Política

Expertos instan a la oposición en Nicaragua a prescindir de cualquier violencia

Washington, 2 ago (EFE).- Los expertos en procesos de paz Maria J. Stephan y Joe Eldridge instaron hoy a la oposición y los estudiantes de Nicaragua a prescindir de cualquier tipo de violencia en sus demandas contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega, con el objetivo de que estas sean más eficaces.

En una tribuna de opinión publicada por Efe News, ambos expertos, miembros del Instituto de Paz de Estados Unidos, aseguraron que, "aunque es típico que los regímenes autoritarios responsabilicen a los extranjeros y acusen de vándalos y terroristas a los que practican la disidencia política, los disidentes mismos juegan un papel importante en determinar si dichas narrativas ganan impulso".

"Varias investigaciones académicas han concluido que la mezcla de tácticas violentas y no violentas en un movimiento disidente disminuye los niveles generales de participación en la resistencia y aumenta los de violencia. La violencia de grupos de oposición proporciona excusas a los regímenes y minimiza el número de personas dispuestas a unirse a la oposición", afirmaron.

A su juicio, esta situación de respuesta antiautoritaria con tintes violentos es problemática porque el factor determinante de mayor importancia para el éxito de las campañas de resistencia es "el tamaño y la diversidad de la participación".

"En países como Colombia y Filipinas, las comunidades han usado la acción colectiva no violenta para combatir a los actores armados no estatales y proteger a los civiles", indicaron Stephan y Eldridge en su artículo.

Agregaron que "en Nicaragua la acción de masas no violenta, combinada con un hábil diálogo y negociaciones apoyadas por la Iglesia y los actores regionales, podría ayudar a romper el compás de espera".

Por ello, los expertos del Instituto de Paz proponen que los líderes de la Iglesia católica, intermediarios durante la mayor parte de las revueltas, "impongan la disciplina no violenta en la oposición", como hicieron en Filipinas en la década de los 80.

"La Iglesia podría unir fuerzas con grupos protestantes para alentar el diálogo, difundir la no violencia a nivel comunitario y ayudar a ampliar una coalición comprometida con una resolución no violenta", agregaron.

Las protestas contra Ortega comenzaron el 18 de abril y han dejado, según las últimas cifras de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), 317 muertos, mientras otras organizaciones humanitarias contabilizan 448 víctimas mortales y el Gobierno, 195.

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