Sociedad

La arquitecta Carme Pinós: "En este sector se comienza destruyendo y debemos ser responsables"

  • "Debatimos muy poco, consumimos todo con la mirada y sin compartir ideas"
  • "La arquitectura es responsabilidad y tomar decisiones nos hace libres"
  • "¿Qué mujer no ha sufrido el machismo? Yo lo he superado trabajando mucho"
Carme Pinós ha sido la arquitecta responsable del MPavillion 18 en los Victoria's Garden de Melbourne. Foto: Archivo

En los Victoria's Garden de Melbourne desde octubre hasta febrero –primavera y verano austral- estrenan un pabellón destinado al encuentro de la ciudadanía. El MPavillion es un regalo de la Naomi Milgrom Fundation a la ciudad y cada año se encarga a una figura internacional de la arquitectura que da su visión sobre arte, diseño, debate. Este año esa responsabilidad, palabra que ella misma reivindica, ha caído en la arquitecta catalana Carme Pinós que ha tratado de integrar su pabellón en la exuberancia de los jardines.

Carmen Pinós es una profesional fuerte que a sus 60 años sigue luchando para demostrar que siendo mujer se puede ser una arquitecta de éxito mundial. En sus proyectos apuesta por los espacios abiertos al debate porque asegura que hablamos poco. A su equipo solo le pide dos cosas "responsabilidad" y "confianza" y ha hablado con Ecodiario.es sobre la actualidad de una profesión abierta a la sociedad y responsable con sus necesidades.

Se le ha encargado diseñar el Mpavilion18, ¿es una responsabilidad o un premio?

Es un encargo de la Naomi Milgrom Foundation, Milgrom es una de esas mujeres influyentes con gran capacidad económica y su fundación se dedica a la filantropía. Cada año regala a la ciudad de Melbourne un pabellón diseñado por una figura de la arquitectura internacional que creen que puede aportar una visión nueva. Lo mejor del encargo es que el pabellón nace con vocación abierta para la ciudad para que lo disfruten como un punto de diálogo, encuentro en el que fluyen ideas y arte.

El debate y compartir ideas parece una de las señas de identidad de sus edificios, ¿hablamos poco?

La arquitectura es crear un lugar de relaciones en el que la sociedad se consolida. Sin arquitectura no existiría ciudad y a mí me gusta trabajar para crear convivencias agradables. Además, hablamos poco, debatimos poco, lo consumimos todo con la mirada y creo que deberíamos hacer más espacios para compartir ideas. Por ejemplo, en mi ámbito profesional, considero que las bienales deberían ser debate y no de muestras que parecen más ferias que lugares de reflexión. Necesitamos lugares para abrir la mente, responder preguntas, plantearnos necesidades y no convertir cada bienal de arquitectura un espectáculo de filigranas.

La actual situación de Cataluña ¿le preocupa? ¿ha afectado a su trabajo en algún momento?

Sí, lo hace más difícil pero no me repercute porque yo soy arquitecta, asumo la responsabilidad en cualquier lugar del mundo. Me siento y me gusta sentirme feliz en Madrid, como ahora que vengo de un congreso sobre la mezquita de Córdoba y me encanta escuchar, aprender y debatir sobre la historia de la península. Yo me declaro mundial y cosmopolita, no creo en los nacionalismos y no me siento cómoda con banderas de ningún tipo, prefiero estar abierta a la sociedad global.

Ganó el concurso para reformar el mercado de 'La Boquería' en Barcelona y trabajar en casa, por muy cosmopolita que sea, siempre es especial

Sí, es más apasionante porque amas tu casa porque está llena de recuerdos y de amigos que sabes que van a opinar y tienes que superarte. Aunque me creo tanto la responsabilidad y amo tanto mi profesión que estoy atenta a lo que se pide y lo que necesita mi sociedad para dar la respuesta más acertada posible y dejo mi sensibilidad personal en segundo término.

De toda la reforma que ya se ha ejecutado, sólo queda terminar una parte de viviendas, la zona era privada y ha habido problemas para conseguir algunas de las licencias.

Imagen del nuevo Mercado de La Boquería en BarcelonaReforma del Mercado de la Boquería de Barcelona a cargo de Carme Pinós. Foto: Estudio Carme Pinós

La burocracia genera complicaciones, han tenido que parar varias veces el proyecto de viviendas de la parte de atrás de 'La Boquería', llamado 'La Garduña', ¿el papeleo mina el arte de la arquitectura?

Lo complica, la burocracia está como un 'sheriff' detrás del delincuente y todos lo somos a sus ojos. La palabra que reivindico es confianza y parece que no existe en nuestro mundo. Cada vez que se ha parado un proyecto, como el caso de la zona de La Garduña- hemos tenido que retomarlo rehaciendo el proyecto una y otra vez. Hemos creado un mundo de desconfianza para mantener a raya a los delincuentes pero como ellos son especialistas en ser delincuentes siempre encuentran la manera mientras los demás estamos cada vez más constreñidos y tenemos un mundo más estéril, triste, vulgar y sin libertad.

Su padre era médico pero quiso que uno de sus hijos fuera arquitecto y le tocó a usted ¿tiene relación arquitectura con un organismo vivo?

Al él le encantaba el arte y construir cosas. Le gustaba llevarnos a conocer pueblos y monumentos. En realidad, mi padre quería ser ingeniero de puentes y caminos pero en su época solo se podía estudiar en Madrid y era complicado. Sus padres le 'obligaron' a estudiar medicina y creo que le quedó la espinita de poder construir. A mí me hubiera gustado ser ingeniero de puentes y caminos pero si la arquitectura ya quedaba lejos para una mujer en mi época de estudiante, una ingeniera era algo impensable.

Además de arquitectura, estudió corte y confección… ¿fue una cuestión de la época?

