Salud

El hospital Gregorio Marañón inicia un programa pionero de rehabilitación cardíaca infantil

Madrid, 18 feb (EFE).- El Hospital Universitario Gregorio Marañón ha tratado a 40 pacientes en un programa pionero en España de rehabilitación para niños con cardiopatías congénitas graves a quienes se trata mediante el ejercicio físico controlado por especialistas.

En la presentación del programa, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha asegurado hoy que a través de esta iniciativa médica se mejora la calidad de vida de los pacientes, ya que la Sanidad madrileña "no los cura y los abandona, sino que los acompaña toda la vida".

"El objetivo es que su calidad de vida sea la mejor posible", ha destacado González, que ha asegurado que con este tipo de rehabilitación se contribuye a la "normalización" de quienes padecen enfermedades cardiológicas.

Pese a que "ha habido mucho ruido en la Sanidad", ha dicho en referencia a las movilizaciones sociales que han tenido lugar durante esta legislatura, ha asegurado que al tratar con los profesionales del sector "uno se da cuenta de que tenemos una de las mejores del mundo".

En su opinión, la Sanidad madrileña está "a la vanguardia" en cuanto a los tratamientos médicos que oferta y cuenta con "los mejores equipos y profesionales".

Según el presidente de Madrid, el hospital Universitario Gregorio Marañón, que acoge este proyecto "pionero", es "una referencia" a nivel nacional y el primero en cuanto a número de trasplantes de corazón y operaciones de este tipo.

González ha explicado, acompañado por algunos de los médicos del centro hospitalario, que este tipo de rehabilitación garantiza que la calidad de vida de los niños -cada año nacen 4.000 de ellos con alguna cardiopatía- sea "la mejor" dentro de sus posibilidades clínicas.

Para ello, el Hospital Universitario Gregorio Marañón ha habilitado una sala de Rehabilitación infantil equipada con cintas para correr, bicicletas, videoconsolas y material de gimnasia para que estos pacientes puedan entrenar.

A través de un entrenamiento "monitorizado" y personalizado, los niños recuperan la función cardiovascular, a la vez que se mejoran otros aspectos psicológicos y sociales del paciente y el de su entorno familiar, ha explicado el presidente.

El programa, en el que participan 25 profesionales entre cardiólogos, rehabilitadores, enfermeros y fisioterapeutas especializados en atención infantil, tiene una duración de tres meses durante los cuales cada paciente acude dos veces por semana.

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin