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14/12 | El Economista elEconomista.es

El silencio de los corderos

Si algo dejó claro Pedro Sánchez en su mitin, que no rueda de prensa, posterior a su designación por el Rey, fue que el pacto para un Gobierno de coalición con Podemos está hecho y que el único acuerdo que le interesa para conseguir la investidura es con la Esquerra Republicana del condenado por sedición Oriol Junqueras. Una decisión que dirigentes socialistas confirman tomó de forma casi unipersonal y tras conocer la misma noche del 10-N que voces significativas del partido le exigían responsabilidades por la pérdida de votos y de escaños, además de su renuncia como candidato a la Presidencia del Gobierno.

20/11 | El Economista elEconomista.es

Las intermitencias de Sánchez con la 'vieja guardia' del PSOE se acaban con la sentencia de los ERE y el Gobierno de coalición

El hilo que ha unido a Pedro Sánchez con la 'vieja guardia' del PSOE siempre ha sido muy fino y a veces invisible. Los últimos acontecimientos, sin embargo, parecen haberlo roto y con escasas posibilidades de remiendo. La conformación de un Gobierno de coalición con Unidas Podemos y la sentencia de los ERE que condena una época y una forma de ejercer el poder en la federación socialista más poderosa hacen definitiva la distancia de Sánchez con todo 'lo anterior'.

22/07 | El Economista elEconomista.es

Perversiones y pervertidos del sistema

Mientras Sánchez daba en el Congreso el primer paso para el final del culebrón de las negociaciones de Gobierno, las palabras de su investidura confirmaban ese vacío de proyecto y un programa apenas hilvanado, lleno de anuncios inconcretos y esbozos de medidas sin concretar cómo se van a financiar pero que los pocos detalles avanzados se interpretan una amenaza la estabilidad económica, la competitividad y el crecimiento. Un discurso demasiado largo y aderezado con soflamas demagógicos sobre Franco, el feminismo, los homosexuales o el cambio climático como colofón al vodevil de Pedro y Pablo en el que los protagonistas y sus comparsas sólo han hablado de prebendas y sillones sin atender a las necesidades y problemas reales de los españoles a los que tanto invocan para justificar sus cambalaches y ambiciones.

10/05 | El Economista elEconomista.es

Rubalcaba: de maquiavélico a estadista

Con Alfredo Pérez Rubalcaba coincidí en dos grandes inquietudes. La docencia universitaria y la política. En las dos me superó. En la política con creces. Por eso, desde la más sana envidia y admiración le he deseado lo mejor en su dolencia. Ahora espero que allá donde esté reciba el premio a su bonhomía.