Política

Netanyahu mantiene su liderazgo pese al adelanto electoral

Jerusalén, 27 dic (EFE).- Tras la disolución del Parlamento, Israel comienza hoy el período para las elecciones anticipadas del 9 de abril, después de sucesivas crisis en la coalición de Gobierno y con su líder, Benjamín Netanyahu, investigado por corrupción.

Pendiente de la decisión final del fiscal general del Estado, Avijai Mandelblit, Netanyahu no se plantea dimitir ni antes ni después de las elecciones aunque sea acusado formalmente, aseguró hoy "Israel Hayom", diario próximo al mandatario, que el primer ministro ha dicho a sus allegados.

De acuerdo a la Ley Básica israelí (con rango constitucional), un jefe de Gobierno no estaría obligado a dimitir por el solo hecho de ser acusado y, en algunos casos, tampoco cuando es condenado, salvo por delitos que incurren en "perversión moral" o que el Parlamento (Knéset) pida su dimisión.

Con 102 votos a favor (de 120) y dos en contra -que votaron por error dos diputados del partido Likud de Netanyahu, según la Radio Kan- se aprobó este miércoles la ley que disuelve el vigésimo Parlamento y adelanta formalmente las elecciones de noviembre al próximo 9 de abril de 2019.

La coalición se rompió el pasado lunes cuando no consiguieron sacar adelante una ley sobre el reclutamiento de los judíos ultraortodoxos para el servicio militar, y los jefes de los cinco partidos que la integran -Likud, Hogar Judío, Kulanu, Shas y Judaísmo Unido por la Torá- anunciaron el adelanto electoral.

El primer ministro de Israel había conseguido en noviembre mantener la coalición tras la dimisión del titular de Defensa, Avigdor Lieberman, que abandonó su cargo por su oposición a la tregua con las milicias palestinas en Gaza, y la salida de su partido, Israel Nuestro Hogar, que dejó al Ejecutivo en minoría simple con 61 diputados.

Después de intensas negociaciones con el resto de líderes que apostaban por un adelanto electoral, Netanyahu consiguió que sus socios permanecieran.

Tampoco lo debilitaron las informaciones de las últimas semanas que aseguran que la Fiscalía recomendará la acusación de Netanyahu en al menos dos de los tres casos que investiga.

El fiscal Shai Nitzán dijo la semana pasada que están completando un sumario de 800 páginas en el que Netanyahu sería acusado en los llamados casos 2000 y 4000, que analizan posibles pactos o intercambio de favores a cambio de coberturas favorables en importantes grupos de comunicación.

Aún así, la encuesta de intención de voto, publicada hoy por "Israel Hayom", sigue dando una holgada ventaja al partido del primer ministro, el derechista Likud, y apunta a un descalabro de la oposición y hoy segunda formación mayoritaria en el Parlamento, la plataforma de centro-izquierda Unión Sionista (integrada por el Partido Laborista y el centrista Hatnuá).

El Likud obtendría un escaño más de los 30 que ocupa actualmente, y el segundo partido más votado, con 15 asientos, sería hoy la nueva formación que registró esta mañana el centrista Benny Gantz, exjefe del Estado Mayor en 2011-2015, como Hosen Leyisrael (Resiliencia por Israel).

También saldría a escena otro nuevo partido centrista que ha anunciado la diputada Orly Levy-Abekasis y que obtendría un asiento más que los 5 que los sondeos dan a la formación izquierdista Meretz.

La tercera formación más votada sería la Lista Árabe Unida (que aglutina a los partidos árabes y al antiguo Partido Comunista), aunque perdería un asiento de los 13 actuales.

Las dos formaciones ultraorotodoxas que han formado parte de la coalición gubernamental de Netanyahu quedarían: el Judaísmo Unido por la Torá con 7 escaños (de los 6 que obtuvo en 2015) , y el partido Shas con 4 (de los 7 en las anteriores elecciones).

Otro de los socios de la actual coalición, Hogar Judío, del titular de Educación, Naftali Benet, obtendría 3 asientos más, hasta los 11, mientras que la formación del ministro de Finanzas, Moshé Kajlón, Kulanu (Todos Nosotros) perdería 5 asientos de los 10 que obtuvo en 2015.

Por último, el partido Yesh Atid, liderado por el centrista Yair Lapid, mantendría a sus 11 parlamentarios.

Con tres meses de campaña electoral por delante, los analistas consideran que Netanyahu habría aceptado un adelanto electoral para salvar su figura política con una legitimadora reelección ante un posible procesamiento judicial.

Por Laura Fernández Palomo

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