No, me encanta la moda y tiene mucho que ver con la arquitectura. Además, tiene mucho que ver un patrón es un dibujo en dos dimensiones de algo que será en tres dimensiones. Es muy similar a la arquitectura, para diseñar un edificio comienzas dibujando planos y los vestidos también se inician con un plano. A mí me emociona diseñar.

Carmen Pinos asegura que el diseño de moda y la arquitectura tiene mucho que ver. Foto: Archivo

En ocasiones ha comentado que se ha sentido a la sombra de un hombre, ¿ha sufrido el machismo?

Claro, ¿qué mujer no lo ha sufrido? Yo lo he resuelto trabajando mucho, no escuchando y sin rendirme, esa es mi manera para resolver todo: trabajar, trabajar, trabajar y no rindiéndome nunca. En lo de estar a la sombra, las mujeres tradicionalmente hemos estado a la retaguardia, cuidado a los hijos y a la adoración del hombre, es una cuestión cultural que se impone y repetimos el mismo patrón. En cierto modo, es culpa nuestra quedarnos detrás y poner todo, inteligencia, saber hacer, cuidado a disposición de ellos.

¿Las mujeres por lo general deben trabajar más para demostrar su valía?

Esa ha sido mi manera de enfrentar el machismo. No podemos cambiar los patrones de siglos en una generación pero creo que la manera de cambiar y que el hombre deje se ser el centro, pasa por demostrar que somos tan útiles y profesionales como ellos en cualquier profesión. Cuando una arquitecta hace trabajos tan válidos como los de un arquitecto, o mejores, está demostrando que no es una cuestión de géneros sino de esfuerzo y ya está.

Yo me considero mejor que muchos arquitectos.

¿Ha cedido parte de su vida personal a la profesional?

Es difícil compaginar arquitectura global, trabajando por todo el planeta, con llevar una familia. Al hombre se le tolera más porque tiene a la mujer en la retaguardia. Esta es una cuestión que la sociedad debería exigir a los políticos, los hijos no son solo de las madres y deberían poner más facilidades a las mujeres para compaginar familia y trabajo.

En mi estudio tengo padres, más que madres, en mi caso los hombres de mi equipo si tienen que salir porque el niño está enfermos lo hacen. Solo pido que sean responsables y sí son responsables de sus hijos me da confianza porque lo serán en el trabajo. Hemos de reivindicar la palabra responsabilidad pero también la palabra confianza.

Creo que cada vez, hay más desconfianza, el mundo se basa en ella y en la suspicacia. Mi gente lleva mucho tiempo conmigo y espero que sea porque están a gusto, yo confío en ellos.

A la hora de trabajar, en su estudio llevan a cabo los proyectos en equipo o individualizan las tareas, ¿cuál es el proceso?

Las ideas parten de mí pero inmediatamente después me pongo a trabajar en equipo. Obviamente, lidero los proyectos pero creo que mis trabajos no serían lo que son sin mi equipo Siempre digo a mis chicos que me interesan las locomotoras no los vagones. Ellos me aportan toda su creatividad, se plantean ideas y después yo decido. Por supuesto acepto sus críticas y lidiamos con ellas. Todos participamos y ellos me aportan muchísimo.

La accesibilidad es una obligación en el diseño y restauración de cualquier edificio, ¿es lo mismo accesibilidad que inclusión?

Voy a decir algo que puede parecer terrible pero se ha hecho muchísima demagogia con el tema de la accesibilidad. Creo que si en lugar de gastar tanto dinero en tonterías se gastase en inventar, por ejemplo, una silla de ruedas que subiera escaleras todos ganaríamos. El tema de la accesibilidad está en boca de todos, es como si con mencionarla nos quitáramos un peso de encima, es todo muy hipócrita. Obviamente tenemos la obligación de hacer la vida más accesible a todos pero creo que se aborda el tema de una manera equivocada, especialmente de los políticos.

Además de sus proyectos en todo el mundo, durante años dio clases en algunas universidades. ¿Qué lección es la más importante de las que impartía?

Me he jubilado, era insostenible. El curso pasado fue el último que impartí clase en la Universidad de Berkeley. La lección fundamental que siempre he dado es que mis alumnos sean conscientes de la gran responsabilidad que es ser arquitecto. Damos respuesta a una necesidad social y debemos saber responderla. Además, todo proyecto comienza destruyendo y hay que ser conscientes de lo que supone. La arquitectura puede ser efímera pero la destrucción que genera es permanente y debemos ser responsables como arquitectos.

Cualquier profesión tiene una gran responsabilidad pero el arquitecto construye el ámbito de convivencia y por tanto condiciona la sociedad y su desarrollo. Es su responsabilidad conocer y saber que necesita esa misma sociedad. Creo que ser responsable te hace libre, significa que tomas decisiones que si no tomases otro lo haría por ti.

Carmen Pinos junto a la filántropa australiana Naomi MilgromCarme Pinós junto a Naomi Milgrom en la presentación del MPavillion18

¿Qué es para usted como profesional un edifico de éxito? ¿es el más rentable o el que mas se vive?

Un edificio de éxito es el que lo usa y habita lo asimila, lo hace suyo y es capaz de cuidarlo. El que no se vive se deteriora seguro.

Se puede mejorar el mundo mediante el diseño arquitectónico? ¿Cómo lo haría usted?

Atendiendo a que quiere el mundo. Leo mucho ensayo para saber en que mundo vivimos. Todo empieza con el pensamiento, la arquitectura también y debemos tener las ideas claras sobre hacia donde se mueve el mundo y que necesita la sociedad. La arquitectura es la que construye el ámbito de convivencia y debe entender la sociedad para saber dar a este ámbito lo necesario para que la sociedad se desarrolle.

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