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Padre de la saudí huida a Bangkok pide que vuelva con su familia

EFE
10/01/2019 - 12:16

Bangkok, 10 ene (EFE).- El padre de la joven saudí que escapó de su familia a Bangkok y actualmente se encuentra bajo la protección de la ONU ha pedido que le dejen ver a su hija y que vuelva con su familia a casa.

La saudí Rahaf Mohammed al Qunun, de 18 años, evitó el pasado lunes su deportación tras atrincherarse en su hotel del aeropuerto de Suvarnabhumi en Bangkok, y denunciar que su familia la había amenazado de muerte y sometido a trato vejatorio.

El jefe de la Oficina de Inmigración tailandesa, Surachate Hakparn, manifestó que el padre de la joven, del que no reveló el nombre, se reunió con él este miércoles "para preguntar si su hija se encontraba bien".

"Quiere que la cuidemos, sobre todo que garanticemos su seguridad y que ACNUR hable con su hija para que regrese con ellos", reveló Hakparn en una rueda de prensa.

El progenitor, identificado como un gobernador de Arabia Saudí, indicó que se quiere encontrar con su hija, pero para ello necesita que su hija lo autorice y no lo ha hecho todavía.

La joven, que se encuentra bajo la protección del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y a la espera de si Australia la acoge como refugiada, se ha negado a un encuentro con su padre.

Rahaf Mohamed al Qunun llegó el pasado sábado al aeropuerto de Suvarnabhumi procedente de Kuwait, donde aprovechó que las mujeres no necesitan autorización de sus "guardianes masculinos" para viajar, como sí ocurre en Arabia Saudí.

Su intención era llegar a Australia, donde quería pedir asilo, tras afirmar que había apostatado del islam y temía que su familia "la matara" por ello.

La Policía y Human Rights Watch (HRW) indicaron en un principio que también iba ser obligada a un matrimonio concertado, pero el subdirector de HRW en Asia, Phil Robertson, dijo a Efe que este hecho no ha sido confirmado.

La joven aseguró que un empleado de la aerolínea Kuwait Airways le confiscó el pasaporte a su llegada y le comunicó que, a petición de la embajada de Arabia Saudí, iba a ser obligada a embarcar el lunes en un vuelo de vuelta a Kuwait, donde la esperaban sus familiares.

Al Qunun, que abrió una cuenta en Twitter este mes y publicó su primer tuit el domingo pasado, empezó a escribir y subir vídeos en la red social, donde su historia se hizo viral y a día de hoy cuenta con 124.000 seguidores.

La saudí se atrincheró el lunes en su hotel en la zona de tránsito del aeropuerto y bloqueó con colchones la puerta, por lo que el avión en el que estaba previsto que fuera deportada salió sin ella a bordo.

Las autoridades tailandesas sostuvieron que la joven intentó entrar en el país, algo que ella niega, y que le denegaron el visado, por lo que procedieron a su expulsión a Kuwait, por ser el lugar desde el que llegó a Bangkok.

Sin embargo, finalmente accedieron a que quedara a cargo de ACNUR y le concedieron entrada temporal en el país.

Tailandia no es signataria de la Convención de los Refugiados de la ONU de 1951, y ha sido criticada por enviar a refugiados y solicitantes de asilo a países donde se enfrentan a persecución e incluso tortura.

En Arabia Saudí, Al Qunun podría ser procesada por desobedecer a sus guardianes masculinos, dañar la reputación del país o incluso apostatar, delito que es castigado con la pena capital.