Política

Gobierno y rebeldes celebran en Yuba la firma de la paz tras años de conflicto

Yuba, 31 oct (EFE).- El Gobierno sursudanés organizó hoy una ceremonia en la capital para celebrar la firma del acuerdo de paz del pasado mes de agosto con la oposición armada, cuyo principal líder, Riek Machar, regresó al país para asistir a las celebraciones después de dos años de exilio debido al conflicto.

"Tuve que venir hoy a la capital, Yuba, para participar en la ceremonia de paz para que no piensen algunos que la oposición no desea la paz", aseguró Machar durante los actos que tuvieron lugar en la plaza de la Libertad y a los que asistieron representantes de otros grupos opositores.

"Nosotros estamos con la paz y tenemos una fuerte voluntad política para restablecer la paz en Sudán del Sur", afirmó en un discurso Machar, acompañado del presidente del país y hasta ahora rival, Salva Kiir, que le acusó de un intento de golpe de Estado en diciembre de 2013, lo cual desató la violencia entre las fuerzas leales a los dos líderes.

Durante el discurso, transmitido por la televisión estatal, el opositor pidió "la liberación de todos los presos políticos y prisioneros de guerra", así como la creación de "un Ejército nacional que no sea controlado por una sola tribu en Sudán del Sur".

Esta es la primera vez que Machar pisa territorio sursudanés después de que se viera obligado a huir en verano de 2016 tras el colapso del acuerdo de paz sellado en 2015, y ha pasado la mayor parte de los pasados dos años bajo arresto domiciliario en Sudáfrica.

Por su parte, Kiir confirmó el compromiso del Gobierno con el acuerdo de paz y pidió perdón a su pueblo por el sufrimiento causado por cinco años de guerra civil.

"Hoy declaramos el final de la guerra en Sudán del Sur, porque esta guerra fue una traición a nuestra gente y su larga lucha por la libertad", declaró durante el acto.

Asimismo, pidió disculpas a los ciudadanos por el sufrimiento que la guerra les ha causado: "Pido perdón al pueblo de Sudán del Sur por todas las partes en conflicto. Esta guerra no era vuestra guerra", subrayó.

Además, aseguró que ha perdonado "todos los errores que cometió Machar" y pidió a su hasta ahora enemigo que perdone los errores que él mismo reconoció haber cometido.

El mandatario aprovechó la ocasión para anunciar la puesta en libertad de James Gatdet Dak, exportavoz de Machar, que fue condenado a muerte por un tribunal militar el pasado mes de febrero.

A la ceremonia también asistió el presidente sudanés, Omar al Bashir, cuyo país hospedó las negociaciones de paz que desembocaron en la firma del acuerdo el pasado 5 de agosto en Jartum.

Al Bashir recordó que la unidad de Sudán fue "sacrificada" cuando Sudán del Sur se independizó en 2011, con el objetivo que la paz pudiera prevalecer en todo el país y para que esta trajera estabilidad a sus habitantes.

"Tengo la responsabilidad moral de detener la guerra en Sudán del Sur porque fui el presidente del Estado unificado de Sudán y tengo el compromiso de ver a todos los ciudadanos de Sudán del Sur seguros y estables", declaró.

Al Bashir instó a las partes beligerantes a que trabajen por la reconciliación, hasta que los refugiados y desplazados puedan regresar a sus hogares, y los niños a las escuelas.

Otro de los invitados de honor fue el jefe de Estado de Uganda, Yoweri Museveni, cuyo país jugó también un papel destacado en la consecución del acuerdo de paz.

Por su parte, el jefe de la misión de la ONU en Sudán del Sur, David Shearer, pidió a la oposición y al Gobierno que revivan la esperanza de los ciudadanos y la confianza de estos en sus dirigentes, y que promuevan la confianza entre los dos bandos.

"La ONU estará a vuestro lado para establecer la confianza y lograr la reconciliación, después de que las partes beligerantes muestren su voluntad verdadera para cesar la guerra y callar el ruido de las armas", aseguró.

El acuerdo de paz, que fue refrendado por las dos partes en Adis Abeba en septiembre, contempla la implementación de un alto el fuego durante un periodo transitorio de ocho meses y la posterior creación de un Gobierno de unidad nacional, que está prevista en el mes de abril de 2019.

El texto revive el acuerdo de paz firmado en Etiopía hace tres años, que fue el primer intento de poner fin al conflicto que estalló a finales de 2013 entre las fuerzas leales a Kiir, de etnia dinka, y los hombres de Machar, de la tribu Nuer.

Por Atem Simón Mabior

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