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Las luces LED ahorran, pero pueden ser perjudiciales

4/07/2017 - 9:15 | 10:41 - 4/07/17
  • Las luces LED comienzan a ser habituales en las instalaciones de alumbrado público
  • Los LED son resistentes, duraderos, y además reducen la factura de la luz
  • La Asociación Médica de EEUU desaconseja utilizar algunos tipos de LEDs en las calles
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Farolas LED en la calle. Imagen: Getty

La luz ha evolucionado mucho en las últimas décadas. Aunque en ámbito científico ya se conocía desde hace décadas, la luz LED (diodo emisor de luz) poco a poco va copando la totalidad de los dispositivos que emiten luz en nuestra casa. Tan importante ha resultado ser la luz LED en nuestro día a día que en octubre de 2014 se le concedió el Premio Nobel de física a los japoneses Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura. Sin embargo, un comunicado reciente asegura que esta luz podría no ser todo lo beneficiosa que parece.

Las grandes ventajas de la energía LED con respecto a bombillas tradicionales son principalmente su eficiencia y rentabilidad. En comparación con otras opciones de iluminación, las LED son muy potentes, mucho más duraderas y resistentes y además permiten un significativo ahorro de energía. Su luminosidad la hace perfecta para ambientes de oficina, y muchos ayuntamientos ya las han colocado en sus calles con el objetivo de ahorrar en la factura de la luz. Sin embargo, ahora se comienza a conocer que esta medida en el alumbrado público podría ser perjudicial.

En un mensaje de la Asociación Médica de Estados Unidos (AMA), firmado por la neurocirujana Maya A. Babu, se reconocen los grandes beneficios energéticos de este tipo de luces, pero se aclara que algunos LED pueden resultar perjudiciales cuando se utilizan como alumbrado público. La mayor parte de luces LED emiten principalmente un tono azulado, que es perjudicial para las personas y otros animales por varios motivos.

En primer lugar las LED producen un contraste de luz muy elevado, debido a su brillantez, lo que aumenta el deslumbramiento en algunos casos y puede resultar incómodo para los ojos y peligroso en la carretera. Esta luz brillante y con cierta tonalidad azulada es ciertamente negativa para las personas que quieren descansar. Está demostrado que la luz azul suprime la melatonina, evitando que las personas puedan conciliar el sueño. Dormir frente a una ventana en la que se proyecta luz LED es prácticamente imposible o, al menos, costará mucho más. Las farolas con luces LED afectan hasta 5 veces más al sueño de los ciudadanos.

Farolas LED en la calle. Imagen: Getty

Mientras que los productos domésticos pueden ser apagados para que no molesten, obviamente las farolas del barrio no se pueden apagar al antojo de cada vecino. Las luces LED brillantes en la ciudad pueden, además, desestabilizar su entorno: las plantas pueden confundirlas con el sol, y se puede interrumpir el ciclo de sueño de muchos animales, como los pájaros.

Sólo en Estados Unidos el 10% de su alumbrado público ya se realiza por medio de luces LED. La Asociación Médica de Estados Unidos no indica que debamos protegernos de este tipo de luz, pero sí insta a los ayuntamientos a que eviten las luces con tonalidades azules para el alumbrado de las calles. Otro conejo de la AMA es que el alumbrado público sea recolocado y no moleste a los vecinos y que, en las horas de baja actividad en las calles, se podría atenuar la luz.

Comentarios 2

#1
04-07-2017 / 13:50
obsolescencia programada
Puntuación 1

lo que pasa es que no se venden tantas bombillas

#2
05-07-2017 / 07:22
pacopepe
Puntuación 1

Tan sencillo como que se le aplique una laminilla plástica amarilla adherida a la parte exterior del foco y voilà, luz amarilla.