Política

Ciudadanos: de advenedizos en 2006 a ganar las catalanas en apenas once años

Barcelona, 21 dic (EFE).- No ocurrió hace mucho tiempo, sino sólo hace once años. La noche del 1 de noviembre de 2006 una formación liderada por un joven de 27 años se colaba contra todo pronóstico en el Parlament con la música de fondo a todo trapo del "ritmo del garaje" de Sabino Méndez.

Hoy, 21 de diciembre de 2017, aquel joven, Albert Rivera, ya no es "ese chico tan raro" de la canción y su partido, Ciudadanos, ha llegado al Congreso y la líder de su formación en Cataluña, Inés Arrimadas, ha logrado la primera victoria en escaños y votos de un partido no nacionalista en Cataluña en la era democrática.

De tres diputados en 2006 a 37 en 2017. Ciudadanos ya tiene más una orquesta que una banda, aunque su victoria de esta noche no ha impedido que el bloque independentista vuelva a revalidar mayoría absoluta parlamentaria.

Todos recuerdan el primer cartel electoral de C's en las catalanas de 2006, un Rivera desnudo apelando al voto con el lema "sólo nos importan las personas", pero otro recuerdo que perdura es la banda sonara de aquella peculiar campaña, en la que la canción interpretada por Loquillo cambiaba la letra para ser "el rumor de la calle".

Y es que Ciudadanos es, en términos mediáticos, un partido "nativo digital", que pronto hizo de las redes sociales su territorio natural, a la vez que Rivera se convertía en personaje habitual de debates y platós de tertulias televisivas.

Ya en las elecciones catalanas de 2015, en pleno debate soberanista, Ciutadans alcanzó 25 diputados, convirtiéndose Arrimadas en la líder de la oposición y agujereando el tradicional granero de votos del "cinturón rojo" socialista en el área metropolitana de Barcelona, que se tornó en color naranja.

Arrimadas ha liderado en estos últimos dos años un Parlament en el que la mayoría de JxSí (CDC y ERC) con el apoyo de la CUP emprendió una hoja de ruta que culminó en una fallida declaración de independencia y la posterior aplicación del mecanismo constitucional del artículo 155 por parte del Gobierno.

Este partido no nacionalista nació precisamente en la Cataluña de 2005, en pleno debate sobre la reforma del Estatut impulsada por el gobierno tripartito de izquierdas (PSC, ERC e ICV) y con el PSOE de José Luís Rodríguez Zapatero gobernando en La Moncloa.

Las hemerotecas remiten a un 7 de junio de 2005 el origen del proyecto, cuando la asociación Ciutadans de Catalunya -un guiño al famoso discurso de Josep Tarradellas a su regreso del exilio- presentó un primer manifiesto titulado "Por la creación de un nuevo partido político en Cataluña".

Pero fue el 21 de ese mes cuando un grupo de intelectuales hizo su presentación en sociedad en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona para promover la creación de un "partido no nacionalista" en Cataluña, con caras conocidas como el catedrático Francesc de Carreras, Albert Boadella, Arcadi Espada, Félix de Azúa, Iván Tubau, Carlos Trias, Félix Ovejero, Ana Nuño o Xavier Pericay.

Eran tiempos ya revueltos en la política catalana, la asociación pedía "poner fin al proceso de reforma estatutaria" y se daba tres meses de plazo para estudiar si se convertían en un partido, una decisión que se precipitó finalmente cuando el entonces president, Pasqual Maragall, convocó elecciones para noviembre de 2006.

La irrupción por sorpresa de tres diputados de C's en el Parlament en 2006 supuso el inicio de una carrera de fondo en la que esta formación ha rozado el cielo sin profetizar su asalto pero, si utilizamos la jerga boxística, resistiendo desde el rincón del cuadrilátero sin lanzar la toalla.

En esa carrera la mandíbula de C's sufrió más de un "crochet", como cuando en 2009 concurrió a las elecciones europeas de la mano de Libertas, una plataforma integrada por algunas fuerzas ultraderechistas y euroescépticas, lo que precipitó una crisis interna con la salida de sus compañeros de escaño Antonio Robles y José Domingo, dejando al partido al borde del precipicio.

También recibió "calabazas"del hasta hace no tantos años partido no nacionalista de referencia en España, la UPyD de Rosa Díez, una formación que fue la revelación en 2011 y que Rivera quería como compañera de viaje para su proyecto a nivel español.

Hubo un tiempo en Cataluña en el que Ciudadanos era el "outsider", el advenedizo del llamado "oasis catalán" en una Cataluña polarizada en torno al eje nacionalista.

No menos "outsider" era Inés Arrimadas cuando a finales de 2015 fue presentada como candidata de la formación naranja a presidenta de la Generalitat.

Natural de Jerez de la Frontera (Cádiz) y con 36 años, desde su entrada en política su carrera ha sido meteórica y, en poco tiempo se convirtió en un valor en alza dentro del partido, del que es portavoz a nivel nacional y, desde hoy -por segunda vez- líder de la oposición tras una victoria histórica aunque agridulce.

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