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Una España de camareros: el turismo es nuestro petróleo

7:15 - 16/08/2016
  • No puede ser el único sector en el que despuntemos
Una terraza de bar. Imagen: Istock.

España es el país del turismo. Los avances del sector en los últimos años, en gran medida favorecidos por los conflictos de nuestros competidores, consolidan de forma determinante una posición privilegiada a nivel mundial. El nuestro es el tercer país más visitado del mundo, después de Francia y los Estados Unidos. Este último ocupa un espacio equivalente a toda la Unión Europea por lo que, en términos relativos, no es comparable, mientras que nuestra vecina Francia, aunque recibe más visitantes que nosotros, obtiene menos ingresos por tal concepto.

En ese importante aspecto ocupamos la segunda posición a nivel mundial. El turismo es nuestro petróleo y a día de hoy nada parece indicar que los yacimientos vayan a agotarse a medio plazo, más bien lo contrario. La irrupción de turistas procedentes de países emergentes, especialmente China y Rusia, proyecta expectativas muy halagüeñas sobre el sector que permiten imaginar una diversificación aun mayor de los flujos de visitantes en favor de una oferta diferenciada de la sobreexplotada de sol y playa.

Hay mucho por hacer en otros ámbitos para potenciar un turismo de mayor calidad. España, además de un patrimonio cultural y de una historia imponente, posee casi la mitad de los parques naturales de toda Europa, y en gastronomía, que es uno de los factores que pesa a la hora de elegir destino, somos imbatibles. Asistimos pues a una historia de éxito que deberíamos esforzarnos en cuidar y mejorar para mantener viva y saludable esta gallina de los huevos de oro que tanto ha aliviado los sufrimientos de la crisis.

El de la hostelería es, con mucha diferencia, el sector que más empleo ha generado desde que en 2013 se invirtió la tendencia en la curva del paro. De los 1,7 millones de cotizantes que ha sumado desde entonces la Seguridad Social, casi la cuarta parte están relacionados con el turismo. Son empleos estacionales, que se crean y se destruyen con rapidez dependiendo de las campañas de temporada. Trabajos sometidos con frecuencia a una gran precariedad pero que han tenido la propiedad de absorber una porción significativa de la mano de obra no cualificada procedente de la construcción, un sector que ha dejado colgados a 1,3 millones de trabajadores de los 2,4 millones a los que daba ocupación antes de la crisis.

Esta leve inmersión en los datos de empleo resulta imprescindible para formarse un criterio mínimamente objetivo sobre la dinámica del mercado laboral de la que tan satisfecho se muestra el Gobierno actualmente en funciones. Mariano Rajoy no pierde ocasión de sacar pecho por la recuperación de puestos de trabajo que, a su entender, certifica el éxito de sus políticas. Las cifras del pasado mes, con el mayor incremento de un mes de julio desde 1997, le han venido al pelo para reforzar su posición tan necesitada de socios que apoyen su investidura.

Casi 84.000 empleos de los que se olvidó recordar que más de un 90% eran contratos temporales y que alrededor del 40% eran a tiempo parcial. Ni que decir tiene que la inmensa mayoría de esos contratos provenían del sector servicios y para ser más preciso del turismo, nada menos que el 70%.

Por supuesto que todo lo que sea sumar puestos de trabajo es para felicitarse y que un empleo en precario es mejor que nada, pero los simples titulares de la aritmética no deberían ocultar las deficiencias de un modelo productivo carente de ambición y a todas luces insuficiente para generar el empleo sólido que devuelva a la sociedad la calidad de vida devastada por la crisis.

La devaluación salarial que, sin duda, ha incentivado las exportaciones, no puede ser el único elemento que juegue en favor de la recuperación. Nuestra economía ha de apostar por la innovación y la competitividad en los sectores tecnológicos más avanzados y que la industria aporte un porcentaje sustancialmente mayor al PIB, en línea con las recomendación de las autoridades económicas europeas.

Potenciar los incentivos a la investigación que genere otros caladeros de empleo cualificado y estable para ocupar a una juventud extraordinariamente formada pero sin otra expectativa laboral que la de volcar todo su conocimiento en un país extranjero. Puede que sea preferible que un joven licenciado universitario trabaje de camarero en un chiringuito de playa a quedarse en su casa, lo que no obsta para que esté muy lejos de ser lo deseable. Eso es lo que no parece comprender el presidente en funciones cuando le critican su lasitud para impulsar la economía. España es, como él proclama, un país admirado en todo el mundo capaz de atraer a 70 millones de turistas, pero no puede ser el de la hostelería el único sector en el que despuntemos. Hay talento y capacidad para destacar por otras habilidades y tener mayor ambición que la de ser una España de camareros.

