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El cerebro nos juega malas pasadas: ¿por qué se nos queda grabada información falsa tan fácilmente?

11:49 - 13/09/2019
  • El cerebro facilita que puedas almacenar información inexacta
  • El cerebro "se fía" más de la información más reciente
  • Estamos dispuesto a aceptar los hechos que parecen más plausibles
Imagen: iStock

En ocasiones creemos que sabemos exactamente lo que ha sucedido sobre un hecho que hemos presenciado o nos han contado, pero a menudo resulta que la información que creemos tener de las mejores fuentes no es para nada fiable. Tranquilo, tu cerebro facilita que puedas almacenar información inexacta.

Y es que nuestro cerebro está programado para creer información automáticamente cuando le llega, incluso cuando podría ser falsa o, efectivamente, es falsa. Por norma general las personas nos cuentan la verdad, así que para el cerebro es más útil fiarse de la información que le llega. Cuando el cerebro recibe nueva información sobre un tema concreto complementa la información ya almacenada, y recurrimos a los datos viejos o nuevos según la situación.

Normalmente el cerebro se fía más de la información más reciente, aunque esta sea menos exacta o incorrecta. Y es que los recuerdos a corto plazo son más fáciles de recuperar, así que son en los primeros que pensamos y tenemos que hacer un mayor esfuerzo en recordar los datos más antiguos. Por ello a menudo las personas descartan estos datos más antiguos y su versión de un acontecimiento se ve alterada, es menos exacta.

Por otra parte nuestro cerebro está más dispuesto a aceptar los hechos que parecen más plausibles para nosotros, que es lo mismo que decir que preferimos la información que encaja mejor con lo que queremos creer. Por ello algunos creen en fantasmas aunque no haya pruebas científicas y otros negarían estar frente a un fantasma aunque vieran a un familiar muerto.

Esto se ve mucho en debates políticos por ejemplo, en donde las interpretaciones son completamente diferentes y lo que sucede llega de forma contradictoria a las mentes de varias personas. De hecho, en muchas ocasiones una misma frase es interpretada de forma diferente por las personas, según los conocimientos e información previa que tengan cada uno.

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