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Centeno avisa de que debe mantenerse la disciplina fiscal pese al crecimiento

EFE
21/02/2018 - 13:27

Bruselas, 21 feb (EFE).- El presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, avisó hoy en su primer debate con la Eurocámara de que, pese a la recuperación económica en la eurozona, los países deben mantener unas políticas fiscales sólidas que permitan apuntalar el crecimiento y den margen para prepararse para posibles crisis.

"El Pacto de Estabilidad y Crecimiento seguirá siendo nuestra guía en política fiscal. Confío en que la Comisión Europea continuará aplicándolo plenamente", dijo el también ministro de Finanzas portugués en referencia a las normas de disciplina fiscal y control presupuestario comunitarias.

Centeno defendió que la aplicación de estas reglas durante la crisis ha permitido reducir los desequilibrios entre los países y hacer que todos se dirijan a cumplir el objetivo de mantener el déficit público por debajo del 3 % del PIB.

"Ahora es el tiempo de crear el espacio fiscal para capear las tormentas", dijo el político luso, quien insistió en que el crecimiento que registra la eurozona - un 2,5 % en 2017- y todos sus países es fruto de las reformas puestas en marcha a raíz de la crisis e instó a mantener el ímpetu reformista.

"Los países deberían mantener su excelente trabajo: promover la estabilidad en las cuentas públicas, promover la estabilidad del sistema financiero y mejorar la competitividad de la zona del euro", dijo.

Centeno defendió que los países necesitan políticas fiscales "sólidas", "responsables" y "cuidadosamente calibradas", pero reconoció que éstas por sí solas "no son suficientes" para garantizar el éxito duradero de la economía europea.

En este sentido recetó a los países mejorar la competitividad, potenciar la inversión y, ante todo, reducir la deuda pública y privada.

"El momento en que empieza a reducirse el ratio de deuda con respecto al PIB es el más importante para promover el crecimiento", dijo Centeno, aludiendo a la que se perfila como nueva batalla para la eurozona, dónde la deuda media supera el 90 %, ahora que los déficit públicos están bajo control.

En cuanto a la inversión, el portugués defendió que además de las iniciativas nacionales se necesita a nivel europeo un mecanismo para mantener el nivel de inversión pública en momentos de crisis, una iniciativa propuesta por la Comisión Europea en diciembre pero que los países aún deben negociar en el marco de sus reformas para la profundización de la eurozona.

En general, se mostró confiado en que los "flujos positivos" que se dan hoy en la eurozona -creación del empleo, mejora en las cuentas públicas y en la posición exterior- "acabarán automáticamente con el legado de la crisis mientras los países continúan deshaciéndose de su deuda".

Centeno lanzó así un mensaje mixto en su primer debate con la comisión de Economía de la Eurocámara -un encuentro que se celebra dos veces al año- desde que asumió la jefatura del Eurogrupo, el foro de ministros de Economía y Finanzas del euro.

De un lado, dejó en evidencia que la llegada a la presidencia de un ministro de izquierdas - forma parte del Gobierno socialista y ha defendido sus presupuestos nacionales como "de izquierdas"- no cambiará radicalmente la tónica de control fiscal que ha dominado durante la crisis y bajo el mandato de Jeroen Dijsselbloem, quien pese a ser laborista se alineó con la línea dura del titular de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble.

De hecho, su advertencia de que el Pacto de Estabilidad y Control seguirá siendo la "guía" en la materia es prácticamente calcada a la del acuerdo de la gran coalición entre conservadores y socialdemócratas en Alemania, país que ha abanderado esta política y no está dispuesto a abandonarla.

Pero por otro lado, Centeno incluyó el reconocimiento de que se necesita potenciar una inversión que sólo ha empezado a remontar recientemente y está lejos de los niveles previos a la crisis y puso el foco en la competitividad.

Centeno, de quien se espera también que ayude a solventar la brecha entre los países del Norte y del Sur de la eurozona que se evidenció durante la crisis, dijo que "a veces los políticos magnifican las diferencias entre Norte y Sur para sus fines políticos".

En este sentido, defendió que los países deben trabajar en la "confianza mutua" y aplicar medidas de convergencia.