Sociedad

La conferencia episcopal española niega que haya hablado con el gobierno para revisar el ibi

MADRID, 02 (SERVIMEDIA)

Los obispos españoles niegan haber tenido conversaciones con el Gobierno para revisar el pago del IBI por inmuebles que la Iglesia católica tiene en España y que no estén dedicados al culto y la religión. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, anunció este viernes que hace unos días acordó con el Vaticano crear "grupos de trabajo comunes" para que "pronto" la Iglesia deje de ser una pieza "disonante" en la nueva política fiscal.

"En la CEE no tenemos ninguna comunicación al respecto", aseguraron a Servimedia este viernes fuentes episcopales, por lo que las medidas fiscales que Calvo asegura haber trasladado al secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, son una incógnita para los obispos españoles. Al parecer, esa misma línea de falta de contacto entre los obispos españoles y el equipo de Sánchez también se seguiría en otros asuntos de actualidad.

En este contexto, el vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, Fernando Giménez Barriocanal, reitera habitualmente que la Iglesia no goza de "privilegios" fiscales, y que tiene el mismo régimen fiscal que los sindicatos, organizaciones sociales y otras confesiones religiosas.

Por su parte, la vicepresidenta explicó que ha redactado ella misma un informe para el Consejo de Ministros en el que explicaba que el pasado lunes trasladó a Parolín que el Gobierno "que está haciendo de una revisión de la política fiscal" y que necesita "ingreso de recursos sobre actividades no grabadas hasta ahora y de quienes tienen más ingresos, nunca contra las clase s más trabajadoras".

'PIEZA DISONANTE'

En este punto, agregó Calvo al secretario de Estado vaticano que no podía tener "una pieza disonante e incoherente en esa revisión en esta política fiscal y que tenía que ver también con los impuestos de una institución tan importante" y "que dispone de tantos inmuebles y recursos".

Según la versión de Calvo, al cardenal "le pareció absolutamente coherente" el planteamiento y "completamente necesario" trabajar en esta dimensión, y que el criterio de ambas partes apuntaba a "respetar los espacios al culto y la religión".

"No a otros, donde la Iglesia debe ayudar al Estado de bienestar, a la igualdad, a los servicios públicos y a los derechos en una política fiscal que estamos mirando y cambiando" porque tiene que contribuir contra las desigualdades derivadas de la crisis.

"Encontré una respuesta absolutamente constructiva que vamos a materializar en grupos de trabajo comunes para que esto llegue pronto", explicó la vicepresidenta, que mostró su deseo de encontrar "una salida completamente lógica y necesaria" al asunto.

(SERVIMEDIA)

02-NOV-18

AHP/gja

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