Buscar

El Tribunal Cuentas aprecia numerosas deficiencias en los contratos de Melilla

EFE
28/04/2014 - 18:48

Madrid, 28 abr (EFE).- El presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, ha indicado hoy que en fiscalización de las cuentas de Melilla de los años 2010 y 2011 se detectaron deficiencias en un número significativo de contratos administrativos.

Álvarez de Miranda ha comparecido hoy en la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal Cuentas para dar cuenta del informe anual de la ciudad autónoma de Melilla en los años 2010 y 2011, en el que -ha dicho- se recogen varias recomendaciones que ya se incluían en informes anteriores sobre actuaciones que no han sido corregidas.

El presidente del Tribunal de Cuentas ha manifestado que no se justificó adecuadamente la necesidad de celebrar un significativo número de contratos administrativos ni constaba la fiscalización previa que debía emitir la intervención de la ciudad autónoma.

También hubo "demoras significativas no justificadas", ampliaciones de plazo a contratistas que precisamente habían ofertado una reducción de plazos de ejecución para hacerse con el contrato y modificaciones no justificadas.

El informe apunta que las cuentas de ambos ejercicios fueron presentadas fuera de plazo y recuerda que los presupuestos generales de 2010 fueron anulados por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, entre otros motivos porque el informe de la intervención fue firmado por una persona que no reunía "las condiciones de objetividad e independencia exigibles".

El Tribunal aprecia también que las subvenciones abonadas al centro asistencial de Melilla fueron superiores a lo estipulado en los convenios firmados y que se abonaron indebidamente 855.000 euros a un contratista por su colaboración en la recaudación de autoliquidaciones sin que en el contrato constara ningún tipo de retribución.

Asimismo apunta el "incumplimiento reiterado" de las normas presupuestarias, pues al final de cada ejercicio existían saldos de acreedores por operaciones pendientes de imputación al presupuesto.

En el caso de 2011, esas deudas no presupuestadas ascendieron a 5,4 millones de euros.

El Tribunal de Cuentas sostiene que en 2011 debió hacerse un plan de equilibrio económico-financiero, pues el déficit (10,2 millones de euros) fue superior al que tenía autorizado.

El diputado socialista Javier Barrero ha subrayado que los reiterados incumplimientos detectados por los fiscalizadores en las cuentas de Melilla pueden ser merecedoras de responsabilidad contable o incluso penal, como -ha dicho- apreció el fiscal del Tribunal de Cuentas, en concreto en materia de cuentas no rendidas o rendidas fuera de plazo y de forma incompleta.

Tanto el senador de la Entesa Rafel Bruguera como el diputado de La Izquierda Plural Ricardo Sixto han destacado que esos incumplimientos no se han subsanado en el tiempo pese a los constantes apercibimientos del Tribunal.

Por su parte, el diputado del PP Antonio Gutiérrez Molina ha respondido que, en sus alegaciones, el Gobierno de Melilla ha avanzado en la corrección de aquellas cuestiones que así lo requerían.