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Análisis: "A Rajoy le falta un Rodrigo Rato"

El PP podría estar necesitando a un Rodrigo Rato y no a un comunicólogo. Imagen: Archivo

Después del sentimiento halagüeño, cercano a la embriaguez, que produce la conquista del poder, el PP ha chocado bruscamente con la realidad, que en este caso como en casi todos contiene elementos desagradables.

PP: a vueltas con la comunicación

Y además de encontrarse con la desazón que suscitan las responsabilidades sobrehumanas -difícilmente puede relajarse quien tiene que gobernar un país con cinco millones largos de parados en que el desempleo sigue creciendo vertiginosamente-, la mayoría capitaneada por Rajoy se ha encontrado ya con relevantes sucesos adversos, que son claro motivo de preocupación: los malos resultados electorales en Andalucía, contra las previsiones de prácticamente todas las encuestas, y una huelga general notablemente más respaldada que lo que se podía prever de antemano.

Ante este aterrizaje brusco en la prosa cotidiana, y a la hora de buscar culpables, los populares han reaccionado como hacen siempre los políticos: el problema que se trasluce a través de los indicios negativos no es interno sino que proviene de un fallo de comunicación: o el encargado de trasmitir la acción gubernamental no es lo bastante hábil, o, simplemente, la opinión pública no es lo bastante avispada para entender las excelencias del poder, o ambas cosas a la vez. De momento, el PP, per se y a través de algunos portavoces mediáticos, ha empezado a modular las distintas variantes del primer diagnóstico: el Gobierno tiene un problema de comunicación.

Soraya Sáenz de Santamaría

Sucede sin embargo que la encargada de Comunicación es la vicepresidenta del Gobierno, una mujer de indiscutible talento, joven aunque suficientemente rodada en las lides políticas. Y Soraya Sáenz de Santamaría está desarrollando su papel de portavoz con creciente soltura, sin que se le pueda reprochar algún error significativo. El único problema que sí ha podido detectarse desde el primer momento es que la portavoz, abogada del Estado, no está familiarizada con los temas económicos.

En otras palabras: se echa en falta un portavoz económico, carencia que sin duda se relaciona con la de un vicepresidente económico, capaz de hablar en nombre del Gobierno con una única voz. Y ello a pesar de que en las últimas semanas hayan cesado las contradicciones que a veces mantenían entre sí Montoro y De Guindos.

Boyer-Solchaga-Solbes-Rato-Solbes-Salgado

A Rajoy le falta un Rodrigo Rato, para entendernos, un personaje capaz de hacer pedagogía en los temas económicos. De hecho, los sucesivos responsables económicos han marcado tendencia en toda la etapa democrática y han construido un discurso paralelo al de sus presidentes: Boyer-Solchaga-Solbes-Rato-Solbes-Salgado.

No faltarán quienes desarrollen alguna alambicada teoría acerca de las virtudes técnicas que deba poseer y desarrollar un comunicador, el mediador entre un gobierno y la sociedad, pero muchos sentimos gran escepticismo al respecto: estamos hablando de política y no de publicidad ni de relaciones públicas, y lo que la opinión pública exige del poder institucional es transparencia, claridad, información exhaustiva, sinceridad, verdad. Las formas pueden ser importantes pero lo que da y quita votos es el fondo de las cuestiones.

Un problema de candidato

Este asunto engarza argumentalmente con 'el desastre' andaluz del PP: las miradas se vuelven ahora hacia Arriola, el sociólogo de cabecera de Génova tanto en la etapa Aznar como actualmente. Muchos pensamos en cambio que la culpa no es del planificador de la campaña ni mucho menos del hacedor de encuestas -equivocadas- sino del candidato: Arenas, con su negativa a debatir con sus adversarios en canal Sur, con su discurso plano, se ganó a pulso la tibieza de sus partidarios. Si acaso, el PP erró al situarle de nuevo en el disparadero después de tres fracasos en que el electorado andaluz le había rechazado sin contemplaciones.

En definitiva, bien está que el Gobierno se preocupe por comunicar bien, pero la experiencia demuestra que la comunicación política no hace milagros ni comete injusticias. Y en todo caso, sería bueno que cuando Rajoy detecte una vía de agua llame primero al fontanero antes de preocuparse por cómo llega la noticia a la ciudadanía.

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Comentarios 6

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inversor
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YA VEO YA VEO. UN TIO QUE NO SABE DIRIGIR BANKIA QUE TIENE UNAS PERDIDAS BRUTALES. ASI VAMOS ASI VAMOS

Puntuación 13
#1
Rajao
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Ha Rajoy le falta un Rato , un rato de incubadora....

Puntuación 12
#2
Viriato
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Con el Sr. Rato de ministro en la época de Aznar tampoco se lució el PP. Más ladrillo y ladrillo, ninguno supo ver loq ue se avecinaba con esas políticas de construir pisos hasta dejar España sin campo.Somos españoles= cerrados de mollera.Es lo que hay.

Puntuación 13
#3
Rajoy "El Breve"
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A Mariano le faltan... LUCES !!!

Pero, todo el mundo lo sabía.

Los PODEROSOS han colocado a una "útil" marioneta para que defienda sus intereses a costa de las PERSONAS.

Puntuación 8
#4
Españolito
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¿Rodrigo Rato? El mismo que ha dejado bankia a expensas de ser intervenido y es uno de los máximos prestatarios de la liquidez del BCE? jajajajaj

El problema de España es político, no económico, no les da la gana de recortar de las tvs de las comunidades autónomas, ni cantidad de administraciones públicas y chiringuitos públicos, no les da la gana recortar allí. Es un problema POLÍTICO, no de gestión.

Puntuación 2
#5
PP blandiblús
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El problema del PP es que son incapaces de controlar hasta TVE1 que depende de su gobierno y con los medios de comunicación en contra o bombardeando el gobierno del PP, com narices piensan que llegue su mensaje a la sociedad? xDD

Puntuación 1
#6