Comentarios 17

#1
16-08-2016 / 07:40
pepe
Puntuación 1

No podemos ni debemos depender del turismo. Hoy en día nos aprovechamos de la inseguridad de otros paises, pero cuando esto no suceda, el turista en vez de coger el avión a España cogerá el avión a otros sitio, llámese Turquia, Tunez etc etc. Tenemos que recuperar la industria.

#2
16-08-2016 / 07:51
Lógico
Puntuación 1

Claro país de bares pues todos camareos. Esta es nuestra I+D.

#3
16-08-2016 / 08:01
Pedro
Puntuación 0

"Una España de camareros: el turismo es nuestro petróleo"

Tan contentos. Es una labor bien honrosa, y lo que no se necesita realmente es que halla una Universidad en cada probincia, que es lo que pasa ahora.

#4
16-08-2016 / 08:17
Plan de rescate ciudadano
Puntuación 0

Bancos y vivienda:

Cambiar el artículo de la ley de emprendedores para que cambie de 500.000 euros a 150.000 la inversión inmobiliaria para que los extranjeros obtengan el permiso de residencia permanente, como se hizo en un principio para otorgar la residencia a los extranjeros, el cambio de 150.000 a 500.000 euros no ha beneficiado nada al propietario de primera o segunda vivienda a mi entender.

Quita hipotecaria del 20% vivienda habitual como mínimo para ajustar el valor real hipotecario al de mercado actual de mercado, sobre todo para aquellas personas victimas de los tremendos sobreprecios de la vivienda en los años del boom inmobiliario. Dará lugar a un aumento del consumo al reducir la cuota hipotecaria de las familias y facilitara la posterior venta de la propiedad.

Los bancos deberían respetar en la subrogación hipotecaria en la vivienda habitual el interés pactado en primera instancia y no ser cambiado hasta 4 veces más alto como pasa en la mayoría de las ocasiones.



Eliminación total de las cláusulas suelo y las de interés demora a todas las hipotecas.

Eliminación de la deuda hipotecaria a todos los que han sido desahuciados de su única vivienda.

Reducir al mínimo todo tipo de gasto administrativo que suponga la venta de la vivienda.

Derecho a Dacion en Pago para vivienda habitual para todas las viviendas adquiridas entre los años 2002 a 2008 del boom inmobiliario.

#5
16-08-2016 / 08:18
Tenemos que recuperar la construccion
Puntuación 0

Si que llevas razón el conste de compra-venta de vivienda en España es carísimo, esto tendría que cambiar, y la tardanza a la hora de enajenar un inmueble en España tumba todas las posibilidades de la venta impulsiva ya hay medios para hacerlo en minutos y online, tiene que cambiar la normativa.

#6
16-08-2016 / 09:03
extrañado
Puntuación 1

Es para flipar, nos quejamos de que somos un país de camareros, pero luego cuando quieren sacar petróleo de Canarias e industrializar la región, liamos de Dios en defensa del turismo, y el primero el rastas de Podemos en Canarias, que oh!, sorpresa, trabaja en una refinería. Los dicho, pa´flipar.

#7
16-08-2016 / 09:13
A VER SI ANALIZAMOS FRIAMENTE
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Si servimos para camareros (Chicote), para restaudadores,(Arzak, Adriá,.....) hoteleros (Melia, etc..) , gestores de fiestas y vacaciones . . .. .

¿Para que dilapidar recursos escasos en generar científicos que solo viven de subvenciones?

Si tenemos la mayoría de nuestras reservas de "oro luminoso" por explotar . ... ¿para que perder el tiempo dilucidando si buscamos yacimientos de petróleo que no existen?

#8
16-08-2016 / 09:15
Puntuación 1

Simplemente un par de observaciones.

Primero: Trabajar como camarero no debería ser utilizado de manera peyorativa (además de que en el sector turísticos hay otras muchas ocupaciones, todas igualmente dignas). No solo ha de valorarse más al trabajador por parte de la sociedad, sino también por parte del propio profesional.

Segundo: el problema del sector no es el puesto de trabajo, sino la estacionalidad, que conlleva una enorme temporalidad en el empleo.

