Política

Barnier asegura que Farage no le habló de un segundo referéndum sobre el Brexit

Insiste ante parlamentarios españoles en que Gibraltar no forma parte de su negociación, porque saldrá de la UE con Reino Unido

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El negociador jefe de la UE para el Brexit, Michel Barnier, ha afirmado este martes que el antiguo líder del UKIP, Nigel Farage, no mencionó, en su reciente reunión, la posibilidad de un segundo referéndum sobre la salida británica de la UE.

Eso sí, ha añadido que "Reino Unido puede elegir la vía que decida soberanamente" para ratificar su salida del club europeo.

Barnier se ha expresado así en una comparecencia ante la Comisión Mixta Congreso-Senado para la UE, en la que los portavoces, casi unánimemente, le han preguntado si cree reversible el Brexit, especialmente a raíz de las palabras de Farage sobre un segundo referéndum para ratificar la salida.

"Él dijo a los periodistas que habló conmigo en francés, y no es cierto, no sé si él habla francés, pero hablamos en inglés", ha respondido también el excomisario europeo. Según ha dicho, él es el negociador para la salida así que no va a pronunciarse sobre la posibilidad de un segundo referéndum, que es "un problema suyo".

REUNIONES CON PATRONALES Y SINDICATOS

Barnier ha expuesto a los parlamentarios españoles el calendario de la negociación durante una visita a Madrid en la que se ha reunido con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis y con representantes de patronales y de los sindicatos UGT y CCOO.

El próximo 29 de enero, Barnier espera recibir el mandato del Consejo de Asuntos Generales de la UE para empezar a negociar con Londres el periodo de transición que, a juicio de la Comisión, debe comenzar el 29 de marzo de 2019 y terminar el 31 de diciembre de 2020.

En el Consejo Europeo de marzo tiene previsto recibir el mandato para negociar la relación futura. En octubre deberá estar listo el Tratado sobre la salida y el periodo de transición, junto a una declaración política sobre la relación futura. En ese momento comenzará un periodo de seis meses para que Reino Unido y la Unión Europea --el Consejo y el Parlamento-- ratifiquen el Tratado de salida. En cambio, los acuerdos sobre la relación futura tendrán que ratificarlos también los parlamentos y gobiernos nacionales --y en algunos casos regionales--.

Preguntado también por Gibraltar, ha dejado claro que "no es un punto que figure en las negociaciones", en las que él lidera, porque "sale de la UE a la vez que el Reino Unido". Así, ha relatado que España exigió "legítimamente", y los demás socios lo aceptaron, que para que los acuerdos futuros y el periodo de transición se apliquen al Peñón debía haber un diálogo bilateral entre Londres y Madrid --que ya ha comenzado--.

Además, ha relatado que, en sus encuentros con Dastis, éste siempre le ha expresado su preocupación por los trabajadores transfronterizos de manera muy clara.

Sobre estos y sobre los demás 4,5 millones de ciudadanos directamente afectados por el Brexit, ha aseverado que sus derechos están garantizados "para toda la vida" por el principio de acuerdo alcanzado en diciembre. A su modo de ver, es lógico que Reino Unido quiera registrarlos porque "no sabe quiénes son", pero ha destacado que se han obtenido garantías de que el procedimiento será "simple" y "no muy oneroso" --lo ha cifrado en unas 70 libras--.

El portavoz de Podemos, Pablo Bustinduy, se ha mostrado preocupado sobre la reversibilidad de ese acuerdo, y sobre cómo aplicarán los tribunales británicos el derecho europeo, y Barnier ha recalcado que el acuerdo alcanzado formará parte del derecho británico y que durante ocho años los tribunales británicos podrán consultar al Tribunal de Justicia Europeo.

Es más, ha dicho que Reino Unido tendrá que crear un tribunal para que puedan acogerse los ciudadanos europeos que residan allí, igual que los británicos que vivan en la UE podrán solicitar la intervención de la Comisión (Europea) para que se respeten sus derechos.

TRABAJO POR HACER SOBRE IRLANDA DEL NORTE

Barnier también ha reconocido que "queda mucho trabajo por hacer" en lo relativo a la frontera de Irlanda del Norte, especialmente por parte de Reino Unido: "Ellos al salir de la UE crean el problema y Reino Unido es garante del Acuerdo de Viernes Santo", ha dicho, señalando que se buscan "soluciones técnicas". El negociador ha puntualizado que hay 140 puntos del Acuerdo de Viernes Santo que reciben financiación europea.

El negociador también ha insistido en que, sea cual sea la relación futura de Reino Unido con la UE, no podrá ser más ventajosa que la situación actual y en que la Unión no aceptará competencia desleal. De hecho, ha sugerido que no será posible para Londres converger a la vez con Bruselas y con Washington.

Para ello, se ha referido a palabras del secretario de Comercio de EEUU, Wilbur Ross, que afirmó en Londres que Washington está dispuesto a "abrir los brazos" si Reino Unido quiere "converger" con Estados Unidos, pero que para ello tendrán que "divergir de los europeos".

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