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Existen trucos para eliminar el sarro en casa sin tener que acudir al dentista

  • El sarro está provocado por el alcohol y el tabaco, entre otros elementos
  • Algunos alimentos promueven la eliminación del sarro
  • Utilizar limón o bicarbonato de sodio es muy útil para blanquear los dientes
Trucos para eliminar el sarro sin ir al dentista. Imagen: Pixabay

El sarro es uno de los problemas bucodentales más comunes entre la población. A pesar de que nuestra higiene dental sea la adecuada, el tabaquismo, consumir ciertos alimentos como frituras o el alcohol, entre otros elementos que promueven la aparición de sarro. Su aparición no sólo está vinculada a una mala estética, sino también a problemas que pueden derivar en una mayor gravedad.

Eliminar el sarro requiere que acudamos a nuestro dentista de confianza, pero más allá de la visita recomendada, nosotros también podemos promover la desaparición del sarro realizando ciertos hábitos o consumiendo determinados alimentos. La manzana o el tomate son algunos de ellos, pero también existen otros métodos que son francamente efectivos.

Limón

Seguramente era una de esas frutas que no esperabas encontrar en la lista, pero además de ser francamente bueno tomarlo cada mañana, el limón es un blanqueador de dientes muy efectivo. Llena media taza con agua tibia y vierte el jugo de limón. Utilízalo como un enjuague bucal y verás que grata sorpresa te llevas. Eso sí, ten en cuenta que debido al ácido del limón podrás dañar tus dientes, por lo que tendrás que limitar su uso únicamente una vez por semana.

Semillas de sésamo

Las semillas de sésamo también pueden convertirse en una pieza clave para combatir el sarro. Toma una cucharada de semillas de sésamo y mastica lentamente durante 1 o 2 minutos. Escupe las semillas y moja un cepillo de dientes en agua, concluye masajeandolos un breve periodo de tiempo.

Bicarbonato de sodio

De la misma manera que el limón, el bicarbonato de sodio puede ser de gran ayuda para mantener tus dientes blancos e impolutos. Coge una cucharada de bicarbonato, no más de 10 gramos, así como una pequeñísima cucharada de sal (en torno a 5 gramos). Ahora humedece el cepillo en agua y toma un poco de la mezcla. Cepilla tus dientes de manera habitual y siguiendo este patrón durante dos veces al día, en poco tiempo notarás los increíbles resultados.

Agua oxigenada

El agua oxigenada no sólo es de utilidad para curar nuestras heridas, sino también para blanquear los dientes. Vierte dos cucharadas de agua oxigenada en una taza de agua tibia. Mezcla bien y enjuaga tus dientes entre 1 y 2 minutos. Escupe y vuelve a repetir la acción durante otro minuto.

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