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¿Son reales tus recuerdos de la infancia? Tu cerebro podría estar jugándotela

26/07/2018 - 12:30
  • Algunas personas aseguran acordarse de dar sus primeros pasos
  • Todo aquello que recordamos antes de los dos años es mentira
Imagen: iStock

Es uno de los temas más investigados en la comunidad científica: los recuerdos más tempranos que se tienen de la infancia. Algunas personas aseguran acordarse de dar sus primeros pasos o de cómo iban acostados en un carrito de paseo. Pero, ¿qué tan seguros están de haber vivido esos recuerdos?

Una gran multitud de estudios han demostrado que nuestros recuerdos no son del todo fiables. Puede resultar difícil distinguir un recuerdo lícito de uno falso, pero lo que sí está claro es que todo aquello de lo que nos acordamos antes de los dos años es mentira.

Según el nuevo estudio publicado en Psychological Science, casi el cuarenta por ciento de las personas creen tener un primer recuerdo que data de la edad de dos años o antes. No obstante, los académicos detrás de esta investigación sugieren que sus cerebros les han jugado una mala pasada.

Evidentemente, existe una razón por la que es prácticamente imposible que recuerdes algo de cuando eras bebé: tu cerebro no estaba lo suficientemente desarrollado para guardar información de esa manera. De hecho, para estar seguros de algo parecido a uno de estos recuerdos, habría que esperar hasta los cinco años de edad, ya que es en esta etapa cuando empezamos a aprender.

En los primeros años de vida, el hipocampo funciona a toda marcha. Constantemente crecen neuronas para dar lugar a toda la nueva información que el joven cerebro está absorbiendo. Esto permite a los bebés aprender a un ritmo muy rápido, pero también significa que tienen que sacrificar su memoria; a medida que se forman nuevas neuronas se expulsan las viejas.

Los recuerdos de cuando eras bebé son resultado de tu imaginación

El coautor de la investigación, Martin Conway, explicó qué es lo que alimenta esos primeros recuerdos ficticios: muchos recuerdos son el resultado de algo que se ha dicho en determinado momento. La persona entonces imagina cómo se vería y, con el tiempo, estos fragmentos se convierten en un recuerdo.

Dicho en otras palabras, pongamos el ejemplo de que recuerdas vívidamente cómo te cambiaban el pañal cuando eras un bebé; lo que probablemente esté sucediendo es que estás memorizando la imagen que se reproducía en tu cabeza cuando tus padres te contaron sus propios recuerdos del evento, o tal vez viste fotografías de ese día y construiste recuerdos falsos a su alrededor.

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