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¿Qué ocurre cuando alguien muere y nadie reclama el cadáver?

14/10/2019 - 11:38
  • En algunos casos se recurre a la Interpol para localizar familiares
  • En caso de que la familia no quiera hacerse cargo del cuerpo, un juez interviene
Imagen: iStock

Morir solos no sólo es un temor que llevamos con nosotros en vida, sino que también puede hacerse realidad una vez ya hemos fallecido. Situaciones en las que ni familiares, amigos reclaman un cadáver suceden a lo largo del año, pero ¿qué ocurre exactamente con estos cuerpos cuando nadie pregunta por ellos o no han sido identificados?

La policía y forenses se enfrentan a estos momentos varias veces al año. Una vez localizado el cadáver se mantiene el proceso habitual en este tipo de casos: encontrar cualquier tipo de documento que revele datos sobre la persona, ponerse en contacto con un familiar y que éste identifique el cuerpo. Si el primer paso falla y no se descubre documentación alguna, el cadáver pasará a la sala de autopsias.

Mediante la autopsia los forenses identifican mediante ADN o huellas quién era el fallecido. Por supuesto también se sacan en claro otros datos igual de importantes, como la causa e información concreta sobre la muerte de la persona en cuestión. A partir de aquí el Instituto Anatómico Forense da un total de 15 días para que familiares o personas allegadas reconozcan el cuerpo.

Si en ese periodo de tiempo no ha aparecido nadie, los Ayuntamientos generalmente tienden a celebrar los denominados entierros sociales. También hay casos en los que la Interpol hace acto de presencia para tratar de localizar a familiares que pudieran estar en otro país con el fin de ser informados sobre la noticia. Un proceso que, en su totalidad, puede llevar hasta cerca de un año.

Por último y en caso de que el cadáver sea identificado por un familiar, es un juez quien tiene la última palabra. Hay que tener en cuenta que para que dicha situación suceda el familiar debe afirmar que no puede hacerse cargo del entierro o bien el trato con ella no era bueno. Es entonces el juez quien decide si el cadáver será enterrado o bien incinerado.

Comentarios 3

#1
14-10-2019 / 21:16
Puntuación 1

No somos nada en la inmensidad. Polvo eres y en polvo te convertirás. El que tiene miedo a morir solo es porque tiene su corazón vacío.

#2
14-10-2019 / 21:35
RODOLFO ZALAYA ZUBIZARRETA
Puntuación 1

Quienes no tenemos esposa, ni padres, ni hermanos, ni tíos, ni primos, ni hijos, ni nietos, entonces, cuando me muera, ¿quién vendrá a recoger mi cadáver? ¿Quién me enterrará? Ni siquiera tengo un seguro de defunción. Y, además, no tengo ni un céntimo de euro en los bolsillos.

Y pronto cumpliré 108 años de edad.

#3
14-10-2019 / 21:43
K-brones del lago Ness
Puntuación 1

En realidad, somos inmortales. Dios nos creó inmortales. Morimos por culpa de la contaminación. No respiramos aire puro. Respiramos humos de coches y humo de tabaco. Por eso nos morimos. Porque acabamos nuestras vidas con un cáncer de pulmón de tres pares de narices. Incluso, aunque seamos fumadores pasivos y vayamos siempre en bicicleta en todos nuestros desplazamientos.

Si no hubiera coches contaminantes ni fumadores gi.li.po.llas, les aseguro yo que seríamos todos inmortales. Tengo evidencias científicas al respecto. Y quien no crea lo que digo es porque tiene coche y/o fuma tabaco y porros.