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22/12 | El Economista elEconomista.es

Gatopardismo a la catalana: siete victorias y siete derrotas para que todo siga (más o menos) igual

Las noches electorales son, por lo general, noches de fiesta: hay quien paga tragos para celebrar y hay quien tiene que pasar un trago mientras otros celebran. Rara es la vez que un resultado es tan claro en sentido desfavorable que el candidato fallido hace autocrítica y presenta su dimisión. De hecho, todos se despiden del público entre aplausos y gritos de ánimo. Al final, las luces se apagan, se barre el confeti y todos se van a casa. La democracia es una guerra incruenta en la que parece que todos creen ganar. En directo | Reacciones a los resultados de las elecciones catalanas del 21D.