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¿A qué velocidad se mueve la muerte?

16/08/2018 - 12:37
  • Dos biólogos llevan años tratando de medir la velocidad del proceso
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Imagen: iStock

Hollywood siempre nos ha presentado a la muerte personificada como una figura oscura y tenebrosa, vestida con una túnica negra y portando una guadaña. La muerte, en su contexto más natural es bastante más pequeña y menos terrorífica.

El proceso del que hablamos es la autodestrucción celular, una herramienta que posee el cuerpo humano para librarnos de infecciones y dar paso a células nuevas. Obviamente el proceso va deteriorando el estado de nuestro organismo, pero es necesario para mantenernos sanos.

En este contexto surge una pregunta: ¿puede medirse la velocidad a la que las células se autodestruyen? O lo que es lo mismo, ¿se puede medir la velocidad de la muerte? Los biólogos de Stanford, Xianrui Cheng y James Ferrell, llevan años estudiando los procesos que causan la autodestrucción de una célula y tras muchas investigaciones han descubierto su métrica.

La señal que envía una célula y que ordena su autodestrucción viaja a 30 micrómetros por minuto, siendo un micrómetro la millonésima parte de un metro. En una escala más amplia podríamos decir que la muerte se mueve a unos dos milímetros por hora.

Lo que realmente están muriendo a esa velocidad son células

Para que las células se autodestruyan, debe darse un estímulo concreto en el organismo, que por norma general puede ser de dos tipos. El primero está relacionado con el sistema inmune, y la capacidad que tiene el organismo para combatir enfermedades. Cuando una célula porta una infección, prefiere autodestruirse antes de que se propague la enfermedad por el resto del cuerpo, aunque esto claro está, dependerá de la potencia del virus. De poder hacerlo, la célula enferma implosiona y se transforma en pequeños fragmentos que luego el organismo se encarga de limpiar.

El otro contexto se sucede durante el periodo de gestación del feto en el embarazo. Cuando el feto se está formando, las extremidades y ciertas partes del cuerpo se desarrollan lentamente y requieren la muerte de millones de células. Los dedos, por ejemplo, están unidos en las primeras fases de desarrollo del bebé, las células que los unen deben autodestruírse para permitir que los dedos se separen.

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