Política

La eliminación del Tratado de Amistad entre EEUU e Irán no detendrá un segundo juicio

La Haya, 7 oct (EFE).- La eliminación del Tratado de Amistad entre Irán y EEUU anunciada esta semana por Washington, después de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ordenase la paralización de algunas sanciones contra Irán, no detendrá un segundo juicio entre ambos países que empieza mañana.

En esta ocasión, Irán ha llevado a EEUU al alto tribunal de la ONU por una congelación de fondos de 2.000 millones de dólares (unos 1.776 millones de euros) procedentes de activos iraníes depositados en bancos estadounidenses, como el Citibank de Nueva York.

Dicha decisión fue tomada por la Corte Suprema norteamericana en 2016 para indemnizar a los familiares de 241 marines muertos en un ataque en Beirut, sucedido en 1983 y calificado por EEUU como un atentado terrorista patrocinado por Teherán.

Irán negó estar involucrado en los hechos y su ministro de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, dijo que, si los fondos eran "saqueados", pondría "una demanda ante la CIJ para su reparación".

El ministro culpó al anterior gobierno de Mahmud Ahmadineyad (2005-2013) de enviar ese dinero a EEUU para invertirlo en bonos, lo que posibilitó su bloqueo por parte de las autoridades de Washington.

En su pliego de denuncia, Irán asegura que una ley federal firmada por el expresidente George W. Bush en 2002 tenía como objetivo apropiarse de activos iraníes a través de tribunales estadounidenses.

La solicitud de Teherán a la CIJ añade que no ha tenido libertad de acceso a la justicia norteamericana y que esos fondos están protegidos por el Tratado de Amistad, Relaciones Económicas y Derechos Consulares firmado por ambos países en 1955, cuando aún gozaban de buenas relaciones.

La Revolución iraní de 1979 supuso la ruptura de los lazos entre Washington y Teherán, pero ninguna de las capitales decidió en su momento retirarse del tratado.

De hecho, los dos países lo utilizaron en los años 90 para demandarse y contrademandarse por la destrucción de varias plataformas petrolíferas iraníes por parte de buques estadounidenses, que provocó una respuesta con misiles de Teherán contra esos barcos.

Más recientemente, Irán se basó en el tratado de 1955 para denunciar a EEUU por la reimposición de las sanciones, anunciadas por Washington después de retirarse del pacto nuclear con Teherán.

Los jueces le dieron la razón a Irán de forma parcial el pasado miércoles, al exigirle a EEUU que detuviera temporalmente las sanciones relacionadas con la exportación de ciertos bienes básicos, como productos médicos, alimenticios, agrícolas y equipos imprescindibles para la seguridad de los vuelos civiles.

Washington anunció pocas horas después que se retiraría del Tratado de Amistad de 1955 porque Irán lo había utilizado para "abusar de la CIJ, de forma hipócrita y sin base", dijo el secretario norteamericano de Estado, Mike Pompeo.

No obstante, este movimiento no altera el curso del juicio por la retención de fondos, pues las normas de la CIJ establecen que, una vez un caso está incoado en el tribunal, este debe seguir hasta el final a menos que las partes lleguen a un acuerdo.

Además, el mismo tratado de 1955 establece que si un país se retira, su finalización entra en vigor un año después de que la decisión sea transmitida por escrito a la otra parte.

Es decir, que a pesar del anuncio de Pompeo, tanto EEUU como Irán podrían basarse en ese documento para citarse de nuevo en La Haya antes de octubre de 2019.

Las vistas orales que empiezan mañana tratarán las objeciones preliminares presentadas por los abogados de Washington, que pedirán a la CIJ que se declare incompetente para tratar el caso.

Irán replicará el 10 de octubre y las dos partes participarán en una segunda ronda de argumentos orales entre el 11 y el 12 de octubre.

David Morales Urbaneja

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