Política

Asia intensifica relaciones comerciales ante el proteccionismo "devastador"

Singapur, 14 nov (EFE).- Con un mensaje que alerta sobre el "devastador" proteccionismo económico, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) cerró hoy una jornada de reuniones marcada por el acercamiento comercial con sus principales socios asiáticos.

"Nos reunimos en un momento crítico. El proteccionismo y los movimientos contra la globalización están en auge. Lo que podría tener un impacto devastador en la economía regional y global, como ya sucede en Asia", aseguró el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, anfitrión de la cumbre que clausura este jueves.

El mandatario singapurense hizo el llamamiento durante el pleno que la ASEAN mantuvo con los mandatarios de Australia, China, Corea del Sur, India, Japón y Nueva Zelanda en aras de progresar con el tratado Asociación Económica Integral Regional (RCEP), y que ponía el broche a la segunda jornada de reuniones.

El RCEP, bautizado por Lee como el futuro "bloque más grande del mundo", busca aunar a casi la mitad de la población del planeta, el 40 por ciento del comercio mundial y más de un tercio del PIB global, y se prevé se firme en 2019.

Previamente, el bloque de la ASEAN -formado por Malasia, Indonesia, Brunéi, Vietnam, Camboya, Laos, Birmania, Singapur, Tailandia y Filipinas- avanzó hacia la actualización de tratados de Área de Libre Comercio con China, su principal socio comercial.

"ASEAN y China comparten el interés común en preservar y promover el sistema de comercio multilateral", expresó el presidente filipino, Rodigo Duterte, durante la reunión donde el primer ministro chino, Li Keqiang, encabezó la delegación de Pekín.

A pesar de la contienda soberanista sobre un puñado de islas y atolones en el Mar de China Meridional que mantiene Pekín y cuatro miembros de la ASEAN, el Gobierno chino permanece desde hace casi una década en una posición privilegiada respecto a la relación con el bloque del Sudeste Asiático.

Un vínculo favorecido en enorme medida por los 440.000 millones de dólares que mueve el comercio entre la segunda economía del mundo y la ASEAN, lo que supone más del 17 por ciento de todos los intercambios del grupo.

Además, lo ejercicios militares conjuntos realizados en octubre entre los países de ASEAN y China han ayudado a enfriar aún más el conflicto soberano, donde Pekín reclama la totalidad del Mar de China Meridional en confrontación con los intereses de Filipinas, Malasia, Brunei y Vietnam, además de Taiwan.

Li llamó a limar "diferencias" al respecto gracias a la negociación de un Código de Conducta que promocione la "paz y estabilidad" en las aguas, por donde navega más de un tercio del comercio mundial.

El borrador del texto podría publicarse el próximo año y se prevé entre en funcionamiento para el 2021.

"Todos queremos resolver este problema", apuntó el primer ministro malasio, Mahathir Mohamad, en declaraciones a los medios.

Las conversaciones para expandir el intercambio comercial también llevaron gran parte del peso en la reunión con el primer ministro japonés, Shinzo Abe; mientras que junto al líder surcoreano, Moon Jae-in, la ASEAN reafirmó su compromiso con los objetivos económicos previamente pactados.

El bloque de diez naciones además rubricó un memorando de entendimiento con Rusia, con el presidente Vladimir Putin como espectador de honor, para potenciar el comercio con Moscú.

Durante el miércoles y de forma paralela a la cumbre, varios países han mantenido reuniones bilaterales para tratar diversos asuntos.

Uno de los más espinosos y que centra la atención de gran parte de las conversaciones es la crisis humanitaria de los rohinyás.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, cuya agenda en la cumbre comienza el jueves, le dijo hoy a la jefa de facto del Gobierno de Birmania, Aung San Suu Kyi, que la violencia contra la minoría rohinyá es "inexcusable".

Pence aludía a la operación orquestada por el Ejército birmano en el oeste del país contra esta etnia mayoritariamente musulmana y que llevó a unos 723.000 rohinyás a buscar refugio en la vecina Bangladés desde agosto de 2017.

Investigadores de Naciones Unidas han calificado la actuación castrense como genocidio y acusan a los uniformados del asesinato de al menos 10.000 personas, según las estimaciones más conservadoras, así como violaciones en masa, saqueos y quema de viviendas, entre otros delitos contra la Humanidad.

Noel Caballero

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