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Nueve de cada 10 médicos sienten presión por la posibilidad de ser denunciados por los pacientes

15/01/2019 - 13:53
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MADRID, 15 (SERVIMEDIA)

El 91,3% de los médicos de los servicios de urgencias españoles sienten presión judicial, debido a la posibilidad de que los pacientes les puedan denunciar o demandar, según las conclusiones del 'Estudio sobre la práctica médica en los Servicios de Urgencias Hospitalarios'.

Esta investigación, donde se han analizado las respuestas de más de 1.500 urgenciólogos, sentenció que, además, el 88,7% cree que esta amenaza de denuncia o demanda influye y condiciona la práctica de una gran parte de los médicos de urgencias.

Por ello, en la presentación del estudio, los representantes de las tres organizaciones autoras del estudio, la Organización Médica Colegial (OMC), la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas) y la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), destacaron la importancia que tiene la labor de combatir la medicina defensiva.

La medicina defensiva es un modo de ejercer la medicina que lo que busca es evitar posibles denuncias por mala práctica médica en lugar del beneficio en salud del paciente. Esto supone, por ejemplo, la realización de pruebas diagnósticas innecesarias o de un exceso en número de pruebas.

GRAVE PROBLEMA

El coautor del estudio Andreu Segura destacó en la presentación de la investigación que la medicina defensiva "es un grave problema". "Desde el punto de vista moral no es adecuada, pero además es mala para el sistema porque lo sobrecarga", dijo. "Además, es uno de los factores de riesgo de la iatrogenia y de los posibles problemas que les podemos causar a los pacientes".

La iatrogenia es un daño en la salud del paciente causado por un acto médico y realizado por algún profesional médico o sanitario. Este daño puede ocurrir, por ejemplo, por un error, una elección incorrecta del tratamiento, una negligencia o una imprudencia, pero también hay otros posibles causantes como la inexperiencia, el abandono del paciente o las pseudoterapias.

Segura defendió que "no siempre se puede garantizar que una intervención médica no genere daño". "A veces es peor prevenir que curar. Los profesionales no pueden realizar actuaciones para prevenir posibles quejas del paciente, ya que podemos causar perjuicios en su salud", aseguró.

La presentación del estudio formó parte de la primera 'Jornada de Iatrogenia, medicina defensiva y deontología médica', organizada por el grupo de trabajo OMC-Sespas. Estas sesiones buscan combatir la medicina defensiva y la iatrogenia, un problema grave para la deontología médica, según reconocieron ambas organizaciones.

El estudio demostró que el 89,8% de los médicos de urgencias consideraron que se realizan pruebas diagnósticas de utilidad dudosa en estos servicios por tal de prevenirse ante posibles problemas legales con los pacientes.

ESTUDIO PIONERO

La presidenta saliente de Sespas, Beatriz González López-Valcárcel, destacó el grave perjuicio que supone que nueve de cada 10 médicos de urgencias estén trabajando de esta forma y destacó que el estudio es pionero en España.

"En España no tenemos datos ni encuestas sobre medicina defensiva entre otro tipo de médicos o profesionales sanitarios. Sería interesante e importante conocer estos mismos datos en otros servicios", defendió.

La futura expresidenta de Sespas también destacó que la iatrogenia "es un problema de salud pública". "El daño que hace el sistema sanitario a los pecientes y los ciudadanos no solo supone un daño clínico, trasciende eso", añadió.

El presidente de la OMC, Serafín Romero, por su parte, remarcó que la medicina defensiva ya está recogida como una mala praxis en el código deontológico de la organización.

"Hay que dejar claro que en atención sanitaria muchas veces más no es mejor, muchas veces es sinónimo de más daño, pero no de mejor diagnóstico y mejor salud y, por ello, hay que prevenir y combatir la iatrogenia", remarcó Beatriz González.

(SERVIMEDIA)

15-ENE-19

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