Política

Una directora de Enseñanza niega "coacciones" a institutos para abrir el 9N

Barcelona, 7 feb (EFE).- La exdirectora de los Servicios Territoriales de Enseñanza en Barcelona Montserrat Llobet, que tras la consulta del 9N fue ascendida a directora general de Secundaria y Bachillerato, ha negado hoy que hubiera "coacciones" a directores de institutos para ceder sus centros para la consulta soberanista.

Llobet ha declarado hoy como testigo en el juicio que se celebra en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) contra el expresidente de la Generalitat Artur Mas y las exconselleras Joana Ortega e Irene Rigau, minutos después de que un inspector de Educación testificara que la Generalitat "presionó" a directores de instituto para que cedieran los centros para la votación.

En su declaración, en la que en varias ocasiones ha buscado con su mirada a la exconsellera de Enseñanza Irene Rigau, Llobet ha negado coacciones a los directores de instituto en su zona, en la que solo un centro de Badalona mostró reticencias a entregar las llaves y otro de L'Hospitalet -el IES Pedraforca- se negó a hacerlo, ha precisado.

Llobet ha explicado que la directora del IES Pedraforca, Dolores A., que hoy también comparecerá como testigo, no aceptaba ninguna de las opciones que se le planteaban, por lo que la llamó en vísperas de la consulta, ante lo que la mujer se mostró "muy preocupada" por lo que le podía pasar si cedía las llaves.

La testigo ha asegurado que no coaccionó a la directora del IES Pedraforca ni esta sufrió posteriormente "ninguna represalia".

Finalmente, se optó por dejar este centro fuera de los puntos de votación de la consulta porque, a cambio de entregar las llaves, exigía un recibo que, según su versión, quería entregar a la entonces delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna.

"Como directora territorial le pedí que me facilitara las llaves, y me dijo que no, que quería un escrito. Le pregunté, ¿por qué lo necesitas? Y me respondió: porque lo llevaré a la delegada del Gobierno en Cataluña para su conocimiento", ha señalado.

La testigo, que se ha mostrado evasiva y que ha pedido en varias ocasiones que el fiscal Emilio Sánchez Ulled le repitiera las preguntas alegando que no las entendía, ha asegurado que no consideró necesario dar ninguna instrucción por escrito sobre el papel de los centros durante la votación, pese a la inquietud de algunos directores, que se lo reclamaban.

Llobet ha explicado que, después de que Mas anunciara el 14 de octubre que la consulta del 9N se transformaba en un proceso participativo, porque el Constitucional la había vetado, convocó una reunión "bastante informal" el 16 de octubre con directores de instituto para aclarar las dudas que pudieran tener sobre la jornada del 9N, aunque no dio instrucciones ni verbales ni escritas.

"No les dijimos lo que tenían que hacer, sólo les dijimos que la Generalitat podía disponer de sus institutos para ser sede de la votación", ha remarcado Llobet.

Por su parte, Josepa B., directora del IES Pompeu Fabra de Barcelona, que acogió urnas el 9N aunque ningún miembro de su personal docente fue voluntario, ha explicado que, por indicación del inspector de Educación de que dependía, pidió un recibo que certificara por escrito que el centro había cedido sus llaves para la consulta.

En ese sentido, la testigo ha relatado que el 8 de noviembre de 2014, un día antes de la consulta que el Constitucional había suspendido, un responsable de los voluntarios del 9N recogió las llaves del instituto y entregó un documento, sin firma pero con sello de la Generalitat, que así lo acreditaba.

Josefa B., ha explicado que el 16 de octubre de 2014 asistió a una reunión de directores de institutos con la dirección de Servicios Territoriales de Educación en la que se le indicó que la Generalitat había decidido que los institutos públicos fueran sede de la votación del 9N.

La directora del IES Pompeu Fabra de Badalona ha añadido que en esa reunión ella pidió que las instrucciones sobre la cesión de los centros se le facilitaran "por escrito", a lo que la directora de Servicios Territoriales, Montse Llobet, contestó que "no sabía" si podía hacerlo.

La testigo ha asegurado que no se sintió "en absoluto" presionada ni coaccionada para que cediera las llaves del centro para la consulta. "Presión habría sido obligarnos", ha agregado.

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