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Los expertos advierten de que poner más tragaperras aumenta las adicciones

EFE
14/09/2012 - 14:48

Barcelona, 14 sep (EFE).- Facilitar el acceso a elementos potencialmente adictivos como las tragaperras en macroproyectos de ocio como puede ser el caso de Eurovegas o Barcelona World puede provocar más ludopatía, según expertos en psiquiatría.

"Si no hay cocaína, no hay adicción, si no hay tragaperras, no hay adicción", ha destacado hoy a Efe el jefe de la Unidad de Adicciones del Hospital de Sant Pau, Josep Pérez de los Cobos, que lleva más de dos décadas dirigiendo esta división de referencia en Cataluña.

Doctores y pacientes han conmemorado hoy los 25 años de la creación de esta unidad del hospital barcelonés en un acto en el que se ha repasado la trayectoria de esta división que se creó en el 1987, en plena fiebre de la heroína.

"Hubo una oleada de víctimas de la heroína que quedaban en territorio de nadie, porque la división de psicología no los podía asumir, así que se creo una unidad específica", recuerda Pérez.

Con la metadona y la buprenorfina se logró que los heroinómanos pudieran llevar una vida "normal" y, en estos momentos, los nuevos casos de adicción a esta droga son escasos, porque la gente se ha concienciado de su alto grado destructor.

Controlado el impacto de la heroína, los principales retos actualmente son el consumo de cannabis, cocaína, drogas de diseño, alcohol y tabaco, para los que no siempre existen tratamientos farmacológicos sustitutivos, sobre todo para combatir las sustancias ilegales.

Los expertos coinciden en que, para que haya adicciones, debe haber acceso al elemento que genera esta dependencia, una fórmula que se repite tanto en sustancias como en el juego, destaca Pérez.

"Si se da acceso a alguien potencialmente adicto a una tragaperras se creará la dependencia, ya que la adicción y la disponibilidad van íntimamente ligadas", subraya el doctor del Sant Pau.

Además, ser adicto a una sustancia dispara el riesgo de generar dependencias a otros elementos, de forma que la mayoría de los casos graves son poliadictos.

Algunos de los pacientes que han participado en la jornada conmemorativa de los 25 años de la Unidad del Sant Pau han dado fe de que alcohol, drogas, tabaco y ludopatía son una combinación destructiva de la que, sin embargo, se puede salir con ayuda.

"Cuesta mucho, pero es importante hacer caso a los médicos porque sola no se logra", ha comentado hoy una joven drogodependiente que, tras una etapa oscura de su vida, se ha convertido en una "buena persona".

Otra paciente ha celebrado que la noticia que conoció ayer de que se quedaba en el paro no le ha hecho recaer en sus adicciones: "En otra época, habría acabado en el bar, pero hoy sólo estoy un poco triste, como cualquier otra persona que pierde un trabajo".

En la actualidad, la adición más grave es al tabaco -afecta al 30 % de la población- y el consumo de cannabis, al que se suman los jóvenes con la falsa creencia de que no es adictivo.

"Es totalmente falso", subraya el doctor Pérez, quién advierte de que, además, esta sustancia, especialmente si se fuma -es la forma más perniciosa de consumirla-, genera degeneración cognitiva y puede generar fracaso escolar.

El consumo abusivo del alcohol con prácticas como el "botellón" también se perfila como uno de los problemas a corto plazo, ya que algunos de los que beben en exceso son potenciales adictos en un futuro próximo.

La Unidad de Adicciones del Sant Pau trata un centenar de adictos anualmente en el Hospital de Día, algunos de ellos derivados de otros centros catalanes, al tiempo que atiende anualmente unos 250 ingresos por problemas con drogas.

La crisis no ha generado un aumento del número de pacientes de esta unidad, ya que, en general, se ha reducido la toma de drogas por la falta de dinero y el estrés derivado de las dificultades económicos habitualmente sólo afecta la pauta de consumo de los adictos ya reconocidos como patológicos.