Política

Alcaldes de Madrid, Barcelona y Valencia piden en Vaticano acoger a los refugiados

Ciudad del Vaticano, 9 dic (EFE).- Los alcaldes de Madrid, Barcelona y Valencia pidieron hoy en el Vaticano un mayor papel en la acogida de refugiados en una cumbre en la que regidores europeos opinaron sobre cómo resolver la crisis migratoria del continente.

La reunión en la que participan hasta mañana, organizada por la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, tiene como objetivo analizar la cuestión de los refugiados.

Esta primera jornada también contó con la presencia de otros alcaldes como la de Roma, Virginia Raggi, el de Berlín, Michael Müller, o los de las islas de Lesbos (Grecia) y Lampedusa (Italia), Spyros Galinos y Giusi Nicolini, respectivamente.

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona consideró que la Unión Europea (UE) se enfrenta a una "encrucijada" entre acoger a los refugiados o a "nuevas formas de fascismo que amenazan la misma idea de Europa" y afirmó que está en juego "el proyecto de una UE como antídoto a los totalitarismos".

Recordó que "Europa nació para decir 'nunca más al horror de la guerra, de la violencia y de la deshumanización'" y opinó que es ahora cuando el continente "debe ser coherente con esos principios" porque "no puede permitirse" a partidos políticos como la xenófoba Liga Norte italiana o el ultraderechista Frente Nacional francés.

Criticó con dureza a los países miembros que -dijo- movidos por "su afán por blindarse, han renunciado a la obligación de la asistencia" y han sucumbido a la "fría insolidaridad y desprecio ante la vida, el sufrimiento y la muerte", y defendió que su ciudad, Barcelona, quiere "ayudar a los Estados para que cumplan con sus compromisos de reubicación de refugiados".

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, abogó por "facilitar" el empadronamiento de inmigrantes e impedir así lo que calificó de su "muerte legal".

Reveló que Madrid está desarrollando proyectos para "resucitar a estos muertos legales", los inmigrantes, y puso como ejemplo las tarjetas de regularización y reconocimiento de inmigrantes puestas en marcha en otras ciudades como Nueva York.

Pero advirtió que los ayuntamientos y entes locales, cuando tratan de regular la situación que viven los inmigrantes, siempre tropiezan con "el escollo" de la regulación estatal.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, aseguró también que su ciudad no hace más por los refugiados porque el Gobierno español no se lo permite.

"No hacemos más porque no nos dejan. Planteamos llevar un barco directamente a Lesbos para traer refugiados a Valencia, teníamos todo preparado, pero por desgracia el Gobierno español, que es el que controla las fronteras, no nos ha ayudado", dijo a los medios, tras su intervención en esta cumbre en el Vaticano.

Además, aseguró que mientras las ciudades "piensan de una manera solidaria", sus Gobiernos "están teniendo unos planteamientos que no ayudan en absoluto".

Celebró que el Vaticano haya organizado este foro de diálogo y cargó contra las autoridades europeas y su respuesta frente a la crisis migratoria porque, consideró, "está convirtiendo el mar Mediterráneo en un mar muerto por el número de personas que han fallecido como consecuencia de las restricciones que se han impuesto".

El alcalde de Lesbos, Spyros Galinos, pidió también como el resto de los regidores más participación de los países miembros en la acogida de los solicitantes de asilo que llegan a las costas europeas.

Así, dejó claro que el Viejo Continente o es "la Europa de la acogida y de la democracia o simplemente no es Europa".

Para el alcalde de Copenhague, Frank Jensen, "la acogida de los refugiados" es también una cuestión "ligada a las consecuencias del cambio climático", mientras que para Leoluca Orlando, alcalde de la ciudad italiana de Palermo, una de las que más acoge a personas que alcanzan las costas europeas por Italia, la integración y la seguridad deben ir de la mano.

"Estoy orgulloso de ser alcalde de Palermo, donde tenemos un consejo elegido por inmigrantes con 21 representantes", dijo.

La jornada fue inaugurada por la alcaldesa de Roma, Raggi, quien lamentó la discriminación que a veces sufren los solicitantes de asilo al llegar a los países europeos y consideró que es deber de los regidores atajar estas situaciones.

En el caso concreto de su ciudad, señaló que "Roma es una ciudad abierta a la acogida" de refugiados y reconoció que la inmigración "es un recurso" valioso porque las personas "procedentes de otros países" que residen ahora en la capital, "se han integrado plenamente en el tejido social y contribuyen al desarrollo de su economía".

La cumbre concluirá mañana con las intervenciones, entre otros, de los alcaldes de Zaragoza, Pedro Santisteve, y de Málaga, Francisco De La Torre.

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