Política

Passos Coelho confía en un acuerdo con los socialistas para formar Gobierno

Lisboa, 7 oct (EFE).- La coalición de centro-derecha vencedora de las elecciones en Portugal anunció hoy su intención de entablar conversaciones con el Partido Socialista (PS) y se mostró confiada en llegar a un acuerdo que le permita gobernar con estabilidad.

Después de recibir el encargo del jefe del Estado, Aníbal Cavaco Silva, de buscar una "solución de Gobierno", el líder conservador, Pedro Passos Coelho, se puso manos a la obra y propuso al principal grupo de la oposición mantener una primera reunión esta misma semana.

El primer ministro en funciones afronta el reto de encabezar un Ejecutivo sin mayoría absoluta debido al resultado de las elecciones, que ganó con cerca del 39 % de los votos, frente al 32 % que obtuvo el candidato socialista, António Costa.

La clave radica en saber cómo se concretaría ese hipotético acuerdo, necesario para que el nuevo Gobierno pueda aprobar leyes en el Parlamento, para lo que precisará por lo menos de la abstención del PS.

El abanico de opciones es amplio y abarca desde la formación de un Gobierno de concentración -considerada en Portugal la hipótesis menos probable por el rechazo sobre todo de los socialistas- hasta un pacto de mínimos y puntual.

Desde que el escrutinio reveló que ninguna candidatura logró la mayoría absoluta el domingo, en Portugal se especula con cuánto tiempo durará el Ejecutivo sin tener que volver a convocar elecciones, ya que en el pasado otros gobiernos en minoría no lograron terminar la legislatura.

El PS también tendría la posibilidad de aliarse con los marxistas del Bloque de Izquierda -hermanados con Podemos y Syriza en la UE- y con los comunistas, ya que juntos contarían con mayoría absoluta, aunque ahora mismo parece una hipótesis muy remota y contraria a los deseos del jefe del Estado, que apuesta por dar el Gobierno al candidato más votado.

Passos Coelho defendió que dentro del arco parlamentario portugués, el PS es la única formación que también defiende sin fisuras "la pertenencia de Portugal a la UE y a la zona euro", así como "el respeto por las reglas" comunitarias en materia de política económica y monetaria.

En su opinión, la posición europeísta de los socialistas justifica que sean "la primera opción" a la hora de negociar una solución para conformar un Ejecutivo estable que aspire a mantenerse durante toda la legislatura.

"Queremos garantizar que tendremos condiciones para poder encarar los próximos años con la estabilidad y confianza que los portugueses necesitan", insistió el primer ministro en funciones, quien pretende tener cerrado el acuerdo antes del 14 de octubre.

Sobre las condiciones de un hipotético acuerdo con el Partido Socialista, Passos Coelho ya avanzó que es imprescindible que el próximo Ejecutivo "mantenga la disciplina y el rigor en las cuentas públicas", pero que a la vez "promueva la inversión para generar más crecimiento económico y creación de empleo".

El líder de la lista más votada hizo estas declaraciones tras la firma del documento que formaliza el acuerdo de Gobierno entre su partido, el socialdemócrata (PSD) y el democristiano (CDS-PP), que ya concurrieron juntos a la cita con las urnas del pasado domingo.

Su socio y líder del CDS-PP, Paulo Portas, dijo estar "bastante confiado" en las posibilidades de llegar a un acuerdo con otros partidos, en una referencia implícita a los socialistas.

"En campaña se subrayan las diferencias y los contrastes, el día de las elecciones los ciudadanos hablan, se cuentan los votos, y después es tiempo para trabajar por la estabilidad y gobernabilidad del país", destacó Portas.

El líder del CDS-PP insistió en que su proyecto pasa "por gobernar durante cuatro años" y que, por este motivo, buscarán los "compromisos necesarios que garanticen un Gobierno para toda la legislatura".

Los socialistas lusos, por su parte, incidieron en que "el peso de crear condiciones de gobernabilidad" recae en Passos Coelho, por lo que es su responsabilidad hacer propuestas aceptables para su formación.

Así lo señaló António Costa tras reunirse con la Comisión Política Nacional del PS, de la que recibió el mandato de "hablar con el conjunto de los partidos", y no sólo con los conservadores, para "intentar encontrar buenas soluciones para el país".

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