Por lo tanto, debería de apoyarse también la creación de empresas y puestos de trabajo cualificados, a través de una innovación y creación de nuevos productos turísticos altamente especializados, que permitan diferenciar la oferta y desestacionalizar la oferta turística.

El error es pensar que el turismo no puede ir más allá de un chiringuito de playa. Y no es un error minoritario, sino de gran cantidad de personas, incluso dentro del propio sector.

Los restaurantes de estrella Michelin son una punta de iceberg dentro de la gastronomía (con una enorme base que permite alcanzar esa excelencia), que es solo uno de los productos de una oferta turística. Allí nadie duda que los puestos de trabajo están bien pagados y de reconocido prestigio.

Pues hay muchos más productos turísticos a desarrollar, así como nuevos que actualmente están emergiendo dentro del panorama del turismo activo, deportivo, cultural, etc.

Por todo ello querría hacer un alegato en defensa de la innovación, también en el turismo. No son término incompatibles, al contrario, si el turismo tiene un futuro sostenible lo será a través de la innovación.

Aunque el sector turístico sea el que mejor ha capeado la crisis demostrando que este país tiene mucho potencial, también es cierto que ha de superar visiones limitadas, así como ciertos prejuicios, para poder convertir sus limitaciones en oportunidades que permitan construir un futuro acorde con nuestras ilusiones.

#9
16-08-2016 / 09:56
narvari
Puntuación 0

Antes, nos preparábamos, porque no queriamos que España fuera " Un país de camareros", ahora da "asco" tanto "guiri", y estamos a punto de "morir de exito". Ahora que hacemos?.

#10
16-08-2016 / 10:06
Pepe
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Claro que no, pero con los socialistas siempre tendremos una España con record de parados.

¡Así que mejor camareros que parados!.

#11
16-08-2016 / 11:12
cuentos
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gastronomia... parques.... imbatibles.... mas ingresos que....

SI SOMOS EL PARAISO DEL TODO BARATO!

Turismo de M por economia de M

#12
16-08-2016 / 11:56
luzilio
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ANda daros una pu** vuelta por asia y sabreís lo que es turismo de calidad, 2015. Número turistas entrados (M) - España: 68,1; Tailandia: 29,9. Ingresos totales por turismo (mM€) - España: 50,9; Tailandia: 53,3

Lerdos españoles, que asco de pais

#13
16-08-2016 / 12:18
the real mcmartin
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Que verguenza.. pais de camareros... queda mucho por hacer desde luego como generar industria qu de trabajo a nuestros ingenieros y cientificos, fperos y cosas asi... me da verguenza vivir en este pais de camareros, tarea muy digna pero que para la gran mayoria de las ocaciones no se necesita formacion y ademas pagada muy pero que muy precariamente y una vez tienes cierta edad no te quieren.

#14
16-08-2016 / 12:37
Luis se fuerte.
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Y que hay de malo en que un universitario trabaje en hostelería? Yo potenciaba las escuelas universitarias de hostelería. Técnicas o licenciaturas. No hay nada malo en ser hosteleros. Eso si, hay que intentar ser los mejores hosteleros del mundo.

#15
16-08-2016 / 15:41
loreley55
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Comparto la tesis de Encinas.

Generamos empleo en sectores que no requieren alta cualificación.Un empleo además precario en salario y jornada laboral.Pero eso si también generamos licenciados a mansalva amen de bien cualificados en sectores de I+D, por ejemplo en medicina. Sin embargo, muchos de ellos no tienen mejor expectativa que emigrar al entorno anglosajon a desarrollar su carrera y recibir allí emulentos acordes con su cualificación y el talento .Aquí, o trabajan con bajo salario ó como temporeros o acaban en otro setor nada relacionado con su disciplina academica.

En definitiva,una frustración para el licenciado y un derroche para el contribuyente que gasta sus impuestos en universidades que llenan el mercado de solicitantes de empleo para que el empleador especulativamente obtenga el valor añadido del trabajador a un precio irrisorio y sin apenas invertir un euro en su formación

#16
16-08-2016 / 16:41
Rondalla
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Francamente, me preocupa mucho más ese casi 30% de paro estructural existente en Andalucia y Extremadura, y que ningún partido político (sobretodo el PSOE) ha podido, querido o sabido reducir. La profesión de camarero es una honrada profesión como cualquier otra. Prefiero camareros que parados, sin dejar de desear que se puedan crear otros empleos más cualificados...

#17
17-08-2016 / 00:34
Puntuación 0

Basar nuestra economía solamente en el turismo y en la hostelería es estar a merced del enemigo.