Nuestra manera de comunicarnos, si la comparamos con la de 100 años atrás, es totalmente diferente. Si antes recibir cartas de familiares era algo de lo más común, ahora podemos hablar con ellos con un simple mensaje. Esto hecho también ha producido que nuestro propio vocabulario cambie y que usemos nuevas palabras, sin embargo, hay cosas y situaciones a las que el tiempo no les afecta y aunque sigamos viviendo con ellas no sabríamos cómo definirlas.
En nuestro día a día hay cosas o situaciones que nos ocurren y que estamos acostumbrados a ver pero que realmente no sabemos como se llaman. Están simplemente ahí y todo el mundo lo sabe. Sin embargo, el número de palabras que existen es muy amplio y si nos ponemos a buscar podemos encontrar palabras para referirnos a todo tipo de cosas y situaciones, por muy raras que sean.