Salud

La resistencia a los antibióticos genera más de 700.000 muertes al año en el mundo

  • El tratamiento con antimicrobianos contribuye a generar resistencia
  • La resistencia a los antibióticos hace que las infecciones prevalezcan
El abuso de antibi?ticos est? generando la resistencia y persistencia de las infecciones. Foto: Dreamstime

Alrededor de 700.000 personas mueren cada año por infecciones resistentes a los antibióticos. El número de animales que ha desarrollado esta inmunidad a los fármacos antimicrobianos es incalculable y sigue aumentando la resistencia en humanos al ingerir su carne. La amenaza es real y global, los antibióticos son necesarios para combatir las infecciones pero el abuso generalizado de décadas se ha convertido en un problema de salud pública.

La agricultura intensiva ha llevado al empleo masivo de antibióticos, además la tendencia es que siga aumentando este abuso y se duplique la administración de antimicrobianos hasta 2030.

Los antibióticos son medicamentos importantes para tratar infecciones en humanos, animales y plantas pero su uso debe ser siempre justificado, responsable y estar supervisado por un profesional médico o veterinario, según corresponda, que los administre solo cuando es estrictamente necesario. Se trata de parar la creciente resistencia a estos medicamentos para que se puedan seguir utilizando en caso de ser necesario y muestren toda su eficacia.

Los agricultores y ganaderos, constituyen la primera línea de batalla. Invertir en buenas prácticas agrícolas y concienciar al sector primario de la necesidad de priorizar la vacunación y prevención de infecciones frente al uso sistemático de antibióticos es primordial.

"Cuando utilizamos antibióticos en las granjas de forma excesiva, contribuimos a la propagación de la resistencia a éstos ya que los patógenos resistentes pasan al medio ambiente a través de los desechos animales y la escorrentía de la explotación", advierte Juan Lubroth, Jefe Veterinario de la FAO. "Incluso pueden contaminar –añade- nuestros sistemas alimentarios y nuestras cadenas de comercialización, pasando de los campos y establos a nuestras mesas".

Los antibióticos pasan a la cadena de alimentación humana por su mal uso

Existen tres pasos simples con los que agricultores y ganaderos empezarían a combatir la resistencia a los antibióticos. Empezando por una correcta higiene en las granjas, obtener asesoramiento veterinario antes de comprar y usar antimicrobianos y compartir la experiencia con otros ganaderos y granjeros para difundir buenas prácticas y lo poco que supone implementarlas.

Lubroth subrayó igualmente el papel que deben desempeñar los criadores al exigir piensos animales de calidad sin antibióticos añadidos u otros antimicrobianos. Aunque el jefe veterinario de la FAO reconoce que las medidas más contundentes de prevención de infecciones requieren cierto nivel de inversión pero mantiene que una actividad agrícola más limpia puede también generar mayores beneficios.

Qué genera resistencia a medicamentos

La resistencia a los antibióticos supone un fenómeno natural por el cual microorganismos como bacterias, virus, parásitos y hongos cada vez se hacen más resistentes a los efectos de los fármacos con los que antes se conseguían neutralizar.

El abuso no es solo de manera consciente por parte de los humanos. Los piensos animales y algunos fertilizantes con los que se tratan las cosechas también contienen sustancias antimicrobianas que terminan pasando a la cadena alimentaría y por tanto son administradas de manera indirecta pero perjudicial a las personas que consumen estos los productos alimentarios.

Cada vez se reducen más los antibióticos de uso animal con los que se puede tratar al ganado de consumo humano pero la resistencia a los medicamentos antibióticos sigue aumentando.

Un veterinario administra una dosis de medicamento al ganado

Cualquier uso de antibióticos puede influenciar en el desarrollo de resistencia a estos medicamentos, aunque existen de varios tipos. El abuso continuado de antibióticos supone un 'entrenamiento' a los microorganismos que terminan por desarrollar inmunidad ante el fármaco.

Los ejemplos de una utilización incorrecta incluyen: una dosis o una frecuencia incorrecta, o una duración insuficiente o excesiva. Este es el motivo por el que los médicos cada vez restringen más la administración de antibióticos.

El peligro de la resistencia a antibióticos

La resistencia causa una reducción en la eficacia de los medicamentos, haciendo que las infecciones y enfermedades sean difíciles o imposibles de tratar. Además la inmunidad de las bacterias al tratamiento se asocia con el crecimiento de la tasa de la mortalidad, tiempos de enfermedad que se prolongan más de lo que era común y afecta tanto a personas como a animales. Esto amenaza la salud mundial, los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria y recurre en costes más elevados en los cuidados a enfermos.

Inocuidad de los alimentos, menor resistencia

Se requieren buenas prácticas de higiene en la agricultura, la producción, el procesamiento y la distribución de alimentos para mantener la inocuidad de los alimentos y minimizar la transmisión de la resistencia a medicamentos a los seres humanos mediante la cadena alimentaria.

A mayor consumo de antibióticos, directo o indirecto, mayor resistencia a los medicamentos y mayor virulencia de los organismos resistentes que serán más difíciles y costosos de tratar.

Los cultivos tratados con antibióticos pueden contaminar los alimentos y el medioambiente

Si los antibióticos no se usan adecuadamente, los residuos de antimicrobianos en los alimentos también pueden representar un peligro para la salud de los consumidores. Los microorganismos resistentes a los antimicrobianos en nuestros sistemas de producción agrícola y nuestra cadena alimentaria no solo son un gran desafío para la salud pública, sino que también representan una amenaza potencial para el comercio y la economía mundial que podrían reducirse cumpliendo con cinco desafíos globales que la FAO propone:

1. Prácticas agrícolas más sostenibles que prioricen la prevención de las infecciones, para tener animales y cultivos más sanos.

2. Reglamentos y supervisión para garantizar el uso responsable de antibióticos en la producción de animales y cultivos

3. Tratamiento y eliminación adecuadas de los desechos agroganaderos para evitar que los residuos antimicrobianos y los microorganismos con resistencia a los antibióticos se propaguen a humanos, animales y plantas a través de la absorción del suelos y las vías fluviales.

4. Compartir conocimiento para crear estrategias de control globales y efectivas. Se necesita una mayor inversión en control e investigación a nivel mundial para medir el progreso hacia la mitigación de la resistencia a los antimicrobianos.

5. Los cambios en el uso de antimicrobianos en la agricultura por sí solos no serán suficientes para combatir la resistencia a los antimicrobianos. Todos y cada uno de los sectores tienen un papel que desempeñar en la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos, y esto incluye cambios en las prácticas de salud humana.

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