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Diez cosas de las que te tienes que deshacer al acabar el verano

  • Objetos que ya no nos sirven una vez se acaban los días de verano
  • El desgaste o su corta vida útil hace que nos tengamos que deshacer de ellos
Imagen: iStock

El verano es la estación del año favorita para muchas personas, ya que en ella pueden disfrutar de pequeños placeres de la vida como ir a la playa. El clima durante esta época es mucho más cálido y nos permite hacer cosas que no podríamos hacer en otros meses del año, lo que provoca, como consecuencia, que adquiramos productos que solo sirven durante este tiempo determinado. Esto hace que pasado el verano debamos de analizar de qué productos tenemos que deshacernos, siendo diez de ellos, los que hay a continuación.

Cosas de las que hay que deshacerse cuando acaba el verano

Maquillaje de verano: El maquillaje de verano está creado para dar luminosidad a pieles bronceadas, algo que no podemos conseguir el resto del año. Muchas personas no utilizarán estos productos hasta que vuelva otra vez el calor, cuando ya están secos y no sirven para usar. Lo mejor es aprovecharlos al máximo en verano y luego conseguir otros productos que se adapten a nuestra piel.

Recuerdos del mar: Cuando vamos a la playa estamos rodeados de diferentes elementos que nos hacen vincularnos más con la naturaleza. Las conchas, la arena o las caracolas siempre serán tesoros para nuestros ojos, sin embargo cuando están en plena naturaleza, no en nuestra casa.

Juguetes de playa: Hay que mirar muy bien el estado de los juguetes de los niños antes de guardarlos en el armario hasta el próximo año. Estos además de estar llenos de arena, no acaban en las mejores condiciones tras haber sido utilizados durante horas de diversión, por lo que pueden que estén rotos y sea mejor tirarlos.

Flotadores: No hace falta cambiar de flotadores cada vez que llega el verano, pero sí que hay que mirar si estos están en perfectas condiciones como para poder guardarlos cuando acaben los días de playa. El sol daña el material de los flotadores por lo que, sí es el caso, es mejor deshacernos de ellos y así no llenar la casa de arena.

Cremas solares: Como ocurre con muchos otros cosméticos, las cremas solares caducan pasado un tiempo. Es por eso que guardar la crema solar es una pérdida de tiempo ya que para el siguiente año, esta no tendrá las propiedades adecuadas para cuidar la piel.

Folletos y papeles: La nostalgia provoca que muchas veces no nos deshagamos de ciertos folletos u otros papeles que nos recuerdan a un lugar o a un momento especial del verano. Lo más seguro es que este folleto acabe en nuestro cajón durante un tiempo para luego ser tirado a la basura, por lo que es mejor no guardarlo directamente.

Gafas de sol: Hay que tener mucho cuidado al elegir unas gafas de sol y también a la hora de conocer cuando debemos cambiarlas. Nuestros ojos sufren mucho si no los cuidamos y con unas gafas con cristales desgastados, no los estaremos protegiendo.

Plantas de verano: A pesar de que las plantas de verano dan más luminosidad a tu casa en verano, una planta mustia en invierno no genera el mismo efecto. Seguimos con la planta con el deseo de que esta vuelva a florecer, sin embargo no ayuda con la decoración, tener una maceta vacía en casa.

Comida caducada: Durante el verano puede que compremos alimentos que teníamos pensado preparar pero que finalmente se han quedado guardados en la despensa. Cuando se acaba el verano, lo mejor es analizar las cosas que todavía son aptas para el consumo y deshacernos de las que ya están caducadas.

Chanclas: No hace falta deshacerse de unas chanclas que todavía están nuevas, sin embargo eso debemos comprobarlo antes de guardarlas para el siguiente verano. Estas nos acompañan durante muchos días bajo el sol y son frecuentemente mojadas y metidas en la arena por lo que puede que estén lo suficientemente gastadas para no poder volver a utilizarlas.

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