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Ucrania abre la campaña electoral con Timoshenko en cabeza y tensiones con Rusia

EFE
31/12/2018 - 15:45
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Kiev, 31 dic (EFE).- Ucrania abrió hoy la campaña presidencial en medio de las tensiones con Rusia por el incidente naval en el mar Negro y las acusaciones de injerencia en el proceso electoral, y con la ex primera ministra Yulia Timoshenko como líder en los sondeos de opinión.

"La amenaza rusa no ha desaparecido. Si no fuera por las elecciones, hubiera pedido a la Rada Suprema (Parlamento) que prolongara el estado de excepción. Defenderemos la democracia y garantizaremos que las elecciones tendrán lugar el 31 de marzo de 2019", declaró hace apenas una semana Petró Poroshenko, el presidente ucraniano.

La campaña arrancó oficialmente hoy, pero en realidad comenzó cuando el país salió hace menos de una semana del estado de excepción que estuvo a punto de provocar el aplazamiento de los propios comicios.

De hecho, Poroshenko estuvo tentado de hacerlo, pero la oposición de gran parte de la clase política le obligó a suspender dichas medidas tras 30 días de movilización en diez regiones, en su mayoría fronterizas con Rusia o bañadas por los mares Negro y de Azov.

Ese gesto le ha permitido recuperar posiciones y en estos momentos en torno al 14 % de los ucranianos estarían dispuestos a votarle, lo que le ha permitido ascender al segundo lugar, cuando a mediados de noviembre ocupaba el quinto puesto.

Poroshenko, que llegó al poder al ganar las elecciones convocadas en mayo de 2014 tras el derrocamiento dos meses antes de Víktor Yanukóvich, era hasta hace poco muy criticado por la mala gestión económica y la rampante corrupción, y su reelección parecía algo improbable.

En cambio, el incidente naval con Rusia en el mar Negro el pasado 25 de noviembre y la imposición del estado de excepción han jugado en su favor, precisamente el argumento utilizado por sus detractores, incluido el presidente ruso, Vladímir Putin, para calificar lo ocurrido de "provocación preelectoral".

También le ha favorecido el tercer pilar de su programa, "Ejército, lengua y fe". La creación de una Iglesia ortodoxa ya independiente del Patriarcado de Moscú ha disparado las tensiones con el país vecino, lo que a buen seguro le hará ganar votos, especialmente en el centro y oeste del país.

Paradójicamente, Poroshenko aún no ha anunciado que se presentará a la reelección, aunque tiene de plazo hasta el 3 de febrero, pero sí ha cancelado sus habituales vacaciones navideñas en las Maldivas para evitar críticas, toda una declaración de principios.

Según las últimas encuestas, Timoshenko, la mujer que cautivó a millones de ucranianos en la Revolución Naranja de 2004, lidera en intención de voto con entre el 16 % y el 18 %, cuando hace unas semanas ese índice rondaba el 20 %.

A sus 58 años, Timoshenko basa su campaña en la lucha contra la corrupción y los oligarcas, entre los que figura el propio Poroshenko, con el que mantiene una tensa relación desde hace quince años.

"Muy pronto pondremos orden en nuestra propia casa. Construiremos la añorada, rica y hermosa Ucrania que todos nos merecemos", dijo en su felicitación navideña.

Los partidarios de Poroshenko acusan a su principal rival de ser la candidata del Kremlin, que ve con buenos ojos una posible victoria de la candidata opositora, ya que, como dijo Putin, las relaciones no mejorarán mientras "haya rusófobos en los corredores del poder en Kiev".

Como los indecisos superan el 40 %, es muy probable que sea necesaria una segunda vuelta (tendría lugar el 21 de abril), en la que Timoshenko también parte ahora con ventaja, pero los analistas aseguran que Poroshenko ganará enteros según se acerque la jornada de votación.

El tercero en discordia es el actor y cómico Vladímir Zelenski, que llegó a ser segundo en las preferencias de los votantes y ahora cuenta con una horquilla de apoyo del 8 % al 12 %.

Muchos analistas no se toman en serio a Zelenski, aunque su credibilidad es mucho mayor que la de sus contrincantes y esta misma semana aseguró que tiene intención de presentar su candidatura.

Otros candidatos son el exministro de Defensa Anatoli Gritsenko; el prorruso Yuri Boiko, antiguo ministro de Energía, y el populista Oleg Liashkó.

La campaña arranca en medio de las acusaciones de Poroshenko y del todopoderoso ministro de Interior, Arsén Avákov, de que Rusia intenta interferir en el proceso electoral, al igual que hiciera antes en las presidenciales estadounidenses.

Poroshenko acusó a Rusia de utilizar su máquina de propaganda para influir en los resultados de las elecciones tanto en Ucrania como en la vecina Moldavia, que celebrará unas cruciales elecciones legislativas en febrero.

Además, después de que Poroshenko aprobara nuevas sanciones contra Rusia por el apresamiento de tres barcos ucranianos con 24 marineros en el incidente naval y por apoyar las elecciones en las regiones separatistas y prorrusas del este de Ucrania, Moscú respondió con su propia partida sancionadora y un embargo a productos industriales y alimentos ucranianos.