Política

Puigdemont vence a las encuestas y JxCat se erige en primera fuerza del independentismo

Su 'lista del president' queda segunda tras de Ciudadanos, muy por debajo de los resultados históricos de la antigua CiU

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

Junts per Catalunya, la candidatura creada en torno al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, ha desmentido los pronósticos de debacle que le auguraban las encuestas este 21D y se ha mantenido como primera fuerza del independentismo, con unos 12.000 votos y dos escaños más que ERC, que partía como favorita en la carrera.

Con 34 escaños y un 21,7 por ciento de los votos, Puigdemont ha quedado en segundo lugar, por detrás de Ciudadanos y su candidata, Inés Arrimadas. Sin embargo, esa derrota es también un triunfo porque la cifra es muy superior a la que preveían las encuestas y porque, como líder de un bloque independentista que mantiene la mayoría absoluta, se sentirá legitimado para reclamar la presidencia, pese a los obstáculos que suponga su exilio belga.

A falta de un acuerdo para concurrir junto a ERC, Puigdemont ha protagonizado una campaña atípica, centrada en su figura de "president legítimo", y se ha rodeado de independientes, entre ellos, como número dos de la lista, el ex líder de la ANC Jordi Sánchez, uno de los artífices de las grandes movilizaciones del independentismo.

En cambio, apenas han aparecido las siglas de su partido, el PDeCAT, el sucesor de la antigua Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) acostumbrada a ganar y gobernar en Cataluña. El resultado de Junts per Cataluña es, numéricamente, inferior a cualquiera de la antigua CiU en los últimos 37 años, aunque la comparación con 2015 es directamente imposible porque ERC y CDC, hoy rivales, se presentaron juntas.

Los datos históricos no son estrictamente comparables porque los componentes de la candidatura creada en torno a CDC han variado con el tiempo --incluso JxCat es una coalición entre CDC y PDeCAT con independientes--. En 2015 lo hizo junto a ERC en Junts pel Sí, motivando la marcha de la mitad de Unió Democràtica de Catalunya (UDC), que había sido su socio desde los inicios de la democracia.

LA ANTIGUA CIU, FUERZA HEGEMÓNICA EN AUTONÓMICAS

La antigua CiU (Convergència i Unió) fue la fuerza hegemónica en Cataluña en elecciones autonómicas desde 1980 y gobernó 28 años, desde entonces hasta 2015 con el paréntesis de los tripartitos de 2003 y 2006. Sus cifras de voto se mantuvieron por encima del 40 --y hasta del 45 por ciento-- hasta 1999, cuando por primera vez cayeron por debajo de ese umbral.

La cumbre de su apoyo popular fue en 1984, en las segundas elecciones autonómicas, con un Jordi Pujol sostenido por un 46,8 por ciento de los votos y 72 escaños. El dominio político de CiU se mantuvo en 1988 (45,7 por ciento de votos y 69 escaños), 1992 (46,19% y 70 escaños) y hasta en 1995, cuando pese a caer hasta un 40,95 por ciento de votos y 60 escaños seguía 16 puntos por encima del PSC. El desgaste continuó y en 1999 Pujol se anotó un 37,7 por ciento de votos y mantuvo el Gobierno autonómico con sus 56 escaños --y el apoyo del PP, al que él apoyaba en la Moncloa--.

Su primera derrota llegó en 2003, cuando, con Artur Mas estrenándose como candidato, CiU vio caer sus votos al 30,9 por ciento y fue superada en por el PSC en sufragios (31,16 por ciento) aunque no en escaños (46 para CiU frente a 42 del PSC). Sin embargo, ERC e ICV unieron los suyos a los de los socialistas y por primera vez dejaron a CiU fuera de la Generalitat.

El tripartito se reeditó en 2006, a pesar de que CiU volvió a los 48 escaños y el PSC acusó un fuerte desgaste. La gran victoria de Mas llegaría en 2010, cuando su partido recuperó los 62 escaños (38,43 por ciento de votos).

Sin embargo, el 'president' decidió adelantar las elecciones dos años para abrir un "proceso de autodeterminación" y el resultado fue que en 2012 su formación retrocedió ocho puntos y perdió 12 escaños. ERC pasó de 10 a 21 y Mas tuvo que negociar su apoyo para poder gobernar.

Ahí comenzó el llamado 'procés', puesto que la clave del pacto fue el compromiso de celebrar un referéndum de autodeterminación en 2014 --el Tribunal Constitucional lo anuló pero hubo una consulta popular informal el 9 de noviembre--.

Con ánimo de impulsar la independencia, Mas volvió a adelantar las elecciones a septiembre de 2015, pero ya no concurrió la marca CiU, ni tampoco CDC, acosadas por varias investigaciones de corrupción. CDC se unió a ERC en la coalición Junts pel Sí, a la que se sumó Moviment d'Esquerres (escindido del PSC) y parte de Unió, el socio menor de CiU, que se rompió a raíz de ese movimiento.

Entonces, la mitad del partido de Josep Antoni Duran i Lleida se separó de CDC y sus 102.870 votos no lograron representación parlamentaria. En cambio, una escisión bautizada 'Democràtes de Catalunya' y apadrinada por Antoni Castellà, Nùria de Gispert y Joan Rigol, se sumó a Junts pel Sí. Esa facción ha estado ahora con ERC, mientras que el último candidato de Unió, Ramón Espadaler, ha ido en la lista del PSC.

Sin embargo, la victoria de Junts pel Sí en 2015 fue amarga para Mas, porque las anticapitalistas CUP exigieron su cabeza a cambio de apoyar JxSí, y el 'president' fue el hasta entonces alcalde de Girona, Carles Puigdemont. Él ha sido el encargado de llevar el 'procés' hasta sus últimas consecuencias.

Ésta es la evolución histórica del voto de la antigua CiU en las autonómicas:

*AÑOVOTOS % ESCAÑOS .

*2017(1) 930.760 21,6934.

*2015(2) 1.628.714 39,5962.

*2012 1.116.259 30,7050.

*2010 1.202.830 38,4362.

*2006 935.756 31,5248.

*2003 1.024.425 30,9446.

*1999 1.178.420 37,7056.

*1995 1.320.071 40,9560.

*1992 1.221.233 46,1970.

*1988 1.232.514 45,7269.

*1984 1.346.729 46,8072.

*1980 752.943 27,8343.

.

(1) Con el 98,58 por ciento escrutado.

(2) Las cifras de voto de 2015 se corresponden con las de la coalición Junts pel Sí, que agrupó a la CDC, ERC, Democràtes de Catalunya y Moviment d'Esquerres.

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