Sociedad

Espana ocupa el puesto 27 en el índice de desarrollo humano, el peor desde 1990

- Lo elabora la ONU teniendo en cuenta la esperanza de vida, los años de escolarización y el PIB de 188 países

MADRID, 21 (SERVIMEDIA)

España está situada en el 27º lugar del Índice de Desarrollo Humano (IDH), lo que supone un puesto menos que el año anterior y la peor posición desde 1990 y la misma que en 2013 y 2014, según el último informe anual del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), hecho público este martes.

El PNUD elabora anualmente en este informe un ranking de países teniendo en cuenta la esperanza de vida, los años de escolarización y el PIB. Se trata de un indicador sintético de los logros medios obtenidos en las dimensiones fundamentales del desarrollo humano: tener una vida larga y saludable, adquirir conocimientos y disfrutar de un nivel de vida digno. El IDH es la media geométrica de los índices normalizados de cada una de las tres dimensiones.

El IDH de este año, correspondiente a 2016, incluye a 188 países y está encabezado por Noruega, que lidera la clasificación desde 2001, salvo en 2007 y 2008, cuando Islandia ocupó el primer puesto.

Según el informe, al que tuvo acceso Servimedia, España tiene una esperanza de vida de 82,8 años; cada español dedica 9,8 años de media a instruirse, la expectativa de un niño cuando entra en la escuela es de 17,7 años de estudios y el país cuenta con un PIB per cápita de 32.779 dólares (30.313 euros).

De esta forma, España desciende un puesto respecto a la edición de 2015, con lo que iguala la peor posición de 2013 y 2014 en las 26 ediciones globales del Índice de Desarrollo Humano. Así, ha perdido puestos respecto a 2012 y 2011 (23º), 2010 (20º), 2009 (15º), 2008 y 2007 (13º) y 2006 (19º). La mejor clasificación española ocurrió en 1995 (9º), seguida de 1996 (10º) y 1997 (11º).

En la parte alta del índice de este año destaca Noruega, por delante de Australia, Suiza, Alemania, Dinamarca, Singapur, Países Bajos, Irlanda, Islandia y Canadá.

UNO DE CADA TRES ES POBRE

Por otro lado, el informe señala que el progreso alcanzado en desarrollo humano durante los últimos 25 años sigue dejando atrás a las personas más marginadas del planeta, y que esta brecha puede ampliarse salvo que se eliminen los obstáculos al desarrollo profundamente arraigdados, como la discriminación y la desigualdad.

El informe del PNUD constata que, aunque en promedio el nivel de desarrollo humano mejoró considerablemente en todas las regiones del mundo entre 1990 y 2015, una de cada tres personas sigue viviendo en bajos niveles de desarrollo humano, según el IDH.

"El mundo ha recorrido un largo camino en la reducción de la pobreza extrema, la mejora del acceso a la educación, la salud y el saneamiento, y la ampliación de las posibilidades para las mujeres y las niñas", señaló Helen Clark, administradora del PNUD, quien añadió: "Sin embargo, estos avances son el preludio del siguiente desafío, posiblemente más difícil: el de velar por que los beneficios del progreso mundial lleguen a todas las personas".

Esta preocupación se da también en los países desarrollados, donde la pobreza y la exclusión también constituyen un problema, pues más de 300 millones de personas (incluida más de un tercio de la población infantil) viven en situación de pobreza relativa.

GRUPOS MARGINADOS

El informe señala que no solo hay millones de personas que aún sufren carencias extremas, sino que las desventajas afectan de manera desproporcionada a ciertos grupos. Así, las mujeres y las niñas, los habitantes de las zonas rurales, los pueblos indígenas, las minorías étnicas, las personas con discapacidad, los migrantes y refugiados, y la comunidad de personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI) se encuentran entre los grupos excluidos de manera sistemática por obstáculos que no son sólo económicos, sino también políticos, sociales y culturales.

En el caso de las mujeres, el más numeroso de estos grupos, el informe señala que, aunque las disparidades mundiales de género se están reduciendo lentamente, los patrones arraigados de exclusión y falta de empoderamiento de las mujeres y las niñas siguen siendo un problema acuciante.

En general, las mujeres son más pobres, ganan menos y tienen menos oportunidades en la mayoría de los aspectos de la vida que los hombres. De hecho, en 100 países se ven legalmente excluidas de ciertos empleos por razón de su género y en 18 necesitan la autorización del marido para trabajar. Además, persisten prácticas peligrosas como la mutilación genital femenina y el matrimonio forzado.

Las poblaciones que viven en las zonas rurales también se enfrentan a múltiples obstáculos. Por ejemplo, los niños de los hogares rurales pobres que asisten a la escuela tienen menos probabilidades de aprender matemáticas o a leer y escribir.

Además, según señala el informe entre otros ejemplos, migrantes y refugiados a menudo enfrentan obstáculos para trabajar, estudiar y participar a nivel político, y más de 250 millones de personas en el mundo sufren discriminación por razón de su etnia.

"Es posible erradicar la pobreza y lograr un desarrollo sostenible, pacífico y justo para todos si se eliminan aquellas normas sociales y leyes discriminatorias arraigadas y persistentes, y se acaba con la desigualdad de acceso a la participación política, problemas que han impedido a tantas personas avanzar", apuntó Clark.

Sin embargo, los grupos que han quedado marginados a menudo tienen escasas oportunidades de influir en las instituciones y las políticas que determinan sus vidas. Por ejemplo, los pueblos indígenas representan un 5% de la población mundial, pero un 15% de las personas que viven en situación de pobreza. Y los miembros de la comunidad LGBTI no pueden defender activamente sus derechos cuando los actos homosexuales entre hombres son ilegales en más de 70 países.

Por ello, el informe hace un llamamiento para que se preste mucha más atención al empoderamiento de los más marginados de la sociedad y reconoce la importancia de darles mayor voz y participación en los procesos decisorios.

"Pese a las diferencias de progreso, el desarrollo humano universal es alcanzable", afirmó Selim Jahan, director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del PNU, quien añadió: "En las últimas décadas hemos sido testigos de logros en materia de desarrollo humano que antes se consideraban imposibles de alcanzar".

Por ejemplo, desde 1990, 1.000 millones de personas han salido de la pobreza extrema y el empoderamiento de la mujer se ha convertido en una cuestión trasversal: mientras que en la reciente década de 1990 muy pocos países protegían legalmente a la mujer de la violencia doméstica, en la actualidad lo hacen 127 países.

(SERVIMEDIA)

21-MAR-17

MGR/gja

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