Política

Efectivos de la UME califican de "muy dura" la misión en el país asiático

Los 46 efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) de Zaragoza, que se habían desplazado a Nepal para la búsqueda de españoles desparecidos tras el terremoto del 25 de abril, ya se encuentran en España. Uno de los brigadas, José Manuel Pons, ha reconocido este martes a Europa Press que para él y para la mayoría de sus compañeros, ha sido "la misión más dura" a la que se han enfrentado en su trayectoria profesional.

ZARAGOZA, 12 (EUROPA PRESS)

Pons y otros compañeros han pisado otras zonas afectadas por desastres naturales como Haití, Lorca (Murcia) y han tenido que afrontar las realidades de áreas como los Balcanes o Irak.

Según ha indicado el brigada, las cerca de 200 personas que formamos la Unidad Militar de Emergencia --en cinco batallones distintos repartidos por la geografía española-- estamos especializados en la "búsqueda y rescate de personas en situación de colapso". "Todos nosotros estamos adiestrados de la misma forma así que el resultado del operativo, si hubiese ido otra unidad en vez de nosotros, habría sido el mismo".

José Manuel Pons ha relatado que el 1 de mayo, el Gobierno de España activó los servicios de su unidad, que estaba en fase de prealerta según el calendario rotatorio que comparten los distintos batallones. Tras partir el día 2 de territorio nacional, llegaron a Nueva Delhi horas después. Allí contactaron con el embajador de España en dicha ciudad, Gustavo de Aristegui, quien les informó de las últimas noticias sobre los siete desaparecidos españoles para poder planificar de forma precisa un plan de búsqueda y rescate.

"Dividimos el equipo en dos, uno para que se centrara en la búsqueda de los desaparecidos nacionales que había en el valle de Langtang y otro que colaborase en pueblos afectados por el seísmo cerca de Katmandú debido al acuerdo bilateral de colaboración que firmaron España y Nepal", ha apuntado Pons, al tiempo que ha precisado que uno de estos pueblos fue Chapagaún, una población de 20.000 habitantes al sur de la capital nepalí.

El temblor había echado abajo la gran mayoría de sus construcciones, edificadas con materiales "endebles y débiles". Por ello, una parte de los miembros de la UME se encargaron de valorar el estado de las casas para intentar "apuntalarlas" con bambú --material más accesible en el lugar--. Mientras tanto, miles de personas dormían al raso en las calles alejadas de sus hogares. "Gracias a nuestra actividad, trabajando 11 y 12 horas diarias, pudimos realojar a 80 familias".

VALLE LANGTANG

Sin embargo, "la tarea más dura" estaba al norte, en el valle de Langtang, uno de los principales reclamos naturales del país asiáticos y donde había un gran número de senderistas en el momento en que ocurrió el terremoto. La labor de la UME, realizada conjuntamente con los 12 guardias civiles del Servicio del Montaña, se centró en el reconocimiento y búsqueda de pistas en el terreno, con especial atención a los kilómetros que rodeaban la aldea de Langtang, último punto donde se vió con vida a dos de los montañeros españoles desaparecidos, Miguel Ángel Pizarro e Isabel Ortiz.

Pons ha detallado que han contado con geófonos que les permitían "saber lo que había bajo tierra", drones que les daban "una visión de las zonas inaccesibles a pie" y un equipo cinofóbico compuesto por cinco perros especializados en rastreo. "Es una zona absolutamente devastada, es imposible hacerse una idea de como era antes el valle y eso que había compañeros que habían estado allí", ha subrayado.

"Ha sido muy complicado andar por Langtang al estar lleno de cascotes y de metros de grava, la sensación de fatiga era continua", ha reconocido Pons, para destacar que han conseguido peinar una gran zona del valle que iba del oeste al este y otra más hacia el norte gracias a un total de cinco misiones".

TEMPORADA DE MONZÓN

Uno de los principales problemas con los que se han encontrado ha sido la adversidad meteorológica, con "fuertes tormentas en las partes más altas". Según ha explicado el brigada, "este fenómeno todavía se acrecentará más durante a partir de ahora, ya que comienza la temporada del Monzón".

Por último ha esperado que "ojalá se pueda encontrar a alguien, aunque sean los cuerpos de los fallecidos". En caso contrario, ha opinado que a muchas familias sólo les quedará un puñado de tierra, lo que "podría convertir a Langtang en una montaña sagrada en el imaginario popular de los habitantes de Nepal".

En cuanto al terremoto que ha tenido lugar este martes en Nepal de magnitud 7,4, Pons ha adelantado que su "unidad se desplazaría de nuevo al país asiático si el Gobierno lo considera oportuno".

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