Sociedad

La Fiscalía ve responsable a Antón Reixa de no informar a la SGAE de una ayuda a su empresa

Antón Reixa. EFE

El fiscal que ha ejercido la acusación pública durante la vista de Juan Carlos Fernández Fasero contra la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) -de la que fue presidente durante cinco meses-, ha asegurado en sede judicial que, teniendo en cuenta el Derecho laboral, "no se puede pretender que el trabajador sea más responsable que el presidente" en una situación como la que se juzga, por lo que ha considerado que el entonces presidente de la entidad, Antón Reixa, "debería haber informado a la SGAE de la subvención recibida" por su empresa de manos de la Agadic presidida por Fasero, "aunque no fue anómala". El auditor cuestiona las cuentas del holding inmobiliario de la SGAE

La vista ha tenido lugar en el juzgado de lo social número 2 de Orense y podría completarse en próximos días si la jueza responsable estima necesaria la declaración de Antón Reixa, que este lunes no ha acudido al llamamiento judicial para declarar como testigo y administrador único de Filmanova.

Esta empresa recibió una ayuda de 142.000 euros de la Agencia Gallega de Industrias Culturales (Agadic) mientras el organismo estaba todavía dirigido por Fernández Fasero. Fasero dejó semanas después el cargo público tras ser nombrado presidente de la SGAE Noroeste. Cinco meses después de su nombramiento, en abril de 2013, Fernández Fasero fue despedido.

La SGAE justificó entonces el despido de Fasero alegando que éste no había informado sobre la concesión de esa ayuda a la empresa del presidente, Antón Reixa, lo que fue interpretado por el Consejo de Administración como "ocultación y quebrantamiento de la confianza legítima inherente al contrato laboral además de infringir su obligación de actuar de buena fe", según ha recordado el abogado que ha representado a la SGAE en el juicio.

Ayuda automática

En su demanda, Fernández Fasero reclama la nulidad del despido y una indemnización por daños y perjuicios ante la vulneración a su derecho al honor.

Su abogado ha considerado que el expresidente de la SGAE Noroeste no ocultó información a la entidad sobre la subvención, "pero la sociedad de autores usó ese parapeto para falsear conscientemente la carta de despido con el fin de salvar la imagen del presidente Reixa, con daño al honor y a costa de la imagen y dignidad personal y profesional de Fernández Fasero".

En ese sentido, ha explicado que la ayuda concedida a Filmanova, empresa de la que el administrador único en Antón Reixa y propietaria Encarnación Martínez (que tampoco ha acudido a declarar este lunes aunque había sido convocada), era "automática y a cargo de un funcionario que sólo supervisa el cumplimiento de determinados requisitos de cada empresa que la pide".

Además, ha añadido que Fasero, director del Agadic, no tenía conocimiento de esa ayuda "en el momento en que la SGAE decide contratarle, ya en septiembre de 2012, aunque el contrato no se formaliza hasta el 1 de noviembre", dado que "Fernández Fasero pidió que dejasen pasar la campaña electoral gallega, de octubre de ese año", ha apostillado. El letrado, Miguel Diéguez, ha relatado que el propio Reixa firmó de su puño y letra la petición de la ayuda, "así que no pudo haber ocultación".

Ante el anuncio realizado por un medio de comunicación de que se haría pública la información de la ayuda concedida, en marzo de 2013, defiende el abogado de Fasero, "Reixa convence con falsedades a la junta directiva de la SGAE para que la responsabilidad caiga sólo" en el exdirector, y "quede la idea de que él compró su puesto de delegado de la SGAE con esa ayuda a Reixa".

Ayuda no anómala

Los únicos testigos que han declarado este lunes han sido el responsable de relaciones institucionales de la SGAE y anterior delegado de la zona noroeste, Carlos Vidal, así como la apoderada y responsable de recursos humanos Natividad Lamela Gómez.

Vidal fue el que propuso a Fernández Fasero como candidato para ocupar su puesto de delegado y ratificó en la vista judicial su "apuesta por él". La entidad, ha garantizado, ya comenzó a estudiar la posibilidad de contratarlo en el año 2010.

También ha asegurado conocer el cargo público que ocupó Fasero y la concesión de la subvención a Filmanova, aunque no lo consideró relevante "porque era lógico que esa empresa recibiese ayudas de la Xunta de Galicia". Sin embargo, ha recordado que en la SGAE se le acusó a él mismo de "defender a Reixa por no decir lo de esa subvención", algo que fue "automático".

"Me siento culpable porque quizá me faltó decirle a Antón Reixa que informase sobre la ayuda que recibió su empresa de la Agadic", ha concluido Vidal.

El fiscal, por su parte, ha considerado que la responsabilidad de Antón Reixa existe aunque "la subvención que recibió no fue anómala" y descartó la falsedad atribuida por la defensa de Fasero, pues "la junta directiva de la SGAE decidió el despido sin saber que la acusación contra él era falsa, pues creyeron lo que les hizo creer Reixa sobre que Fasero ocultó esa información sobre la subvención concedida, así que la posible falta contra el honor, por parte de la SGAE, no fue voluntaria", ha concluido.

Situación de la SGAE

El abogado que ha representado a la SGAE ha resumido la actuación de Fasero en "ocultación" y "generación de desconfianza futura para un cargo de absoluta sensibilidad e importancia para la entidad", al tiempo que ha atribuido a "problemas del presidente exclusivamente" el hecho de que el Antón Reixa (relevado de ese cargo en julio de 2013) no comunicase la misma información.

Se ha referido también a la situación de la SGAE, con "antecedentes de relación complicada en fase de regeneración, tras la intervención de la Audiencia Nacional". "Fasero ahí cometió una imprudencia y por eso se le despide, no porque se dude de la licitud de la subvención sino porque la ocultó", ha sentenciado.

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