Política

Los civiles iraquíes, atrapados en una espiral de violencia sectaria, según Amnistía Internacional

El Cairo, 10 jun (EFE).- Los civiles iraquíes están atrapados en la espiral de violencia sectaria que asuela el país, debido a "los horribles crímenes" del grupo terrorista Estado Islámico (EI) y "los brutales ataques de venganza" de las milicias chiíes y las fuerzas gubernamentales, advierte hoy Amnistía Internacional (AI).

En un comunicado publicado en coincidencia con la toma, hace un año, por el EI de la ciudad de Mosul, la segunda de Irak, la ONG denuncia dos masacres de civiles suníes en aparente venganza por los crímenes cometidos por los yihadistas, de esa misma confesión.

Las milicias chiíes y las fuerzas gubernamentales mataron en enero pasado a 46 hombres suníes en Barwana, en la provincia oriental de Diyala, mientras que milicias de la minoría yazidí asesinaron a 21 civiles suníes en la región de Sinyar, en el norte del país, ese mismo mes.

"Irak se ha sumido en una espiral mortal de violencia desde que el EI invadió gran parte del país hace un año", dice en la nota Donatella Rovera, asesora de crisis de AI.

"Con el EI y las poderosas milicias chiíes, en su mayoría fuera del alcance de la ley, los civiles no tienen a nadie a quien pedir protección y las víctimas no tienen acceso a la justicia", lamenta la asesora de AI.

Rovera calificó la situación de "capítulo oscuro en la historia de Irak" y señala que "la violencia atroz empleada por todas las partes ha aumentado la tensión sectaria".

La organización de derechos humanos recuerda que desde que el EI ocupó Mosul el 10 de junio de 2014 ha instaurado "un mandato de terror" con ejecuciones sumarias, violencia sexual, secuestros y tortura, que tiene como principal objetivo a los chiíes y otras minorías religiosas.

La otra parte ha respondido con otros crímenes, como el de Barwana, donde las mujeres y niñas vieron como sus familiares masculinos y vecinos eran sacados por la fuerza de sus casas y disparados a sangre fría, en su mayoría con los ojos vendados y maniatados.

"Había decenas de cuerpos por todas partes. No puedo olvidar esa visión de cabezas destrozadas, cuerpos contorsionados y charcos de sangre. Los niños lo vieron también y sus gritos aún resuenan en mi cabeza", relata en el texto Nadia, cuyo esposo e hijo fueron asesinados.

En cuanto al caso de Sinyar, ocurrido en los pueblos de Jiri y Sibaya, entre las víctimas figuran ancianos, enfermos, mujeres y niños, que no pudieron escapar de la zona.

Este ataque es aparentemente también de represalia, ya que los yazidíes fueron un blanco del EI, que perpetró entre sus miembros secuestros y asesinatos en masa, y convirtió en esclavas sexuales a sus mujeres.

AI instó en la nota a las autoridades iraquíes a apaciguar esta tensión sectaria y a poner fin a la impunidad, presentando ante la justicia a los responsables de estos crímenes de guerra.

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