ViralPlus

Cinco experimentos científicos que puedes hacer fácil y rápido con tus hijos

  • La ciencia además de educativa, puede ser muy divertida
  • Existen cientos de experimentos que llamarán la atención de cualquier niño
Imagen: iStock

Los niños son curiosos por naturaleza y nos lo demuestran cada día en su forma de actuar. Además de tener una imaginación que no tiene límites, buscan, analizar e investigan las cosas que les rodean hasta dar con la solución o la explicación que les ayude a aclarar sus ideas. Es por eso que la ciencia les llama tanto la atención.

La ciencia es una de las materias que más les gusta a los niños ya que con ella, pueden observar situaciones que no podrían ver en su día a día. Puede que existan algunos aspectos que todavía no sean capaces de comprender pero se lo pasan en grande cuando realizan experimentos caseros con los que además también aprenden.

Experimentos científicos que podemos hacer con niños

1. Billete en llamas

Materiales: Un billete, agua, alcohol de 96º, un mechero, unas pinzas metálicas y un cuenco

Instrucciones: En el cuenco debemos echar alcohol y luego la misma cantidad de agua. Tras haberlo revuelto, debemos meter en la mezcla el billete que vamos a quemar y lo sumergimos completamente. Para acabar debemos coger el billete con las pinzas, alejar el cuenco del lugar donde vayamos a hacer el experimento y prender con cuidado el billete con el mechero. Como resultado veremos cómo el fuego se apaga sin producir daños en el billete.

Explicación: Al mezclar agua con alcohol, el agua se evapora a medida de que el alcohol se empieza a quemar. Al ocurrir esto, la evaporación no permite que el billete alcance una temperatura tan alta como para llegar a quemarse.

2. Ósmosis de los ositos de gominola

Materiales: Ositos de gominola, agua, miel y sal

Instrucciones: Para hacer que este experimento sea lo más visual posible, debemos escoger 3 ositos de gominola de diferentes colores. Cada uno de ellos será sumergido en un mezcla diferente durante al menos 8 horas. El primer osito será sumergido en agua normal, el segundo osito en agua con sal y el tercer osito en miel. Pasado un tiempo, podremos observar cómo el primero osito habrá aumentado de tamaño, el segundo habrá disminuído y el tercero será del mismo tamaño.

Explicación: Este experimento sirve para comprender la ósmosis, es decir, la difusión del agua entrando y saliendo de una célula. Según si el líquido en el que está el osito está más concentrado, el ostio disminuye, si cuenta con el mismo nivel de concentración se mantiene y si está menos concentrado el osito aumenta.

3. Mensajes con tinta invisible

Materiales: Medio limón, agua, un papel en blanco y un bastoncillo.

Instrucciones: Exprime el jugo del medio limón y mézclalo en un vaso con agua. Esta combinación te servirá de tinta y el bastoncillo como pincel para escribir el mensaje que quieras en un folio en blanco. Una vez hayas escrito el mensaje, se debe dejar secar durante un tiempo antes de entregarlo a su receptor. Si este quiere leerlo deberá darle calor para que aparezca el mensaje.

Explicación: Los compuestos a base de carbono del limón son absorbidos por la fibras del papel. Cuando le damos calor, las fibras liberan el carbono y este se oxida por lo que se vuelve marrón.

4. Volcán de limón

Materiales: Un limón, bicarbonato de sodio y gel de manos

Instrucciones: Este experimento se basa en crear nuestro propio volcán dentro de un limón. Primero debemos cortar los dos extremos del limón y hacer un pequeño agujero en uno de los lados cortados. En el hueco que hemos hecho, debemos colocar un poco de bicarbonato de sodio y gel de manos, además de un poco del propio jugo del limón. Tras hacer esto, del limón comenzarán a salir burbujas como si de un volcán

Explicación: Esto ocurre debido a la reacción del ácido cítrico del limón y el bicarbonato de sodio, que juntos forman dióxido de carbono.

5. Crear una ilusión óptica

Materiales: Una cartulina, colores, una tijera, un lápiz y cinta adhesiva

Instrucciones: Para empezar debemos cortar dos cuadrados del mismo tamaño de una cartulina. En cada uno de estos cuadrados debemos dibujar 2 objetos diferentes que se combinen entre sí, por ejemplo unos peces y una pecera o la mitad de un huevo y un pollito. Tras haber hecho los dibujos debemos colocar las imágenes pegadas dejando los dibujos hacia el exterior e introducir el lápiz entre ellas para luego pegarlo y que no se pueda mover de ahí. Con todo esto listo, lo único que queda es colocar el lápiz entre nuestras manos y comenzar a frotarlo para ver cómo se fusionan los dos dibujos en uno.

Explicación: Al frotar las manos podemos ver las 2 imágenes en intervalos de pocos segundos por lo que nuestro cerebro las asocia como una sola imagen.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin