos Humanos"

EFE
18/04/2011 - 18:03

Madrid, 18 abr (EFE).- Ayaan Hirsi Ali, la política feminista de origen somalí y ex diputada holandesa, siempre ha sido crítica con el Islam con argumentos avalados por su experiencia, con su viaje desde Somalia a Occidente. Ahora publica su biografía y dice que "La 'sharia', ley musulmana, es una amenaza para los Derechos Humanos".

Irsi Ali, amenazada de muerte desde que en 2004 un fanático islamista asesinó al director Theo Van Gogh por el documental "Sumisión", del que ella era guionista, ha estado hoy en Madrid para presentar su libro "Nómada", (Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores).

"Nómada" es el relato de su vida en el que cuenta también su llegada a Estados Unidos para construirse una vida lejos de las amenazadas, aunque siempre lleve seguridad cerca.

Y en el libro también alerta a Occidente contra "los peligros del Islam".

"Occidente hoy esta en declive -dice-, tiene crisis económica y otras cosas, pero eso no significa que estén en declive los Derechos Humanos, y estos derechos universales están amenazados por otras culturas. Por ejemplo, en China, existe la libertad económica pero no la política, como la 'sharia' que es contraria a los Derechos Humanos".

Ali, que recibió una educación islámica ortodoxa y sufrió en sus propias carnes el trauma de la ablación, dice que el aumento de los políticos populistas en Europa, como la subida de la ultraderecha antiemigración en Finlandia se debe "a la ambigüedad de los políticos para abordar con claridad los derechos y obligaciones que tienen los emigrantes".

"La cultura de acogida a los extranjeros -argumenta- que llegan a un país, no solo tiene que contemplar que aprendan el idioma o que acepten las leyes, también deben aceptar el sistema de valores. La emigración es voluntaria y no solo es cuestión de tener derechos y libertad, que seguramente en su país de origen no tienen, sino que tiene que tener obligaciones e incluir la palabra lealtad".

Unas condiciones fundamentales que si se cumpliesen, en opinión de Ali, no darían lugar al ascenso de partidos populistas. "David Cameron ya dicho que el multiculturalismo ha sido un fracaso, Merkel también y Sarkozy parece que también. Todavía no es demasiado tarde", añade.

Para la autora de "Yo acuso" o "Mi vida, mi libertad", que el Islam separe iglesia y estado es algo muy complicado y está por ver.

"Las revueltas en el norte de África son un buen proceso. La gente ha dicho basta y en Egipto, por ejemplo, han participado la sociedad secular y la religiosa, pero ahora predominan los que quieren aplicar la 'sharia'".

"También participaron mujeres jóvenes en los primeros momentos pero ya las han dicho que se vayan a su casa y han quedado excluidas del proceso", matiza.

En cuanto a la prohibición del uso del burka en las calles de Francia, Ali considera que es muy simbólica y lo que hace es afrontar un tema mucho más amplio. Es el punto de partida de un debate mas amplio. El burka simboliza la actitud del Islam frente a la sexualidad".

"Es el limite de la libertad de la mujer, y Francia, con una cultura y valores diferentes ha lanzado un mensaje, que es: si estáis aquí tenéis que adaptaros", recalca.

La ensayista cree que Occidente ha sido muy tibio con la reivindicación identitaria, y que ese relativismo ha llevado a los occidentales a creer que no se deben meter en cómo piensan y viven los demás".

En cuanto a la violencia o malos tratos contra a la mujer, Ali asegura que los malos tratos "hay que denunciarlos y erradicarlos en todo el mundo", pero que la diferencia es que en Occidente éstos se persiguen y están mal vistos, mientras que en los países árabes cuando se sabe de un maltrato se preguntan qué es lo que la mujer ha hecho para merecérselo.