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El permafrost del planeta se ha calentado hasta 1ºc en una década

16/01/2019 - 15:47

MADRID, 16 (SERVIMEDIA)

El calentamiento global produce cicatrices cada vez más aparentes en todas las regiones del planeta con permafrost porque la temperatura del suelo congelado a una profundidad de más de 10 metros ha aumentado una media de 0,3ºC entre 2007 y 2016 en el Ártico, la Antártida y las montañas altas de Europa y Asia Central, y casi 1ºC en Siberia.

Ésta es la conclusión principal de un estudio realizado por 48 investigadores de instituciones de 16 países, entre ellos Marc Oliva y Miguel Ramos, de las universidades de Barcelona y de Alcalá, respectivamente. El trabajo está publicado en la revista 'Nature Communications'.

El permafrost es toda capa de suelo permanentemente congelada durante al menos dos años. Cerca de una sexta parte de la superficie terrestre del planeta forma parte de regiones de permafrost, en la mayoría de las cuales el frío penetró el suelo hace milenios. En los casos más extremos, la congelación llega a una profundidad de 1,6 kilómetros.

Especialmente en el Ártico, las personas confían en el suelo de permafrost como una base estable para construir casas, carreteras y aeropuertos. Sin embargo, la integridad de esas estructuras está cada vez más en peligro por el calentamiento global, lo que genera enormes costes.

Además, los suelos de permafrost contienen cantidades masivas de materia vegetal y animal preservada. Si esa materia orgánica se derrite, los microorganismos comienzan a descomponer el suelo, lo que podría producir suficientes emisiones de dióxido de carbono y de metano para elevar potencialmente la temperatura media global entre 0,13 y 0,27ºC adicionales para el año 2100.

El nuevo estudio, publicado por la GTN-P (Red Terrestre Global del Permafrost), muestra por primera vez hasta qué punto esos suelos congelados ya se han calentado en todo el mundo.

Los investigadores monitorearon y analizaron la temperatura del suelo en perforaciones en el Ártico, la Antártida y varias cordilleras de alta montaña en todo el mundo durante 10 años (de 2007 a 2016) y en profundidades mayores de 10 metros con el fin de descartar la influencia de las variaciones estacionales de la temperatura.

154 PERFORACIONES

El conjunto de datos abarca 154 perforaciones, de las que 123 permiten extraer conclusiones para una década completa, mientras que el resto se puede usar para refinar los cálculos de la desviación anual. Los resultados muestran que la temperatura del suelo de permafrost aumentó en 71 de los 123 sitios de medición durante la década analizada, bajó en otros 12 y se mantuvo en 40, mientras que en otros 5 el permafrost ya estaba descongelado.

Los investigadores observaron el calentamiento más dramático en el Ártico. "En las regiones con más del 90% de contenido de permafrost, la temperatura del suelo aumentó en un promedio de 0,30 grados Celsius en 10 años", apunta Boris Biskaborn, miembro del Instituto Alfred Wegener del Centro Helmholtz para la Investigación Polar y Marina (Alemania) y primer autor del estudio.

Concretamente, el aumento térmico en algunas perforaciones del noreste y el noroeste de Siberia fue de 0,90ºC o incluso más, cuando la temperatura del aire subió 0,61ºC en esas mismas regiones durante el periodo estudiado.

Más al sur, en las regiones árticas con menos del 90% de permafrost, el suelo congelado sólo se calentó 0,2ºC de media. "En estas regiones hay más y más nevadas que aíslan el permafrost de dos maneras, siguiendo el 'principio iglú': en invierno, la nieve protege el suelo del frío extremo, que en promedio produce un efecto de calentamiento. En la primavera, refleja la luz del sol y evita que la tierra se exponga a demasiado calor, al menos hasta que la nieve se haya derretido completamente", explica Biskaborn.

También hubo un calentamiento significativo en las regiones de permafrost de las cordilleras de alta montaña y en la Antártida. La temperatura de los suelos permanentemente congelados en los Alpes, en el Himalaya y en las montañas de los países nórdicos subió 0,19ºC de media. En las perforaciones poco profundas de la Antártida, los investigadores midieron un aumento de 0,37ºC.

"Todos estos datos nos dicen que el permafrost no se está calentando simplemente a escala local y regional, sino a nivel mundial y prácticamente al mismo ritmo que el clima, lo que produce un calentamiento sustancial del aire y un aumento del espesor de la nieve, especialmente en el el Ártico. Estos dos factores, a su vez, producen un calentamiento del suelo una vez permanentemente congelado", apunta Guido Grosse, del Instituto Alfred Wegener del Centro Helmholtz para la Investigación Polar y Marina.

(SERVIMEDIA)

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MGR/gja